Recetas de Navidad por Xavier Molina Torres - muestra HTML

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Recetas

Xavier Molina nace en

de

Recetas de

1967 en Barcelona.

Desde 2007 escribe en

Na

el blog Media Hora

Para Cocinar, habiendo

vid

a

Navidad

publicado una decena

de títulos dedicados a

d

la gastronomía y los

viajes.

xavier molina torres

Ree tas de ave, carnes, entrantes,

pescados, postres y bebidas para nuestras

fiestas navideñas.

Un nuevo proyecto de MEDIA HORA PARA

COCINAR

( http:/ mediahoradecocina.blogspot.com)

2007-2011

xavier

molina

torr

5 800075 538065

es

Recetas de Navidad

por

Xavier Molina

1

Dedicado a mi hija Ayshe Isabel que, a pesar de la

adversidad, vive la Navidad con la pasión de aquellos que no

han perdido la inocencia.

2

índice

Entrantes, Pág 6

Platos principales, Pág 87

Postres, Pág 186

Bebidas, Pág 199

Etiqueta en la mesa de Navidad, Pág 208

Sugerencias de menús, Pág 213

3

Los niños la adoran. Los adultos la temen.

Te hace sentir la soledad o es motivo de

reencuentro. Algunos hasta huyen de ella,

incapaces de soportar ese aire consumista e

hipócrita que a veces la impregna. Por si no

lo habéis adivinado, hablamos de la

Navidad.

Estas fechas se prestan, como ningún otro

evento del calendario cristiano, a los

malabarismos gastronómicos, a los excesos

y al sibaritismo. Ya sea como comensales o

cocineros, alguna preocupación al respecto

de la comida tendréis estos días. Es

inevitable. Media Hora para Cocinar os

quiere ayudar con una recopilación de

recetas y menús navideños que han ido

apareciendo a lo largo de la existencia de

nuestro blog. Aquí encontraréis todo tipo de

platos : baratos, caros, vegetarianos, de

marisco y de lata, tradicionales,

extravagantes, exóticos y modernos.

Combinadlos a vuestro gusto o seguid

nuestras recomendaciones.

Y para que vuestra economía no sufra aún

más en fechas tan señaladas, la descarga

del libro en formato PDF es totalmente

gratuita.

Os deseamos una muy Feliz Navidad.

4

5

- ENTRANTES -

Los llamados entrantes inician las comidas.

Pueden ser cremas, sopas, ensaladas o diversas

delicatessen. Puesto que las comidas navideñas

suelen ser copiosas, evitaremos servir raciones

abundantes, primando siempre el sabor sobre la

cantidad.

Los entrantes permiten experimentar con nuevas

recetas y ser temerarios incluso ante comensales

que esperan manjares tradicionales. Si hay que

sorprender, que sea nada más iniciar el ágape.

6

- SOPAS -

La sopa es un buen entrante para casi cualquier

comida navideña.

En primer lugar prepara nuestro estómago para

la recepción de los platos que la sucederán. No

es lo mismo ingerir un asado de carne sin

"preliminares" que hacerlo tras una sopa,

consomé o caldo ligero que permitirá al

estómago iniciar de forma pausada su trabajo.

Por otro lado la sopa nos hidrata con el

equivalente a uno o dos vasos de agua, según la

ración. Esto es importante para conseguir la

cantidad necesaria de agua diaria y para

proporcionarnos cierta sensación de saciedad

que evite atiborrarnos con los segundos y los

postres.

Finalmente es una buena fuente de proteínas

vegetas y vitaminas. Nuestra dieta suele ser

deficitaria de tales nutrientes y excesiva en

grasas y proteínas animales por lo que la sopa

puede y debe compensar el desequilibrio.

7

- SOPAS FRIAS -

Puede parecer contradictorio ofrecer en una

comida navideña del Hemisferio Norte sopa fría

como entrante. Conviene recordar pasadas

reuniones familiares multitudinarias, con

nuestros jerseys de lana que tan bien nos iban

en la calle y de repente nos ahogaban, comiendo

platos hipercalóricos y con la calefacción a tope y

ya no nos parecerá tan fuera de temporada...

8

SOPA DE MELÓN CON CRUJIENTE DE JAMÓN

Esta sopa es un entrante refrescante muy

adecuado para los ambientes calurosos que se

suelen dar en las comidas navideñas,

constituyendo una alternativa a otras sopas frías

como el gazpacho o la vichysoisse. Por otro lado

es saciante gracias a su alto contenido en agua,

ayudando a sentirnos "llenos" de manera que no

abusemos de las raciones de los platos que

sucedan a la sopa.

Hay muchas maneras de preparar la sopa, todas

ellas extremadamente sencillas.

INGREDIENTES (4 personas)

1 melón tipo piel de sapo de tamaño medio (máx

2 Kg)

1 tarrina de yogur natural sin azúcar o medio

vaso (125 ml) de nata líquida para cocinar

100 gramos de jamón ibérico cortado en lonchas

1 pizca de sal (opcional)

Escogeremos un melón maduro pero no

excesivamente. Es importante catarlo antes de

emplearlo en la sopa pues debe tener buen sabor

y ser suficientemente dulce sin llegar a ser

empalagoso. Lo cortamos en dados y lo pasamos

por la batidora con un yogur natural o bien con

nata líquida. La elección del acompañante lácteo

vendrá determinado por varios factores. Si nos

gusta dar un punto ácido a la mezcla,

evidentemente eligiremos el yogur; si en cambio

preferimos dar un suave toque cremoso

9

utilizaremos la nata líquida (ojo, siempre sin

azúcar).

Si el batido resultante resulta demasiado dulce o

bien el melón no tiene demasiado buen sabor

podemos arreglarlo añadiendo una pizca de sal,

que también serviría para evitar un contraste

demasiado acusado entre el jamón y el melón.

Ahora vamos a preparar un crujiente de jamón

ibérico. Recomiendo emplear jamón ibérico

porque el resultado es mucho mejor que

empleando jamón serrano (por el hecho de que

la grasa se encuentra finamente veteada en la

carne).

La manera más rápida consiste en poner las

lonchas en el microondas a media potencia

cubiertas por un plato adecuado para el horno.

Las mantenemos cuatro minutos o hasta que

queden secas y crujientes. Las dejamos enfriar y

eliminamos la grasa, quebrándolas a

continuación con las manos de manera que los

trozos siempre sean más pequeños que el

tamaño de la cuchara.

Otra manera de hacer crujiente de jamón

consiste en poner las lonchas en el horno a 100

grados sobre la rejilla del mismo, de manera que

la grasa escurra. Cuando esto ocurre, elevamos

la temperatura 120 grados unos 12 minutos o

hasta que quede bien crujiente. De nuevo

dejamos enfriar eliminando las vetas de grasa

pues si las dejáramos podrían ablandar toda la

pieza.

La sopa se sirve muy, muy fría - por tanto es

conveniente dejarla en la nevera un buen rato

antes de servir - cubierta por el crujiente de

jamón.

Otras variantes añaden a la mezcla un poco de

10

menta o espolvorean sobre la sopa nueces o

piñones.

VICHYSOISSE

La paternidad de esta receta, paradigma de las

sopas frías, se la disputan Francia, Estados

Unidos y el País Vasco. Para los últimos, la

Vichyssoise sería heredera "refinada" de la

porrusalda mientras que para los americanos la

sopa nació a principios del siglo XX en el Ritz-

Carlton de Nueva York creada por el chef francés

Louis Diat. Lo que sí es cierto es que por sus

características

tiene

una

inspiración

inequívocamente francesa. Es de largo la sopa

fría más popular del Mundo, muy por delante del

gazpacho, aunque ambas sopas no son

equiparables. La Vichyssoise es una sopa que se

toma fría pero ha sido cocinada, mientras que el

gazpacho no se obtiene mas que por mezcla de

hortalizas crudas. Por esta razón el gazpacho es

una fuente muy importante de vitaminas,

equivalente a las obtenidas de las ensaladas, de

manera que su consumo está recomendado a lo

largo de todo el año.

INGREDIENTES (4 comensales) :

2 patatas medianas

1 puerro grande

Medio vaso de leche

Medio vaso de nata para cocinar

Media cebolla morada tipo "Figueres" o dos

cebollitas francesas

11

2 cucharadas de mantequilla

Medio litro de caldo de verduras

Sal

Pimienta blanca

Picamos la cebolla y la doramos en una cazuela

con las dos cucharadas de mantequilla. Mientras

vence, picamos muy pequeño el puerro y

añadimos al sofrito. Es importante utilizar sólo la

parte blanca del puerro. Salteamos unos tres

minutos. A continuación añadimos la patata

cortada en dados pequeños, la leche y el caldo

de verduras. Cuando inicie la ebullición, bajamos

el fuego y cubrimos de manera que la ebullición

cese si levantamos la tapa. Lo mantenemos así

durante 20 minutos, añadiendo sal y pimienta al

gusto. Transcurrido el tiempo dejamos enfriar y

lo pasamos todo por la batidora hasta que quede

suave y muy fino. Entonces añadimos la nata (la

nata siempre se debe añadir en frio), la

mezclamos bien, rectificamos de sal y pimienta y

refigeramos para servir siempre muy fria.

Se suele servir coronada bien con perejil picado,

bien con menta o eneldo.

SALMOREJO

El salmorejo es una receta que últimamente ha

ganado mucha popularidad por diversas razones.

En primer lugar es muy sencilla de preparar. De

hecho más sencilla que su primo-hermano el

gazpacho ya que sólo utiliza tomate como

hortaliza. En segundo lugar presenta una

consistencia cremosa – de hecho es más una

crema que una sopa - que la hace apta tanto

12

para ser tomada sola, como base de complejos

platos o como crema para untar ("dip", como

suelen decir los angloparlantes). En tercer lugar

tiene un sabor muy suave y al no llevar pepino la

hace más adecuada para aquellos que reniegan

del gazpacho precisamente por el sabor del

pepino. Otro punto a favor del salmorejo es que

los tomates se utilizan en crudo, lo cual la hace

idónea como el gazpacho para ser tomada en

cualquier época del año con aportes vitamínicos

parecidos a los de la ensalada. Repito, es

recomendable tomarla en cualquier época del

año a pesar de que por ser tomada fría podría

considerarse como receta de verano. Desde mi

punto de vista, tanto el gazpacho como el

salmorejo son "ensaladas" en formato de sopa y

crema, respectivamente. Y las ensaladas las

debemos tomar todo el año por muy frío que sea

el día.

La preparación tradicional del salmorejo consiste

en majar en un mortero grande los tomates, el

pan duro y el ajo. Se puede conseguir una

preparación rápida y bastante fiel al original

empleando una batidora de vaso.

INGREDIENTES :

Medio kilo de tomates maduros

100 gramos de pan duro

Medio vaso (125 ml) de aceite virgen extra de

oliva

Sal

Vinagre de vino tinto

Ajo (opcional)

1 huevo por comensal (opcional)

Virutas de jamón ibérico (opcional)

13

Se puede preparar cualquier cantidad de

salmorejo siempre que se respete lo siguiente :

El pan a agregar es una quinta parte del peso en

tomates y por cada kilo de tomates se debe

emplear un vaso de aceite. Supongamos que

tenemos 3 Kg de tomates. Para esta cantidad de

tomates necesitaríamos 3 vasos de aceite y 600

gramos de pan.

Pelamos y quitamos las semillas de los tomates

maduros (cuanto más rojos y más maduros,

mucho mejor). Agregamos a la batidora los

tomates, el pan duro, el aceite, una cucharadita

de sal y otra cucharada de vinagre de vino tinto.

Si se quiere - no es imprescindible - se puede

añadir medio diente de ajo o incluso menos

cantidad.

Batimos hasta que quede cremoso. Probamos y

rectificamos de sal y vinagre, si fuera necesario.

Para regular la densidad de la crema se pone

más o menos pan. Lo que nunca se debe hacer

es añadir agua para darle una apariencia más

cercana a la sopa. Toda el agua que tiene el

salmorejo proviene exclusivamente del tomate. Y

tampoco añadáis aceite o el gusto será

demasiado graso.

En Córdoba, origen de esta receta, se sirve cada

plato cubierto de virutas de jamón ibérico y un

huevo duro cortado en rodajas. De hecho, en

algunas recetas, se añade a la mezcla la yema

del huevo.

El salmorejo es uno de los platos estrella de la

gastronomía española a pesar de su simplicidad.

14

TARATOR

Por establecer un símil se podría decir que el

tarator es a la gastronomía búlgara lo que el

gazpacho respresenta en la gastronomía

española. Es por tanto una sopa fría o muy fría

que se sirve de entrante, elaborada con el

producto más típico de Bulgaria, el yogur. La

receta es prácticamente idéntica al çaçik turco y

por tanto la versión "aguada" del Tsatsiki griego.

INGREDIENTES (2 personas, aprox) :

1 pote de yogur natural sin azúcar, tipo griego o

normal

1 pepino

1 diente de ajo

1 cucharada de aceite virgen de oliva

eneldo (opcional)

nueces (opcional)

sal

En un mortero picaremos el diente de ajo con un

poco de sal. Si queremos podemos picar también

nueces, aunque personalmente como no me

agradan no las suelo utilizar. Pelaremos el pepino

y lo cortaremos en dados muy pequeños.

Cogemos la picada y los pepinos y los

incorporamos a un recipiente donde verteremos

el contenido del yogur. Echaremos agua muy fría

poco a poco para desleir el yogur y mezclar los

ingredientes, comprobando el sabor de vez en

cuando para rectificar de sal (debe quedar

ligeramente salado). Cuando esté listo

añadiremos la cucharada de aceite de oliva y si

queremos el eneldo que lo aromatizará. A veces

15

se ponen las nueces al final, más como

decoración que como parte de la picada.

GAZPACHO

Hay bastante gente que continua consumiendo

gazpacho hasta en lo más crudo del invierno. Y

bien hecho que hacen. El gazpacho es una

increíble fuente de vitaminas si bien debo indicar

que fuera de temporada las verduras que forman

el gazpacho no han sufrido un proceso de

maduración "natural" y por tanto su aporte

vitamínico es menor. Las verduras "de cámara"

terminan su maduración en cámaras frigoríficas

en el justo momento en que el mercado las

demanda. Por fuera son perfectas pero a menudo

el color de la carne no se corresponde con el

exterior y presentan anomalías internas

dificilmente explicables. Todo ello se debe a que

no ha sido el sol quien ha terminado de

madurarlas. No hay tomates en invierno, por

mucho que las estanterías de los supermercados

estén llenas.

En cualquier caso esta es la receta de gazpacho

más habitual. Aplícala en verano o en invierno y

por supuesto, es un excelente entrante para

cualquier ágape navideño.

INGREDIENTES :

1 Kg de tomates

1 pimiento rojo grande

1 pimiento verde grande

1 cebolla

1 pepino

16

pan duro

limón (opcional)

sal

vinagre

aceite virgen de oliva

En primer lugar vamos a pelar los tomates y los

pimientos. Para ello lavaremos las verduras y

practicaremos algunos cortes no muy profundos

en la piel. Con un par de cortes será más que

suficiente. Colocamos al fuego una olla grande

con agua hasta el hervor. En otra cazuela

ponemos agua fria con cubitos de hielo. En

primer lugar incorporamos en el agua hirviendo

los tomates durante 10 segundos como máximo.

Retiramos e inmediatamente llevamos al agua

helada. Si todo ha sido correcto la piel quedará

arrugada y se levantará separándose de la carne

por el corte practico. Fácilmente retiraremos la

piel. Con el pimiento rojo y el verde actuaremos

de la misma manera pero manteniendo la

verdura un minuto. Es muy importante quitar las

pieles, por favor no os saltéis el paso. Si no lo

hacéis el gazpacho queda amargo.

Una vez hemos eliminado las pieles

procederemos a quitar las semillas y dejar

solamente la carne. Pelamos también el pepino

simplemente con el cuchillo.

El pan duro lo mojamos en agua fría

simplemente para reblandecerlo.

Ahora llevaremos el pepino, los pimientos, el pan

duro mojado, la cebolla, un chorro de aceite

virgen de oliva y el diente de ajo al vaso de la

batidora y los trituraremos hasta que queden

muy finos. Con agua helada empezaremos a

diluir la crema resultante de la trituración y de

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vez en cuando vamos echando un poco de sal,

una cucharadita de vinagre y hasta un poco de

limón para ir probando y rectificando a nuestro

gusto, tanto en la consistencia de la sopa como

evidentemente el sabor (hay gente a la que no le

gusta muy avinagrado, a otros le gusta de tacto

grueso etc). No hace falta decir que se sirve frio

o muy frio.

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- SOPAS CALIENTES -

para los que piensan que las sopas en invierno

han de ser calientes, nieve o haga sol...

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SOPA CAMPESINA

Típica sopa de verduras sin más complicaciones.

Ideal para abrir una comida que se anuncia

copiosa.

INGREDIENTES (4 comensales)

250 gramos de patatas

150 gramos de zanahorias

Media cebolla morada tipo "Figueres"

1 huevo

50 gramos de jamón serrano en tacos pequeños

1 cucharadita de concentrado de buey "Bovril"

2 litros de agua

Sal

Ponemos los dos litros de agua a hervir.

Cocemos el huevo hasta dejarlo duro (12

minutos aproximadamente). Quitamos la cáscara

y lo cortamos en cubos lo más pequeños posible.

Hacemos lo mismo con las patatas, la zanahoria

y la cebolla. Cuando el agua hierva incorporamos

los ingredientes picados y bajamos el fuego

hasta conseguir el punto óptimo de cocción. El

punto óptimo de cocción para esta sopa es aquel

en el que al levantar la tapa cesa la bullición

tumultuosa. Con cuarenta y cinco minutos al

fuego debería estar más que hecha, aunque es

conveniente sacarla del fuego antes si la verdura

ya está blanda (la sobrecocción "mata" gran

parte de las vitaminas). Cinco minutos antes de

retirarla conviene disolver la cucharadita del

concentrado de carne y rectificar de sal con

cuidado puesto que tanto el jamón como el

concentrado ya contiene una cierta cantidad.

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Esta sopa es muy saludable y ligera, con un

pequeño aporte de proteína animal destinado a

mejorar el sabor.

SOPA PROVENZAL

He visto muchas recetas diferentes de esta sopa.

La que transcribo es la que preparo y que se

parece más a la que he tomado en algunos

restaurantes del sur de Francia. Es muy sencilla

de preparar y como inicio de una comida

navideña, simplemente perfecta.

INGREDIENTES :

1 cebolla grande morada (tipo "Figueres")

4 tomates maduros

1 rama de apio

1/4 vaso de arroz

aceite virgen de oliva

sal

queso rallado (opcional)

pan duro (opcional)

Cortamos la cebolla en juliana. Pelamos y

quitamos las semillas de los tomates, picándolos

muy finos a continuación. En una cazuela de

cierta capacidad (1 litro como mínimo)

verteremos aceite virgen de oliva donde

sofreiremos la cebolla, el tomate y el apio

cortando en secciones. Cuando el sofrito haya

adquirido textura incorporaremos 1 litro de agua,

manteniendo la cocción durante una hora

aproximadamente. Rectificamos de sal de vez en

cuando. Veinte minutos antes de finalizar el

tiempo añadiremos el arroz.

21

La sopa se puede servir con un poco de queso

rallado por encima, incluso gratinándolo, aunque

prefiero freir una rodaja de pan duro y colocarla

encima.

SOPA DE MISO

El miso es un producto obtenido de la

fermentación de la soja y sal marina gracia al

hongo Aspergillus oryzae. La calidad del miso se

mide a través del tiempo de fermentación, siendo

los más apreciados aquellos obtenidos con

fermentaciones largas. Tal y como se presenta y

se usa el miso es un condimento fermentado y

por tanto se debe tener sumo cuidado con las

temperaturas de cocción (hay hongos que

literalmente mataríamos a altas temperaturas).

Aparte de aportar un sabor que desde mi punto

de vista es excepcional (y por eso siempre he

creído que sería un producto potencialmente de

éxito en Occidente) provee de un buen grupo de

vitaminas, isoflavonas, acido linoleico, enzimas,

ácido fólico y lecitina de soja. Dichos aportes

nutricionales tienen un efecto muy saludable

incidiendo directamente sobre los problemas

cardiovasculares, los derivados de la menopausia

y la flora intestinal. El miso se obtiene en

compuestos granulares secos y su utilización

normal es una vez hemos terminado la cocción

añadirlo en una proporción no superior a una

cucharadita por comensal o incluso menos ya

que hemos de pensar que contiene sal. De hecho

se plantea la posibilidad de reemplazar la sal

convencional por miso siempre y cuando el plato

permita su disolución.

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INGREDIENTES (4 personas) :

2 cucharaditas de miso (3 si os gusta fuerte y 4

extra-salado)

Cebollino

Caldo de pollo o verduras (alrededor de 1 litro)*

Algas (wakame, nori o kombu, entre otras) en

hojas**

100 gramos de tofu

* ¡ no lo compréis hecho ! El caldo que se vende

está en general muy salado y al añadir el miso

sería imbebible.

** podéis obviarla.

Si las algas se consiguen secas se deben hidratar

en agua al menos durante media hora.

Se calienta el caldo procurando que no hierva en

ningún momento. Disolvemos el miso y a

continuación vertemos el tofu cortado en dados a

modo de tropezones, el cebollino cortado en

rodajas y las algas. Damos vueltas unos 15

minutos y la sopa ya está lista. No hay que poner

sal ya que el miso ya la incorpora.

Si esta sopa os parece demasiado exótica o

queréis dar miso a los niños sin que se enteren

simplemente hacéis la sopa a la que estéis

habituados. La sacáis del fuego y disolvéis una

cucharadita (o media en el caso de los niños) por

comensal como si fuera sal.

Debido a que el miso no es muy popular todavía

en Occidente su costo es alto, que sin embargo

se compensa por la escasa cantidad que se

utiliza por preparación. También conviene indicar

que en tiendas de dietética es posible encontrar

23

sobre liofilizados con la sopa que os descrito,

listas para consumir con sólo añadir agua

caliente.

SOPA DE TOMATE

Esta es la receta de la sopa de tomate tal y como

se hace en Grecia.

INGREDIENTES :

Medio kilo de tomates maduros*

1 cebolla grande

1 zanahoria grande

1 rama de apio

1 cucharada de maizena **

1 vaso de caldo de pollo***

Aceite virgen extra de oliva

Sal

Pimienta

Agua embotellada o filtrada (libre de cal)

Queso rallado para fundir****

* También podéis utilizar una lata de tomate,

aunque deberéis tener la precaución de eliminar

el agua que contienen. Para obtener el

equivalente a medio kilo de tomates es necesario

adquirir una lata de un kilo.

** La maizena se emplea para espesar la sopa.

Si no tenéis podeis emplear harina de trigo u

otro espesante (agar-agar, por ejemplo).

*** El caldo de pollo enriquece la sopa, nada

más. Con un vaso (250 ml) se cubre un cuarto

del líquido necesario.

24

**** El queso rallado sirve para espolvorearlo

por encima y gratinar la sopa, para los días más

fríos del año. Si no espesáis la sopa, mejor no

utilizarlo ya que el queso se hundirá y no se

gratinará.

En una cazuela grande echáis un buen chorro de

aceite de oliva virgen. Se pica la cebolla muy fina

y se fríe hasta que vence. Si se quiere una sopa

espesa se debe añadir la maizena y disolverla en

el sofrito. Incorporáis entonces el agua (1 litro

para cuatro comensales). Se corta la zanahoria

en juliana y se incorpora. La rama de apio se

corta en rodajas evitando que se desprendan las

fibras externas que serían muy desagradables.

Mientras pelamos los tomates y extraemos las

semillas. Para facilitar la cocción es preferible

picar los tomates un tanto gruesos. Si utilizamos

una lata, que sea de tomates enteros, pelados y

sin semillas, intentando secarlos al máximo.

Cuando el apio y la zanahoria empiezan a vencer

introducimos los tomates y cocemos hasta que

todos los vegetales están blandos (con diez

minutos debería ser suficiente). Iremos

rectificando de sal y pimienta a lo largo de la

cocción.

Finalmente podemos gratinar un puñado de

queso sobre cada plato o espolvorear perejil

picado. A veces se prefiere pasar todos los

ingredientes por la minipimer, va a gustos.

SOPA DE TRUFAS NEGRAS

Esta sopa fue creada por el gran chef Paul

Bocuse en honor del Presidente francés Valerie

Giscard D'Estaing en 1975. Es una sopa fácil de

25

hacer pero de presentación muy impactante

porque se presenta el cuenco de sopa al

comensal cubierto de una cúpula de pasta

hojaldre que debe romper para acceder al

líquido. Lo de la cúpula de hojaldre no es una

idiotez que simplemente haga atractiva la receta.

Sirve en primer lugar para cocinar perfectamente

la sopa que se hace al horno, no al fuego. En

segundo lugar, si el comensal se limita a romper

lo justo para meter la cuchara se conseguirá que

la sopa se mantenga caliente - muy caliente -

durante toda la degustación. Claro que me diréis

que la trufa negra no es muy económica que

digamos. A unos 750 euros el kg los 100 gramos

que empleamos en la receta os saldrían a 75

euros (!!!). Podéis emplear sucedáneos de trufa

que son menos aromáticos pero mucho más

baratos (los encontraréis en los supermercados a

pocos euros envasados en potes de cristal) o

trufa blanca que es más asequible pero aún así

de alto precio.

INGREDIENTES (4 comensales) :

4 cucharadas de vermut blanco

3 vasos de caldo de pollo

100 gramos de trufas negras

200 gramos de foie gras de ganso o pato

Apio

Cebolla morada (tipo "Figueres") o

preferiblemente fresca

Zanahoria

Champiñones

100 gramos de pechuga de pollo hervida

Pasta hojaldre

26

1 huevo

Mantequilla sin sal (1 cucharada)

Sal

Pimienta negra

Es imprescindible que dispongamos de cuencos

cerámicos capaces de soportar la cocción en el

horno y que además sean "presentables" puesto

que serán servidos directamente al comensal.

En primer lugar picamos fina cebolla, zanahoria,

apio y champiñones. En total necesitamos unos

100 gramos de picada. Los salteamos con

mantequilla

y

reservamos.

Ahora vamos a montar los cuencos.

Incorporamos en cada uno la cucharada de

vermut blanco. A continuación distribuimos

equitativamente el sofrito de verduras. Luego la

trufa cortada en láminas y la pechuga de pollo

también en finas láminas. La pechuga la podéis

cocer en un poquito de caldo de pollo si éste lo

habéis comprado hecho o bien utilizar la que

habéis empleado en hacer el mismo caldo.

Salpimentáis al gusto. A continuación añadimos

el caldo de pollo que como he dicho es posible

comprarlo hecho o bien hacerlo vosotros mismos.

Si lo compráis hecho el más natural y de mejor

calidad en España es el de la marca ANETO.

Seguidamente cortáis círculo de pasta hojaldre

algo mayores que el diámetro del cuenco de

manera que puedan ser colocados encima y

hagan comba sin llegar a tocar el líquido,

teniendo además suficiente tamaño para poder

"sellarlo" alrededor. En importante que haga

comba porque si lo hiciéramos plano y tensante

al subir por acción del calor del horno se

27

rompería. Finalmente pintamos el hojaldre con

yema de huevo para que quede brillante.

Finalmente metemos los cuencos en el horno

precalentado a 200 grados durante 25 minutos y

ya está listo para servir. ¡Atención! Es una sopa

que se come muy caliente, así que deberéis

advertir al comensal que al romper el hojaldre

puede salir vapor. El hojaldre no es necesario

comerlo.

Como véis se trata de una receta de fácil

preparación y que además se hace en el horno,

con lo cual dejamos libre el resto de la cocina

para preparar otros platos.

BORSCHT

Sopa típica de los países de Europa del Este. Muy

atractiva por su colorido e impactante sabor

agridulce (tal vez no del gusto de todos, así que

cuidado con ella).

INGREDIENTES :

1 cebolla morada grande

1 remolacha

4 tomates maduros

1 vaso de caldo de verduras

3 cucharadas de vinagre

1 cucharada de azúcar (por lo del agridulce...)

3 vasos de agua embotellada o filtrada

Sal

Aceite virgen extra

Pimienta negra

En primer lugar freímos la cebolla bien picada

hasta que se dore. Entonces añadimos los

28

tomates sin piel ni semillas y cortados en dados,

así como la remolacha pelada y rallada.

Removemos bien. A continuación añadimos el

vinagre, el azúcar, el caldo y el agua. Llevamos a

un hervor y entonces dejamos a fuego lento.

Vamos rectificando de sal y pimienta, incluso de