Pedagogia Intercultural por Jose Daniel Garcia y Martha Pinto - muestra HTML

TOME EN CUENTA: Esta es una vista previa en HTML y algunos elementos como enlaces o números de página pueden ser incorrectos.
Para la versión completa, descargue el libro en PDF, ePub, Kindle

index-1_1.png

index-2_1.jpg

PEDAGOGÍA INTERCULTURAL

Construcción Comunitaria

index-4_1.jpg

index-4_2.png

PEDAGOGÍA INTERCULTURAL

Construcción Comunitaria

José Daniel García Sánchez

Martha Consuelo Pinto Segura

Pedagogía Intercultural:

Construcción comuitaria

© José Daniel García Sánchez

© 2014 José Daniel García Sánchez

© 2014 Martha Consuelo Pinto Segura

© 2014 Akratas Editores

http://www.akrataseditores.com/

Segunda edición (primera edición digital)

© 2014 Akratas Editores

Portada:

© 2014 Ákratas Editores

Producción editorial: Fernando Vergara

Bogotá, D.C., Colombia

A LAS COMUNIDADES DE ESTUDIANTES,

PADRES DE FAMILIA Y PROFESORES

DE LA ESCUELA MOCHUELO BAJO

DE LA LOCALIDAD 19

(CIUDAD BOLIVAR) DE BOGOTÁ

A MARTHA TORRES

Y MUY ESPECIALMENTE A YESID ÁLVAREZ

Contenido

INTRODUCCIÓN

8

GENEALOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

21

RUPTURAS PARA EL CAMBIO EN LA CONSTRUCIÓN DE

PEDAGOGÍA INTERCULTURAL

39

TOPOGRAFÍA DEL TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

57

APUNTES PARA UNA EXPLORACIÓN EMERGENTE

66

CONSTRUCCIÓN COMUNITARIA INTERCULTURAL

70

CONCLUSIONES

107

BIBLIOGRAFIA

110

INTRODUCCIÓN

Pedagogía es la reflexión sobre la práctica pedagógica;

constituye la praxis educativa. La Pedagogía Intercul-

tural sitúa las diferencias culturales, curriculares, didácticas, es decir, las culturas, en el centro de la escuela, nuestra investigación es una invitación a hacer juntos profesores, estudiantes, padres de familia, en medio de todas las dificultades propias de la escuela; así, la educación se cimenta como construcción cultural, como dialéctica entre visiones diferentes de la sociedad y de las personas.

Adoptar un enfoque intercultural en pedagogía es una

opción que requiere tanto una modificación de contenidos y estrategias curriculares como el desarrollo de competencias interculturales por parte de los implicados en la educación. La comunidadescolar es como una escuela viva para el investigador, donde indagar es requisito básico para la formación y la discusión compartida; la compenetración con la comunidad genera caminos, alternativas, opciones para el desarrollo de la investigación, búsqueda de análisis (herramientas) para la compresión de los conflictos en el intercambio de experiencia, en la exploración Introducción

y autoanálisis de las prácticas pedagógicas-artísticas y de sus problemas, esta praxis se manifiesta en la conciencia de cada individuo, en su contexto, y es en sí misma una construcción social.

Aquí nos apoyamos, en el ámbito filosófico y epistémico,

en la perspectiva de la antropología social, ya que este punto de vista deja comprender el desarrollo del individuo y de la comunidad en un entorno concreto. Adoptamos el enfoque del interaccionismo simbólico que nos facilita comprender la mente, la conciencia, los procesos de la gente (especialmente si se trata de una comunidad excluida del proyecto social oficial). Ponerse en el lugar del otro, a partir de la concepción ontológica de una pedagogía intercultural, nos permite contribuir y enriquecer el propósito subyacente de nuestro trabajo, como es la relación entre individuo y sociedad: poder, saber y ser inherentes a la escuela.

En este sentido, no somos ajenos al hecho de que existen

distintas formas de entender la realidad social. Silcock (1994), y Sparks y Langa (1992) coinciden en considerar la reflexión como un proceso complejo, que por lo tanto exige una delimitación conceptual. En nuestro caso, la reflexión es un aspecto básico, ya que nos introduce a la educación intercultural y a la reconstrucción de la práctica educativa comunitaria.

El interaccionismo se basa en asumir que todo ser huma-

no posee un yo reflexivo con el que interactúa.

“El trabajo de la mente determina la forma de actuar”, afir-ma Mead y observa dos clases de interacción: 1. La interacción no simbólica (denominada actos reflejos, tal como la retirada au-tomática de la mano ante la inminencia de un golpe), y 2. El interaccionismo simbólico, es decir, la interacción que se da entre dos personas o más y que integra interpretaciones: los actos propios y los de los otros posibilitan reacciones y reinterpretaciones.

La aplicación, en este trabajo, del enfoque etno metodo-

lógico e interaccionista simbólico en la construcción del conocimiento relativo a la educación comunitaria y su organización, está fundamentada en el marco natural para el análisis de las acciones organizativas que tienen lugar en las comunidades excluidas, sin que esto implique modificaciones en la situación que está siendo investigada.

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 9

Introducción

Por una parte, la didáctica, en estricto sentido, denota el estudio de las relaciones profesor–alumnos a través de las distintas áreas del conocimiento. En el caso específico de este trabajo estamos utilizándola en los procesos de aprendizaje de una comunidad con su entorno.

Un verdadero proceso crítico requiere que los sujetos par-

ticipantes sean reconocidos como seres históricos sociales, capaces de comparar, valorar, intervenir, escoger, decidir, romper, como lo afirmaba Paolo Freire. Los sujetos sociales se constituyen en la escuela en actos, relaciones con los otros y consigo mismos. El diálogo intercultural es su propia dinámica: ello requiere de la capacidad de colocarse ante la realidad de la escuela y de sus procesos. En el trasfondo, lo que rescatamos es el pensar desde la propia existencialidad de la escuela. Con ello, estamos desco-lonizando la pedagogía, liberándola de la carga de tecnicismo y malabarismo intelectual, ya que los nuevos sujetos educadores y educandos no existen en el concepto clásico de subordinación.

En esta investigación resignificamos nuevos escenarios, en los procesos de resolución de conflictos en perspectivas pedagógicas, en procesos de construcción de proyectos pedagógicos y educativos orientados por principios de la educación intercultural.

Nuestro trabajo otorga a la reflexión una búsqueda per-

manente de sentido, de proyección y de compromiso, no sólo del agente cultural y del animador que trabaja con comunidades de adultos y líderes comunitarios, sino en la transformación de la sociedad; además, le conferimos un valor supremo a la didáctica cultural desde la práctica, conscientes de que es un proceso complejo, porque de lo que se trata es de comprender y proyectar la reflexión como elemento pacificador y reconciliador.

La práctica educativa y cultural se da como un proceso

interactivo. La aproximación a la capacitación intercultural en comunidades excluidas tiene que ser profesional, ya que ha de incluir las diferentes perspectivas, formas de pensar y realidades de las comunidades a intervenir. La multiculturalidad colombiana nos lleva a pensar que las diferentes personas y comunidades comparten a la vez problemas, aspiraciones y deseos de otros nu-merosos grupos sociales.

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 10

Introducción

Resulta difícil establecer distinciones precisas entre los propósitos que puede perseguir la reflexión intercultural sobre la práctica en ámbitos de diversidad cultural. Kemmis (1987) reconoce que la escuela no puede cambiar sin el compromiso de los profesores. Nosotros hacemos extensiva la idea a que el agente comunitario cumple un papel bastante parecido al del docente y que la educación sólo puede reformarse transformando las prácticas que la constituyen, que en este caso l amamos prácticas sociales, en donde la participación y el empoderamiento son el fin relevante de una comunidad.

La interculturalidad, en su estadio más primigenio, se da

en un proceso de intercambio con otros líderes culturales y sociales. Autores como Makler (1994), Carter (1994) o Dunkin y otros (1998) han denunciado la falta de atención que reciben alumnos y ciudadanos del común por parte de la escuela y el Estado en aspectos relacionados con la justicia social, los derechos humanos y la diversidad cultural, que en Colombia son parte central del entramado social actual. Medina y Cardona (1987) señalan que el aprendizaje es la base y génesis del conocimiento profesional, ya que cada docente, como adulto, interioriza y valora la realidad educativa desde su estilo característico de ser y vivir, su realidad personal e intercultural.

En Colombia, los modelos formativos para educación in-

tercultural son prácticamente escasos y una sociedad multicultural requiere agentes activos y reflexivos. Este hecho nos lleva a asumir actitudes de innovación que nos vinculen específicamente en la formación de agentes comunitarios frente a la diversidad de nuestro entorno, y que potencien procesos de autodesarrollo intercultural.

Contextualización del conocimiento de la didáctica cultu-

ral participativa a través de la observación activa.

Acceso al conocimiento de las comunidades excluidas de

Cuidad Bolívar afrocolombianas a través del estudio de sus ver-balizaciones y sensaciones, recogidas en las entrevistas y diferentes tipos de grabaciones.

Exploración de situaciones de no participación a través de observación activa en talleres, encuentros, foros.

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 11

Introducción

En conexión con los planteamientos anteriores, considera-

mos que los objetivos generales se concluir así: Contextualizar el conocimiento de las comunidades inmigrantes afrocolombianas y de los profesores y líderes culturales en el marco de su propia vida cotidiana.

2. Estudiar el conocimiento de los profesores y líderes culturales que, padres de familia, trabajadores, sujetos comunitarios, directivos de la escuela con inmigrantes negros en las escuelas y centros culturales barriales.

. Contrastar un nuevo modelo educativo social, desde una

perspectiva intercultural.

Caracterizar a los agentes comunitarios y a la comunidad

en general que trabajan en situación de diversidad cultural y exclusión con el enfoque de una didáctica cultural participativa.

. Caracterizar la didáctica cultural como actividad participativa e innovadora Cualquier investigación que parte de estas premisas, especialmente en una sociedad contemporánea con

problemas estructurales, se ve hoy en día confrontada a redefiniciones organizativas, en donde la ideologización exige que el factor social tenga una especial relevancia, que en este caso se refiere a que los significados comunes a los miembros de un grupo surgen a través de las acciones cooperativas, por lo que se puede decir que los significados, al igual que la mente, también están en función de los actos sociales y, por tanto, en función de la comunicación.

El hecho de incorporar en nuestro trabajo investigativo

categorías sociales y educativas tales como participación, empoderamiento, solidaridad, desde una perspectiva de la interculturalidad, expresada en una didáctica cultural que genere mayor equidad social, va ligado al ámbito de la educación con comunidades marginales que pretende incluir y que tienen un propósito de transformación de las estructuras más elementales del tejido social. No se investiga sobre lo que se sabe, sino sobre lo que se ignora (Hernández, 1996).

Por esto, nuestro abordaje desde la investigación cualitati-va lleva a la comprensión, ya que la consideramos valiosa y com-prometedora para distintos propósitos y áreas de trabajo. Somos Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 12

Introducción

conscientes de la problemática que vive nuestra Nación, y para poder abordar estas cuestiones tenemos que estar provistos de herramientas epistemológicas precisas y de metodologías y bases conceptuales comunes. Entonces estaremos en presencia de un problema que debe concentrar la atención del esfuerzo pedagó-

gico, para poder configurar un marco teórico sólido sobre la base de una didáctica cultural participativa, que aporte elementos a las comunidades para una mayor participación democrática y de reconciliación de todos los sectores en conflicto.

Es claro que el propósito de la paz y la reconciliación tiene que iluminar la participación de todas las comunidades y para ello nuestro cuerpo teórico tiene un carácter interdisciplinario, ya que son muchas las áreas del conocimiento involucradas: la filosofía, el derecho, la historia, la pedagogía, la psicología, la antropología y las diversas ciencias sociales e incluso las mismas ciencias experimentales, que encuentran un terreno abonado desde la reflexión de lo cultural.

Educar desde una didáctica cultural significa para todas

las personas de una comunidad un proceso de sensibilización y de búsqueda de las acciones educativas pertinentes. La didáctica cultural participativa se caracteriza por transformar a las organizaciones comunitarias que aprenden en espacios autónomos y cooperativos. Cada miembro comunitario es el verdadero protagonista y artífice de su propio aprendizaje, y encuentra en su proceso indagador la base de su formación como persona participante en el barrio, en los espacios comunitarios y en general en la comunidad educativa.

Los programas de la didáctica cultural son propuestas for-

mativas de naturaleza holística basadas en el concepto de buscar una mayor autonomía y empoderamiento que garanticen y

propicien desarrollo social tanto de las instituciones como de los individuos.

La realidad multicultural precisa de un marco democráti-

co, o sea de una sociedad verdaderamente deliberante y de una visión pedagógica intercultural.

En el caso concreto de nuestro país, frente a la crisis de gobernabilidad y la búsqueda de su consolidación como Estado Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 13

Introducción

democrático, se requiere una discusión dirigida a la cultura participativa de la ciudadanía, que les dé sentido a los ciudadanos y a la comunidad para el cambio social.

Educación y cultura son los puentes para la unión de dos

márgenes que se tienden a ver como discontinuas. La educación comunitaria es un camino de innovación hacia la participación de un agente comunitario. Se trata de una perspectiva en construcción que presenta muchos desafíos a la práctica pedagógica.

Si la comunidad desea comprometerse, requiere trabajar activamente por la organización en la vida cotidiana de su localidad y, para alcanzar ese fin, iniciar actividades en los más diversos frentes, que estas nuevas relaciones exigen nuevas respuestas educativas y culturales que transformen la visión de unos y otros y pueda dirigirlos hacia un sentido y una práctica competente de la cooperación. Desde la perspectiva de la didáctica cultural, la multiculturalidad tiende hacia la interculturalidad y supone una valoración positiva de los otros grupos, etnias o personas.

La apertura que conlleva esta didáctica tiene el sentido de comprender a los otros desde sus prácticas y representaciones, y es un elemento fundamentador de la pedagogía de la participación ciudadana, la cual debe asumir el compromiso práctico de construir un intercambio igualitario y recíproco entre las culturas y los saberes de las comunidades.

El modelo pedagógico cultural–comunitario, que en el

presente trabajo se expresa como una didáctica cultural participativa, presupone que la construcción de una mentalidad comunitaria empoderada y participativa acarrea una toma de conciencia crítica, así como un compromiso con el reconocimiento de las identidades culturales de los distintos grupos humanos, la valoración positiva de la multiculturalidad y la afirmación de la dinámica intercultural.

Reconocer la identidad cultural como praxis social es,

pues, el punto de partida indispensable en el que se basan los presupuestos de nuestra didáctica cultural para construir una nueva mentalidad, constituyéndose así en un gran desafío para los programas sociales de una comunidad con fenómenos de in-migración masivos y con diferentes formas de discriminación y Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 14

Introducción

exclusión social. En consecuencia, la didáctica cultural participativa asume como categorías: la cultura, la educación, la identidad, la diferencia y la tolerancia, como conceptos de innovación pedagógica hacia la participación comunitaria. Es decir la cultura en todas sus manifestaciones humanas, pues es allí, en lo humano, donde se da lo esencial.

El descubrimiento de lo diferente que lleva a tolerar la diferencia, es pues el gran reto de educar en comunidad desde la cultura.De lo que se trata en nuestro trabajo es de reconocer a todos los grupos sociales como sujetos productores de cultura, independientemente del lugar que ocupen en la división social del trabajo. La adopción del concepto dinámico de cultura nos sitúa ante una nueva perspectiva, capaz de alimentar la construcción de una sociedad plural y solidaria que, sin suponer una amenaza para la identidad cultural de los diferentes grupos, o al menos no para aquellos que puedan ser valiosos, genere procesos de reflexión capaces de trascender las propias fronteras culturales (Churchil , 1986; Banks, 1996; Escotet, 1992).

La evolución conceptual que comporta lo antes dicho hace

posible la comprensión, al aceptar y fomentar las diversas interacciones y opciones pues, ya que el mestizaje es una realidad que no representa amenaza alguna para la subsistencia, aquel as más bien se convierten en factores de estabilidad y desarrollo. Los intercambios son un síntoma positivo para el fortalecimiento de la identidad cultural de individuos y grupos, a la vez que posibilitan la construcción de nuevos sentidos culturales que potencian el cambio de actitud ante los conflictos, que en últimas son condiciones estructurales de la vida social (De Lucas, 1995).

La educación intercultural

Respuestas educativas comunitarias al hecho multicultural

La complejidad contextual e histórica (social, política, cultural), del fenómeno de la exclusión en Colombia frente a la realidad multicultural, exige respuestas mucho más innovadoras que las que brinda el reduccionismo positivista. Ante el hecho multicultural de nuestra Nación, donde existen diferentes visiones Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 15

Introducción

educativas, creemos en la necesidad de generar una didáctica intercultural, con la certeza de que el a promueve una mayor comprensión y un compromiso tanto de parte del pluralismo como de las comunidades culturales y étnicas excluidas.

Entre las diferentes respuestas, están: 1. Integrar las comunidades inmigrantes minoritarias con la sociedad, sin que incida ningún tipo de concepción impuesta por los grupos hegemónicos.

2. Elevar el nivel de aceptación, pues se trata específicamente de Colombia que como Estado, teóricamente, acepta a las minorías en el orden constitucional, pero en el ámbito de lo privado se expresa a través de las diversas formas de la exclusión.

3. Reconocimiento. Se parte de una concepción formal y

desde esta se reconocen los valores de los grupos minoritarios, asumiendo las posibles interacciones e intercambios.

La necesidad de valerse de la educación multicultural y de la reconstrucción, a través del análisis que ofrece el interaccionismo simbólico, viene de que el as promueven el compromiso de las comunidades comunitarias con el cambio social y con su propia transformación. Para ello nos apoyamos en Sales y García (1997), quienes proponen como respuesta al fenómeno multicultural lo siguiente: a) Asimilación. Se pretende la absorción de las minorías étnicas y culturales en una sociedad.

b) Integración. Su objetivo es generar una cultura común

a todos; acoge a todos los grupos étnicos y culturales sin que ninguno domine a otro.

c) Pluralismo cultural. Asume que cada grupo cultural, en

el marco de la sociedad, adecua sus propios valores y conocimientos culturales en igualdad de condiciones.

d) Interculturalismo: Trata de equilibrar los antagonismos y conduce a la asimilación y el pluralismo cultural, promoviendo realmente el intercambio y el diálogo entre y con grupos culturales minoritarios y comunitarios.

De la multiculturalidad a la educación comunitaria inter-

cultural El profesor Antonio Medina Rivil a (1992) precisa que es casi imposible encontrar pueblos con una cultura homogénea, ya que a lo largo de la historia cada cultura ha sido una síntesis integradora de numerosas aportaciones.

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 16

Introducción

El tema de la exclusión social es relevante aquí, ya que utilizamos el concepto como negación de la igualdad de acceso de oportunidades que imponen unos grupos sobre otros. La idea de la exclusión social nos ofrece una manera de conectar categorías como pobreza, privación, falta de acceso a bienes, servicios y activos, y precariedad de los derechos humanos, sociales, culturales y educativos. Describir a las personas como socialmente excluidas es ubicar y definir la inequidad. Introduce una noción más amplia de la pobreza. La exclusión social se concentra directamente en la clase de vida que lleva la gente; así, la intención en este trabajo es mostrar la manera como se establece una jerarquía social en la exclusión social.

La interculturalidad significa una lucha dura contra la exclusión no sólo debida a los orígenes étnicos sino también a los sociales, culturales y educativos (Gelpi, 1992). El proyecto de la didáctica cultural artística apunta a educar para la equidad social, lo cual es su finalidad. Es precisamente el lugar desde donde es posible el reconocimiento de la interculturalidad y ello implica un proceso. Es una realidad que se ve enfrentada a una toma de posición, y aunque el mismo Estado colombiano la reconoce, tanto en la Constitución como en la ley de reforma educativa, se ha quedado en el enunciado formal sin que se manifieste hasta ahora ningún desarrollo efectivo, siendo una necesidad inaplazable para una democracia realmente participativa.

La participación forma parte del concepto de desarrollo

humano, concebido de manera multidimensional, más al á de la riqueza y del ingreso.

Una mayor participación permite que las personas puedan

por sí mismas acceder a una gama mucho más amplia de opor-

tunidades. La participación genera escenarios propicios para la creación de confianza entre las personas de una comunidad. En este trabajo investigativo nos planteamos cómo educar para la diversidad cultural y evitar la exclusión y la discriminación, de manera que en el pacto social de la nación se tenga en cuenta la mayor participación de todos, tanto en los espacios interperso-nales e intergrupales en pequeña o gran escala, y en donde no se niegue el conflicto sino muy por el contrario que se pueda Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 17

Introducción

dirimir a través de la puesta en escena de los diferentes intereses y expectativas en juego.

Se trabajó precisamente una educación comprometida

con la comunidad, en la que juega un papel relevante la didáctica y la cultura, y en la que se favorecen las situaciones reales vividas por los propios agentes comunitarios, en tanto que son atributo y expresión de las personas.

Creemos en la didáctica intercultural porque el a señala

un proceso que potencia a los grupos minoritarios a través del intercambio, para que no puedan ser negados o excluidos en los contextos sociales y a su vez su participación enriquezca el ámbito general de la sociedad. La interculturalidad es una respuesta a la segregación (De Lucas, 1995) y una opción de generar desarrollo social colectivo.

La educación intercultural debe partir de la vida que emer-ge en -y favoreceel diálogo de las diferentes culturas, e impulsar la reflexión crítica y participativa, las estrategias para el entendi-miento mutuo, el encuentro y el intercambio intercultural.

Nuestro propósito es desde aquí fue fomentar una educa-

ción ciudadana multicultural, donde los individuos y las comunidades desplieguen mecanismos que aseguren a los diferentes grupos real representación y participación.

En este trabajo se acoge una concepción dinámica de la

cultura, pues no hay una sola, sino múltiples expresiones de el a.

Hoy en día asistimos a una revisión crítica y evolutiva del concepto. Es destacada la percepción de esta evolución en Améri-ca Latina y el Caribe y, en ese proceso dinámico de hibridación, dicha región exige una visión que dinamice una cultura para la democracia y una democracia para la cultura. Ello implica transformar una cultura que se percibe a sí misma y es percibida y tratada como excluida, externa a esa sociedad, segregacionista, más amplia, análogamente poblada de complejidades, surge el problema de la participación y con él la necesidad de una educación de y con las comunidades barriales excluidas, que busque la integración de saberes y la identificación de objetivos espiritual y materialmente comunes, haciendo que los conflictos subjetivos y objetivos se tornen en oportunidades de crecimiento. De ahí Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 18

Introducción

el imperativo de seleccionar elementos clave que nos permitan clarificar y distinguir los regímenes que orientan y definen dichos entrecruzamientos, para no caer en los errores en los que ha caído el reduccionismo.

La Escuela Mochuelo Bajo es un ejemplo de cómo es po-

sible apostar a un proyecto de práctica pedagógica comunitaria con líderes como el profesor Yesid Álvarez, un innovador que genera procesos participativos y de empoderamiento a partir y a través del arte, de la cultura. Aquí, las pasiones y deseos humanos del maestro impregnan y se impregnan de las de los de los educandos, creando un vínculo social nuevo. Esta experiencia permite otras miradas y discursividades pedagógicas desde el deseo la visibilización de una real esperanza, desde el reconocimiento del otro y, sobre todo, desnaturalizando el discurso hegemónico de la educación y la pedagogía mostrando como se puede resistir la imposición sin negar los necesarios avances de la sociedad.

Es aquí donde proponemos desarrol ar una didáctica que

considere los procesos individuales y colectivos de los mismos sujetos a intervenir. Una educación para el conjunto de la comunidad (Saiful an y Khan, 1984) que favorezca el pluralismo cultural y represente un proceso amplio de comunicación e interacción entre las culturas. La organización viviente, es decir una organización autónoma es un elemento relevante de nuestra didáctica. Antonio Medina Rivil a (1992) hace alusión a un centro o comunidad abierto a una nueva realidad multicultural, que aprovecha de tal forma la riqueza y los valores inmediatos de profesores, padres, madres, alumnos, alumnas y representantes sociales, y va vertebrando un modelo de sociedad en la el que el reconocimiento de las individualidades corre parejo con la demanda de las aportaciones culturales de estos componentes de la vida escolar y comunitaria; a la vez que se filtra y estructura en él lo técnico -interés común de todos los participantes del proyecto pedagógico-, de tal modo que es en su proceso mismo de configuración un espacio multicultural.

Finalmente, nuestra investigación pone en relación la pe-

dagogía, la intercultura a través de la educación artística; estamos problematizando, de entrada el modelo tradicional cuyo sentido Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 19

Introducción

es sesgado y dirigido hacia las competencias en un sentido ideal de hacer funcionar. En cambio, el pensamiento artístico intercultural, es de alguna manera una nueva relación del conocimiento, de deconstrucción de una pedagogía critica, es decir rupturas frente a modelos hegemónicos.

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 20

GENEALOGÍA DE LA

INVESTIGACIÓN

La pluralidad cultural de la escuela implica un proceso

de aprendizaje, una reflexión profunda y la urgencia

de un marco de comprensión de preguntas y respuestas en el escenario de exclusión social que vive una comunidad y el país. En esa búsqueda de caminos hemos creído firmemente que la Educación intercultural es el medio idóneo para la transformación de toda sociedad y que una comunidad escolar, para el caso especí-

fico de la presente investigación, puede contribuir para bien en el contexto local donde interactúa. Y es este uno de los objetos de nuestro trabajo, pues tal educación erige a la comunidad escolar como sujeto autónomo y libre en la búsqueda de la equidad social pero, sobre todo, la hace visible ante los otros actores sociales.

El trabajo parte de un compromiso ético y responsable con la escuela, el cambio hacia la escuela intercultural incluyente, como factor decisivo para la equidad y la justicia social en la construcción de una escuela intercultural. El escenario de conflicto social Genealogía de la investigación

de las comunidades nos ha llevado a construir dos claves como son, La Educación y la inter Cultura se constituyen en esta investigación en los dos ejes de transformación de la sociedad. Todo obrar humano se realiza como cultura y esta da cumplimiento a los valores supremos del hombre. Entendemos la Cultura y la Educación en un sentido sustantivo, donde sus significaciones se interrelacionan en el plano de las conductas, las emociones y la acción vital. La Cultura y la Interculturalidad se entienden desde una concepción dinámica, que insiste en el carácter histórico, contextual y polisémico de los significados culturales y educativos, en particular de la llamada identidad cultural, la diversidad cultural de la escuela, como cualquier otro espacio social, aparece como una realidad la atención a las minorías étnicas debería representar solo una parte de lo que concierne a lo intercultural. La Cultura es una realidad plural, entendida la pluralidad no como un conjunto de unidades atomizadas, plenamente específicas y demarcadas, inmutables, cerradas y aisladas. Lo cultural escolar no es solamente un cierto orden de significaciones sino, principalmente,la manera como éstas se traducen de manera vital en acciones y conductas cotidianas,en un espacio histórico y social determinado y en los distintos modos de realización e interacción simbólica de dichas concepciones, con estructuras, modos de ser, de actuar, de sentir y de vivir propios de la escuela.

Nuestra investigación plantea y busca desarrol ar un mo-

delo expresivo de la realidad que innove claves en la educación comunitaria intercultural, lo medio ambiental, desde procesos innovadores en contextos excluyente como es el caso de Cuidad Bolívar y en un proceso educativo intercultural. La innovación intercultural está en poner en contacto al niño, profesor y comunidad escolar con su propia realidad, para que intercambien su arsenal simbólico, ya que el proyecto cultural de la escuela emerge y encuentra sus límites en la construcción de un nuevo proyecto social, tan necesario y urgente para la Colombia de hoy.

En las comunidades escolares,la convivencia se funda en

la tensión entre sus individuos y las identidades como múltiples facetas, que son transitorias y se desarrol an intersubjetivamen-te, por apreciar la potencialidad creativa que se encuentra en la Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 22

Genealogía de la investigación

raíz de la finitud sensible, antes que el a se aplique a obras, a conceptos filosóficos, a funciones científicas o a los objetos mentales o sociales. Tales tensiones nos llevan a replantear nuestro trabajo investigativo, donde la cultura (escolar, comunitaria, -las na-rrativas culturales deberían ser comprendidas críticamente-)y la investigación son dos pilares básicos de un mundo posible para escuela; cada cultura se enfrenta al reto constante de nuevas imá-

genes, nuevas costumbres y nuevas posibilidades. El escenario y el conocimiento de esta compleja realidad requiere de un modelo que sea capaz de expresar y comprender la amplitud de culturas que tiene Colombia. Leeman y Ledux en el 2003 desarrol an un modelo de aprendizaje intercultural para la escuela con base en la cultura,mostrándonos las limitaciones de la perspectiva multicultural. Nuestra escuela requiere con urgencia mejores condiciones de vida, ya que sus miembros son aun desconocidos para la sociedad; realidades como la exclusión y la invisibilidad social son indicador de ello.

Nuestro esfuerzo investigativo tiende a proyectarse e incidir en realidades sociales concretas de exclusión. Se parte de las maneras de pensar y de actuar de las comunidades, que son el marco de referencia u orientación que, en su pluralismo, enriquece nuestra comprensión sobre la escuela, porque reconoce la pluralidad que se constituye en una opción intercultural. En el contexto histórico particular es esencial, de acuerdo con los valores y concepciones del orden social, en este trabajo es el colombiano.

La formación intercultural de los estudiantes requiere mo-

delos globales que comprendan la realidad plural para poder generar un amplio y profundo dialogo entre comunidades escolares excluidas, por una necesidad sentida ante la marginalidad y la exclusión que vive la Colombia actual. El estudio surge de la importancia misma de los procesos de participación, expresada en la necesidad de la modernización del Estado colombiano, que se desprende de la reforma constitucional de 1991. En esta Carta Po-lítica se expresa la multiculturalidad como uno de los principales núcleos del debate político, económico y educativo de las últimas décadas en Colombia, sin embargo es poca o casi nula la reflexión de la escuela intercultural.

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 23

Genealogía de la investigación

Pretendemos con este aporte propiciar una visión crítica,

una visión intercultural. La educación intercultural es, en sí, misma, una educación ética, ciudadana, inter cultural y democrática.

La visión intercultural es urgente y necesaria porque se constituye como una síntesis y trasformación de la necesaria colaboración entre culturas.

Sólo si todos los habitantes de este país comprendemos el

valor de la cultura y de la educación, se pueden generar actitudes de cambio y conciencia que potencien acciones comunes democráticas para lograr una mayor participación en la vida pública.

Es por eso que apelamos a la creación de verdaderos lazos de solidaridad y respeto por la vida humana. Y es por ello que se eligió la escuela interculturalidad.

La reforma educativa colombiana, expresada en la Ley 115

de 1994, supone un acontecimiento significativo para la educación en este país, pues permite la articulación de propuestas curriculares que responden a la diversidad cultural de la Nación (si se considera que Colombia posee múltiples regiones culturales).

En dicha ley no sólo se contempla la innovación en la didáctica, sino que se le da al profesor un protagonismo único, por desgracia muchas veces desconocido por los propios docentes. La ley invita al profesorado a tener un papel de liderazgo en la contextualización del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Abordar la educación desde una visión innovadora en las

comunidades, escolares o no, con las que se trabaje supone redefinir los conocimientos, las teorías, las creencias, las actitudes, etc., presentes en profesores y agentes culturales, animadores y líderes, en cualquier proceso comunitario de mejora escolar. Es tarea urgente trascender estos ámbitos para superar las desigualdades sociales de todo orden y en especial la participativa, que se expre-san en la intolerancia, la exclusión y las prácticas violentas para dirimir los conflictos de que son víctimas aquellos que no comparten una visión homogenizante, los saberes característicos de cada cultura, los valores básicos que las identifican, las estrategias de solución, las estructuras lingüísticas, los papeles de profesores y padres y el clima intercultural, y sobre todo los estilos sociales y comunitarios en las instituciones formativas como la escuela.

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 24

Genealogía de la investigación

La práctica formativa y didáctica, con carácter innovador

intercultural para la escuela, aproxima a las comunidades excluidas y marginales a la realidad de la educación y la cultura siempre diversa; porque en última instancia son las comunidades, desde su cotidianidad, las que pueden modificar su propia realidad cultural y educativa, pero centradas siempre en el riguroso conocimiento entre el as.

El hecho de centrarnos en la escuela como un hecho real

didáctica Intercultural queda justificado, pues se asienta en los hal azgos obtenidos desde modelo intercultural, conocimientos obtenidos a partir de la propia realidad de integración entre el docente, el trabajador cultural y el agente comunitario, en la sim-biosis del profesor, como agente cultural, y la puesta en acción comunitaria. En esta línea están sustentados Clark y Peterson (1990); Connel y y Cladinin (1984); Shavelson y Stern (1983); Tobachnick y Zeichner (1988), Antonio Medina (1995), y María del Carmen López (1999) José Daniel García 2004.

Somos conscientes de que en el medio colombiano los tra-

bajos en esta línea son apenas recientes y que poco o casi nada existe sobre el estado del arte, hecho que genera resistencias de tipo epistémico y escasa valoración en el campo de la educación y la cultura. Mirar, ver la escuela como un espacio tensionado de las practicas poéticas, científica e ideológicas es una realidad, que hay que reconocer que muchas veces no tenemos consciencia de la formación de los estudiantes en los proyectos y procesos interculturales, ya que estos se apoyan en nuevos valores, situaciones de convivencia más abierta y diversas, en donde los profesores tengan en cuenta los contextos plurales que son el nuevo ecosistema que circunda las instituciones educativas.

Los docentes no tienen en cuenta a las comunidades, me-

nos aun cuando se trata de educación comunitaria, siendo que es un tema importante de mucha fecundidad, ya que permite, entre otros, la innovación educativa y contribuye a la preparación hacia el cambio social (Smith, 1997).

Núcleo del marco de acción

La comunidad escolar se configura como un proyecto y

Pedagogía Intercultural: construcción comunitaria 25

Genealogía de la investigación

una realidad intercultural, cuando realmente selecciona y organiza los saberes y valores que ha de facilitar la formación integral de los sujetos de la buena sociedad. El desarrollo de este trabajo se encuentra sustentado en tres supuestos o ámbitos, en torno a los cuales se gesta la propuesta: • La realidad plural de las distintas culturas en convivencia en comunidades excluidas de Cuidad Bolívar. • La interacción entre concepciones, valores y sentimientos de los sujetos en la escuela. • La escuela como líder de la comunidad para asumir la diversidad cultural desde un modelo intercultural. En formas reales de interacción de generar un estilo creativo de reflexión y de valoración.