Poemas Íntimos y Breves por Humberto R. Méndez B. - muestra HTML

TOME EN CUENTA: Esta es una vista previa en HTML y algunos elementos como enlaces o números de página pueden ser incorrectos.
Para la versión completa, descargue el libro en PDF, ePub, Kindle

 

 

 

 

 

 

 

 

POEMAS INTIMOS Y BREVES

 

 

(CUADERNO DE POESIAS)

 

 

 

 

 

 

POR

 

 

 

 

 

 

 

HUMBERTO R. MÉNDEZ B.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DEDICATORIA

 

 

A  las memorias de mi madre

Teresa Bustamante de Méndez,

Y de mi hermano Luís Rafael,

Quien fuera un gran declamador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN TU CUMPLEAÑOS

 

 

No quise a los blancos lirios

Con alba sacerdotales,

Porque en tus manos morenas

Lucirían muy carnales;

Las extrañas y margaritas,

De un amarillo enfermizo,

No darían la ambrosía

De tus labios de narcisos…

Y las perfumadas rosas

De galas multicolores

Se quedarían marchitas

Al calor de mis amores;

Y tres claveles encarnados,

Y de azahar un ramito,

En tu cumpleaños cantaron

Un madrigal infinito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DE PROFUNDIS

 

Primero

 

Canta el ruiseñor en la fronda

Y embalsama el aire de trinos,

Busco en vano a mi amada

Y me pierdo por los caminos.

 

Entre cerros y altozanos

Y en  los valles mas profundos,

El eco repite mi voz

Con los clamores del mundo.

 

Soy como un leproso mudo

Que perdió su campanilla,

Quiero clamar y no puedo

Y el dolor me castiga.

 

Le pregunto a las estrellas

Y cuestiono el horizonte…

Y no aparece mi amada,

Yo no se donde se esconde.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Segundo

 

Con los ojos en el camino

Estoy esperando verte

Con tu sonrisa de niña

Por mis ansias de tenerte.

 

Tantos días sin mirarte,

De tenerte solo en sueños

Pues ya no puedo tocarte

Y besarte que es mi empeño.

Pasan de veinte días

Que no hacemos el amor,

Que no se te recuerdas

De mis ganas y mi fervor;

Talvez  tu no piensas en mi,

Y yo pensando en encontrarte

Y hacerme parte de ti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tercero

 

Soy un naufrago de los montes

A quien derrite la espera,

Mi luz es un pabilo,

Mi soledad, noches en velas.

 

Quiero verte venir

En la curva del camino,

Quiero que estés aquí,

Quiero tenerte conmigo;

 

Quiero de tanto querer

Entregarte mis sentidos,

Para hacerte la mujer

Timón de mi destino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuarto

 

Como una brizna de hierba,

Como el tiritar de una estrella,

Como un gorrión sin nido

Así me convierte la espero.

 

He andado sin camino

Y he orado sin la fe,

No sé si vengo o he ido,

No sé si tengo o tendré.

 

Clamo a la noche oscura,

Escruta en la soledad,

Nada responde mi grito,

Vivo en la orfandad.

 

Y ha sido larga la espera,

El tiempo es mi enemigo,

Estoy esperado a la amada

Pero estoy solo conmigo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Quinto

 

Como un gusano, la espera

Me consumió las entrañas,

Me paso las noches en velas,

Soy guardián de la montaña.

 

Soy centinela del camino,

El vigía  en su cabaña,

Pregunto a todo el que pasa:

¿Tú has visto a mi amada?

 

Y me duele la respuesta,

Nadie ha sabido de ella,

Se ha quedado en la ciudad,

Es fugaz como una estrella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sexto

 

 

Marchitas las esperanzas,

El corazón en mil pedazos,

Hoy es jueves por la tarde

Y no ten tengo en mis brazos.

 

Son seis días sin tenerte,

Sin un beso, sin mirarte,

Viviendo de los recuerdos

Cansado ya de esperarte.

 

Hasta Job se desespera,

Se cansa un benedictino,

Quiero gritar y no puedo,

Solo Dios es mi testigo.

 

Emma, a ti te espero,

Me consumo de dolor,

Quiero esta noche tenerte,

No te dilates, mi amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recapitulación.

 

 

Un día te enumere

Mis tres grandes amores:

Ella, mi padre y él,

Y crecieron tus temores.

 

Pero el tiempo fue pasando

Y cambiaron nuestras vidas,

Mi pasado es pasado

Y cicatrizó la herida.

 

No miento cuando te digo:

Tú eres todo para mí,

En el invierno eres mi abrigo

Yo me refugio en ti.

 

Eres la luz de mis noches,

Eres mi último amor,

La que calma mis angustias,

La que aumenta mi fervor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ambición

 

Quiero una noche cualquiera,

Entre sabanas, sudor y delirios,

Dejar tu matriz fecundada

Como un pistilo erecto de lirio;

 

Y ver abierta tu corola,

Y el polen prendido a mi estambre,

Para ver derramar en tus pétalos

Mi ambrosía, mi sudor y mi hambre.

 

Y cuando tu cansado cáliz

No pueda resistir mi peso,

Nos dormiremos los dos

En la agonía de un beso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plenitud

 

Como páginas de un libro

Te conservo en la memoria

Con recuerdos indelebles

De fabula y de historia.

 

A cincel en el granito,

Como fuego en la madera,

O como el sol en el cielo

O el agua sobre la tierra.

 

De ti se lleno mi alma,

Mi ser se vació en ti,

Eres mi angustia y mi calma,

Lo eres todo para mí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deseos

 

Quiero dejar ante tus plantas:

Estrellas de mar y caracolas,

Anémonas y algas marinas

Y rosas de rojas corolas.

 

Quiero despojar el universo

Del Cáncer en el Zodiaco,

Como también quiero ofrecerte

Un amanecer en mis brazos.

 

Robare un de los 7 mares,

Y distraeré un continente,

Hasta esclare el Himalaya,

Escribiré tu nombre con mis dientes…

 

Pero otra es la realidad,

Nada tengo que ofrecerte,

Fuera de una mirada de amor

Y una devoción ardiente.