La Quinta Era por Jose Pujante - muestra HTML

TOME EN CUENTA: Esta es una vista previa en HTML y algunos elementos como enlaces o números de página pueden ser incorrectos.
Para la versión completa, descargue el libro en PDF, ePub, Kindle

image002.jpg 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El mundo se fue despertando con una noticia insólita, talvez la más importante que había tenido la civilización en toda su historia.

Los habitantes de Asia y Oceanía fueron los primeros en escucharla en los medios de comunicación. Después África, Europa y más tarde, el continente americano. Según amanecía de este a oeste por el planeta Tierra, miles de millones de personas  levantaron sus miradas hacia el cielo. No se había conocido una expectación igual desde el viaje del Apolo 11 a la Luna.

Todos los canales de televisión habían interrumpido su emisión habitual para dar la noticia:

Un objeto no identificado había aparecido de la nada y se mantenía en órbita geoestacionaria sobre la tierra a unos 35000  kilómetros de altura, en la exosfera. Según las informaciones que estaban difundiendo las primeras agencias informativas, todo era muy confuso todavía y el hecho estaba por verificar empíricamente. Incluso había Medios que ponían en duda el hallazgo.

La primera en difundir la noticia fue la agencia China  Xinhua News Agency. Según sus fuentes, la agencia espacial nacional (CNSA) había informado que su satélite meteorológico, el “Fengyun-2”, había enviado la imagen de un objeto enorme, de apariencia indefinida, pero en ningún caso de procedencia natural, que estaba gravitando a unos cientos de metros por debajo de su visor. La imagen era parcial, borrosa, pero parecía evidente que algo había interferido en las cámaras de infrarrojos del satélite durante al menos diez minutos. Esta grabación fue repetida una y mil veces por todas las televisiones del mundo.

 

La gente veía en sus televisores una sombra  azulada de la cual sobresalían difusas torres iluminadas parcialmente por el reflejo de los rayos solares, como las vértebras de un fósil de  un monstruoso y enorme animal prehistórico.

En la calle, sin llegar a situaciones de pánico, la gente comentaba el evento y se hacían todo tipo de conjeturas. Las grandes religiones del mundo habían convocado a sus cúpulas para analizar la situación y hacer el seguimiento de los acontecimientos, mientras los creyentes esperaban impacientes una explicación que reconfortara sus almas. Lo mismo sucedía en los gobiernos, que se apresuraron a reunirse en gabinetes de crisis para dar una pronta explicación a la población.

Las Bolsas del mundo entero abrieron sus puertas y los accionistas se mantuvieron quietos, sin realizar ningún tipo de operaciones a la espera de las explicaciones de los diferentes lideres mundiales.

La humanidad entera estaba en shock, sin saber qué hacer en aquellas primeras horas de la aparición del objeto, dejando patente que nadie esperaba éste tipo de evento y menos aún con la rapidez con el que se había producido. Todo y eso la vida cotidiana se estaba desarrollando con relativa normalidad. Nadie había asaltado los supermercados, ni huido de las ciudades, pero sí que se observó una mayor presencia policial o del ejército vigilando puntos estratégicos en todas las ciudades del mundo.

Los conflictos armados cesaron en su mayoría y hubo un alto el fuego. Los combatientes también miraron al cielo conscientes de que algo muy superior a sus intereses geoestratégicos, políticos, económicos o religiosos, les podría estar vigilando desde el espacio, no sabían si con fines hostiles.

Los espacios aéreos correspondientes a la órbita del objeto, entre tres mil millas al norte y al sur del paralelo del ecuador, fueron restringidos para los vuelos comerciales. En su lugar volaron aviones militares de todo tipo y procedencia, atentos ante cualquier movimiento o cambio de trayectoria del objeto.    

Esta situación generó muchos problemas en los aeropuertos, acumulando largas colas en las puertas de embarque y anulación temporal de vuelos. Pronto, todo el tráfico aéreo mundial se vio afectado por ésta medida.

Esta situación aisló el tráfico aéreo entre los hemisferios norte y sur del planeta.

Las Autoridades de cada país informaron a sus ciudadanos que estas medidas eran provisionales y que seguramente todo volvería a la normalidad en poco tiempo. 

Las cadenas de televisión se apresuraron a consultar a especialistas y científicos para que diesen su opinión sobre éste hecho. En función de la seriedad en el trato de la noticia se escucharon múltiples conjeturas, opiniones alarmistas, incrédulas y las más generalizadas: “esperemos acontecimientos”.

 Quedó al descubierto que los gobiernos no estaban preparados para este evento, muy lejos de lo que las “teorías de la conspiración” habían estado afirmando durante las últimas décadas.  Prueba de ello era que no habían ocultado el hallazgo en ningún momento. Tampoco hubiesen podido hacerlo, ya que el objeto, dado su enorme tamaño era fácilmente visible con un simple telescopio de aficionado o con unos buenos prismáticos.  En las zonas terrestres que era de noche, también lo podían ver a simple vista como un punto de luz enorme que sobresalía de una manera espectacular de entre todas las estrellas del firmamento.

Evidentemente, las redes sociales a nivel mundial habían batido récords de participación y el “trending topic” era “el Objeto”. Empezaron a aparecer en You Toube miles fotografías y grabaciones de aficionados. Todas ellas de muy mala calidad, pero hechas con mucha voluntad con teleobjetivos i desde telescopios. 

 

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunió con carácter de urgencia, creándose una Comisión de expertos y asesores que iban nutriendo de información a los responsables políticos, todo ello en la sala donde se había establecido un gabinete de crisis cerrado a cal y canto para evitar  posibles  fugas de datos y decisiones no públicas. A partir de ese momento se hizo patente que las Autoridades empezaron a tomar el control de la situación. Filtrando la información que llegaba a los medios de comunicación y vetando el acceso libre a las imágenes de satélites por Internet, ya que algunos de ellos habían conseguido captar al objeto de una manera bastante clara a tiempo prácticamente real.

Antes del apagón de las redes de acceso público, el canal internacional de la CNN emitió unas imágenes captadas por el satélite Ecuatoriano NEE-01 PEGASO. En ellas se podía ver la frontera blanca  de la atmosfera terrestre recortada en la inmensidad del espacio negro e infinito. El recorrido lento de la cámara de izquierda a derecha,  a veces interrumpido  por las distorsiones de ondas en las señales del satélite, reveló de repente la proa de lo que era sin duda una nave  suspendida sobre el azul globo terráqueo. Millones de personas se quedaron sin respiración ante la visión de aquella mole inmensa, negra, inerte en el silencioso espacio, como una ciudad compuesta de cientos de castillos pletórica de desafiantes torreones, más altos en apariencia que cualquier rascacielos que existiera en la Tierra. A su alrededor se podían ver pantallas enormes, similares a las velas de los barcos, pero tan grandes como un campo de fútbol cada una de ellas. Y había cientos, sino miles en todo el contorno del objeto, también de un color negro rocoso, como el carbón de una mina, pero con el pulido de un espejo. No se observaba ninguna luz, actividad o movimiento en el artefacto. Parecía como abandonado y desierto, a la deriva arrastrado por la fuerza gravitatoria como un satélite fuera de uso a la espera de desintegrarse en el fuego de fricción de la atmósfera terrestre.

El presentador de las noticias de la CNN dio paso a un responsable de comunicación de la NASA por videoconferencia, el cual parecía tranquilo y colaborador.

-Buenos días y gracias por atendernos, señor Lautch. Disculpe por entretenerlo en éstos momentos en los que seguramente el personal de la NASA estará muy ocupado – Dijo el presentador dirigiéndose a una pantalla gigante que había en un lateral del estudio -  Por eso permítame ir al grano ¿Qué estamos viendo?

El interpelado se acomodó detrás del escritorio de su despacho, entrelazando las manos y avanzando su cuerpo hacia la cámara, para dar más profundidad a su mensaje.

- Verán, se trata de un objeto de unas cinco  millas de longitud, realmente grande. Estamos intentando averiguar su composición y procedencia. Los científicos del SETI han hecho un estudio de comunicación y toma de contacto con posibles ocupantes del artefacto, con resultado negativo. No se ha detectado ni un solo eco de onda en todas las bandas de frecuencias que se han usado. La tecnología láser que hemos utilizado nosotros ha tenido idéntico resultado. Por ello podemos garantizar a la población que el objeto está deshabitado y toda su tecnología, si la tuviera, desactivada.  Es materia inerte que se ha quedado a merced de la órbita de nuestro planeta. Incluso estamos barajando la posibilidad de que se trate de un meteorito que ha adquirido su peculiar forma tras millones de siglos vagando por el espacio a merced de impactos de otros meteoritos y la erosión gravitatoria. Todo es posible. De lo único que estamos seguros es que no representa un peligro para nuestra civilización por si mismo. No nos están invadiendo los extraterrestres – Sonrió con confianza,  mirando con seguridad a la cámara

– Ahora bien, estamos estudiando la manera de alejarlo de la atmosfera terrestre, ya que el verdadero peligro consiste en su caída a la tierra y los posibles daños que pudiera producir. Su enorme tamaño es un factor de riesgo importante que se ha de tener en cuenta, ya que es poco probable que se desintegrara totalmente antes de impactar contra nosotros. Para tranquilidad de todo el mundo, he de decir que disponemos de los medios adecuados para que eso no ocurra.   

- Gracias, señor Lautch, estamos seguros de que su información ha tranquilizado a la población – Le dijo el entrevistador mientras volvía a su posición normal delante de las cámaras – Hemos recibido un comunicado de la Casa Blanca informando que a las 11:00 horas AM el Presidente de los Estados Unidos de America comparecerá ante la nación.

El mundo se paralizó. Todas las personas que pudieron estuvieron pegadas al televisor, ordenador o la radio. Era el primer líder mundial que hablaba sobre las implicaciones de la aparición del objeto. Todos los canales de televisión se conectaron en directo a la Casa Blanca a la hora señalada.

En contra de lo que se esperaba, la comparecencia del Presidente de los Estados Unidos no se produjo en rueda de prensa, sino que habló directamente sentado detrás de la mesa del Despacho Oval.

Estaba solo, flanqueado por las banderas oficiales de los 51 Estados, la de la Casa Blanca y en el frontal de la mesa, el escudo presidencial. Vestía un traje azul marino y una corbata también oscura. Su semblante era serio, casi pétreo.

Cuando comenzó la emisión estaba con la mirada bajada, releyendo unos documentos que sostenía entre las manos.  Miró hacia las cámaras y empezó a hablar:

“Ciudadanos de los Estado Unidos de América, y del mundo entero. Hace escasos minutos he sido informado que la nave extraterrestre ha soltado miles de objetos hacia la atmósfera terrestre. He dado instrucciones a los cuatro ejércitos para que se reúnan en un comité de emergencia, al que me integraré inmediatamente para dirigirlo. No sabemos a lo que nos enfrentamos, pero hemos de permanecer unidos y con el espíritu inquebrantable.  Es primordial que estén atentos a las instrucciones que desde nuestro gobierno, y los del resto de países vayamos dando”.

Se quedó durante unos breves momentos mirando fijamente la cámara y recitó de memoria, hablando pausadamente y dando énfasis a cada frase:

 “Dios es nuestro refugio y fortaleza. Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan las aguas y estén turbulentas. O tiemblen las montañas a causa de su braveza. Hay un río cuyas corrientes alegrarán la ciudad de Dios. El santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. Se agitaron las naciones, se tambalearon los reinos; Dios dejó oír su voz, y la tierra se derritió. El Señor de los ejércitos está con nosotros; El Dios de Jacob es nuestro refugio. Vengan, vean las obras del Señor. Que ha hecho desolación en la tierra. Ha puesto fin a las guerras en todos los confines de la tierra; Quiebra el arco, parte la lanza en dos. El quema los carros en el fuego. “Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra! El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob”.

“Dios salve a los Estados Unidos de America”

La emisión se interrumpió y apareció la bandera norteamericana ondeando al viento.

Los programas de noticias de las televisiones de todo el mundo entraron en una vorágine de informaciones en cuanto al anuncio del Presidente de Estados Unidos. Los objetivos de las cámaras se alzaron al cielo. Miles de millones de personas levantaron sus miradas para observar aterradas cómo una infinidad de puntos en llamas surcaban la atmosfera. Era como la lluvia de meteoritos que presagiaba el fin del mundo.

Todos los gobiernos buscaron información desesperadamente en los observatorios astronómicos. Querían saber dónde impactarían los objetos para prevenir la población y evacuarla si fuera necesario. Se supo que cada objeto media entre 2 y 5 cinco metros de diámetro, viajando a una velocidad aproximada de 12,8 kilómetros por segundo.

Las explosiones sónicas que provocaban los objetos al entrar en la atmosfera se dejaban oír a miles de kilómetros de distancia, causando el pánico en la población.

Los servicios de emergencia, policía, centros hospitalarios, bomberos, ejércitos, se pusieron a reforzar sus servicios frenéticamente, esperando el peor de los escenarios.  

En las ciudades y pueblos la gente corría para ponerse a salvo,  abandonaba sus coches en calles y autopistas, buscando refugio en dónde podían. Estaciones de metro, parkings subterráneos, sótanos, pronto se vieron abarrotadas de personas empujando, peleándose, luchando por su vida… El terror se adueñó del mundo entero.

 

****

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Julia Massó, investigadora del Centro de Astrobiología (CAB)  CSIC-INTA de Torrejón de Ardoz (*), caminaba con rapidez por el pasillo central del edificio, haciendo flotar su bata blanca tras de si. La suela de sus zapatillas deportivas producía un chirrido desagradable sobre el pulido suelo a cada paso que daba, pero a ninguno de sus compañeros con los que se iba cruzando parecían importarles demasiado. Todos se dirigían apresuradamente a sus respectivos departamentos. La noticia de que miles de objetos procedentes del espacio estaban bombardeando la Tierra los había sorprendido en la hora del desayuno. Se había hecho un silencio sepulcral y todos los rostros, desencajados algunos, absortos otros, estaban orientados hacia la televisión de plasma del gran comedor. Las imágenes mostraban líneas de fuego en el cielo. Habían sido tomadas desde diferentes partes del mundo. También se podían ver escenas de pánico en las calles de diferentes ciudades, algunas presentaban sus calles prácticamente desiertas. Las cadenas de televisión seguían emitiendo sus informativos, con corresponsales desplegados en diferentes lugares todo y estar corriendo un grave riesgo para su seguridad. Aquello no podía estar sucediendo. Todo el personal del CSIC había estado requerido para que se incorporarán a sus respectivos departamentos desde la aparición del Objeto hacia ya unas horas. Había que averiguar lo más rápido posible su procedencia, pero era evidente que los acontecimientos se estaban precipitando de una manera terrorífica. 

 

 

(*) El origen del CAB se remonta a la propuesta presentada a la NASA por un grupo de científicos españoles y norteamericanos para unirse al entonces (1998) recién creado NASA Astrobiology Institute (NAI). El CAB está ubicado en el campus del INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) en Torrejón de Ardoz, a 20 Km al noreste de Madrid. Consta de un edificio principal y dos anexos (un laboratorio de ecología molecular y un observatorio astronómico con un telescopio robótico). La superficie construida es de aproximadamente 7.000 metros cuadrados. FUENTE: CAB

 

Julia veía el miedo en el rostro de sus compañeros, pero el suyo tenía que estar reflejando el espanto que sentía en aquéllos momentos. Solo pensaba en sus hijos, que no habían ido al colegio aquella mañana esperando acontecimientos de lo que pudiera suceder con el Objeto. Los había dejado en la casa de sus padres, en el pueblo de Loeches, a algo más de diez kilómetros de su casa en Torrejón. Antes de marcharse les había dicho que todos se refugiaran en el sótano de la casa ante cualquier atisbo de peligro. Ahora se alegraba de haber tomado esa decisión. Su marido también había tenido que acudir con urgencia a su Central, en el CNI. No podía ponerse en contacto con ellos de ninguna manera, ya que las líneas telefónicas estaban saturadas. 

Continuó caminando hasta la Sala de Reuniones del Director del CAB. La habían convocado con urgencia por  megafonía.

Juan Márquez, el director, estaba de pie al lado de una gran mesa ovalada, hablando con otras cuatro personas, todas conocidas por ella excepto un hombre alto, vestido de manera sobria con un traje marrón claro. Tendría que tener unos cincuenta años y las canas plateaban sus sienes. Cuando Márquez se lo presentó, notó de seguida que se trataba de una persona muy segura de si misma, con un gran poder encubierto por una retenida cortesía.

-Julia, te presento al señor Smith, de la oficina de Ciencia y Tecnología de  la embajada norteamericana de Madrid, ha venido en representación  del INTA y de su Gobierno. Me ha llamado el Director General de Defensa y nos encomienda que nos pongamos a su servicio, dada la situación en la que nos encontramos.

Smith cogió la mano de Julia y la estrechó con firmeza. Ella pensó de inmediato que era o había sido un militar de alto rango, ya que, bajo su aparente cortesía y afabilidad, se escondían los tics propios de una vida sometida a la disciplina, al obedecer pero sobre todo a ser obedecido. Lo sabía porque estaba casada con un ex coronel.   

-Doctora Massó – Le dijo Smith sin dejar de estrecharle la mano con cálida firmeza.  Es un placer para mí conocer a una investigadora tan brillante. He leído con mucho detenimiento sus trabajos en la actividad metabólica en el subsuelo de Río Tinto. Estoy convencido que los resultados de esa investigación será sumamente valiosa para entender los resultados de la exploración en Marte (1).

-Es usted muy amable – Julia retiró la mano con suavidad, para no dar la sensación de brusquedad en ese gesto. No era amiga de los halagos. Además se sentía incómoda ante la gente que no era de su círculo de trabajo habitual. Había pasado casi toda su vida entre libros y laboratorios. Las relaciones personales no eran lo suyo, hasta el punto que a veces pensaba que había sido un auténtico milagro haber conocido a su marido que no tenía nada que ver con el mundo científico. Al final replicó con cierta timidez – Ha sido un trabajo de equipo. No seria justo adjudicarme esa investigación.

-Equipo que usted dirige – Smith hizo un gesto con la mano indicando a los tres hombres que habían junto al Director – El mismo que ideó el equipo REMS de aparatos meteorológicos que hay instalado en el “Curiosity” (2).

 

(1) Río Tinto se considera uno de los mejores análogos geoquímicos terrestres de Marte, de ahí su gran interés astrobiológico. El conocimiento que proporcione servirá para evaluar con mayor precisión la posibilidad de que la vida se haya o se esté desarrollando en el planeta rojo. Este mismo tipo de vida podría desarrollarse en el subsuelo de Marte y ser responsable de algunas de las características detectadas en dicho planeta, como la presencia de sulfatos (jarosita) y óxidos de hierro (hematites), o la generación del metano recientemente detectado en su atmósfera. FUENTE: CAB.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
(2) El instrumento REMS (Rover Environmental Monitoring Station), cuyo objetivo es monitorizar las condiciones ambientales sobre la superficie de Marte, forma parte de la misión Mars Science Laboratory (MSL) y es el primer instrumento español que viaja a Marte. Ha sido desarrollado por el Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) en colaboración con la empresa CRISA. REMS registrará, al nivel de la superficie del planeta, la temperatura del aire y del suelo, la presión, la humedad relativa, la velocidad y dirección del viento y la radiación ultravioleta. FUENTE: CAB

-Sentémonos, por favor – Dijo el Director – Tenemos mucho trabajo por delante. El señor Smith nos pondrá al corriente de las novedades en cuanto al impacto de los meteoritos, ya que parece disponer de más información que nosotros en éste sentido.

- Bien – Smith se sentó cómodamente, cruzando las piernas. Dirigió la mirada uno por uno a los asistentes con el semblante serio y comenzó a hablar – Según la información de la que dispongo, el Objeto ha lanzado miles de bólidos contra la tierra. Su tamaño es pequeño, aproximadamente de dos metros de diámetro y evidentemente no son de origen natural. Las observaciones nos han indicado que tienen forma esférica, de un material por determinar que no se desintegra con la fricción a  su entrada en la atmósfera, como seria natural en un meteoro de ese tamaño. Viajan a una velocidad aproximada de 500 metros por segundo, por lo que la gran mayoría de ellos ya han impactado contra la Tierra – Ante la mirada asustada que le dirigieron los demás, se permitió una ligera sonrisa y continuó – No se preocupen todos han caído en zonas deshabitadas.

Julia dejó escapar una exclamación de alivio. Toda la tensión que había sufrido desde que la informaron de la aparición del Objeto, la angustia por lo que  le pudiera suceder a sus seres queridos, a la civilización entera, a la vida tal como la conocía, desapareció de repente. En el transcurso de las últimas horas había hecho un esfuerzo terrible para dar sensación de seguridad, pero realmente estaba aterrada, al igual que el resto del mundo. Todavía conservaba en la retina la imagen espantosa de la nave extraterrestre gravitando el planeta Tierra. Aquello había sucedido aquella misma mañana. Los científicos del CAB-CSIC-INTA habían estado convocados al Auditorio desde donde pudieron observar en directo las imágenes retransmitidas a los centros asociados por diferentes satélites y telescopios del mundo entero centralizadas por la NASA.

 

La conmoción en el mundo científico había sido casi traumática y en concreto a los que habían dedicado su vida a la búsqueda de indicios de vida extraterrestre, bien en forma de microorganismos, o por frecuencias o ecos producidos en el espacio.

Lo que estaban viendo en las pantallas no era una cosa ni la otra, sino mucho más, la evidencia palpable de que existía una inteligencia extraterrestre muy superior a la humana. La pregunta más apremiante, tal vez por el instinto de supervivencia, no fue la composición física y morfológica de la nave y de sus ocupantes, o de cómo habían llegado a las fronteras de la Tierra sin que nadie se hubiese percatado de su acercamiento, si no más bien las intenciones que pudieran tener aquellos seres con respecto a la Humanidad.

Por desgracia, en aquellos momentos prevalecía la teoría del profesor Stephen Hawking, todo y que cuando la lanzó, en el año 2010, los científicos, sobre todo del SETI (*) las intentaron rebatir de todas las formas posibles:  Sólo debemos mirarnos a nosotros mismos para ver cómo la vida inteligente puede convertirse en algo que no quisiéramos conocer. Para mi mente matemática, los extraterrestres son algo perfectamente racional. El verdadero desafío es imaginar cómo serán exactamente. Si los extraterrestres nos llegan a visitar, creo que el resultado sería muy parecido a como cuando Cristóbal Colón llegó a América, lo que no terminó muy bien para los indígenas. Imagino que habiendo utilizado todos los recursos en su planeta natal, esas civilizaciones extraterrestres avanzadas se volverían nómadas, buscando conquistar y colonizar cualquier planeta que pudieran alcanzar”.

 

(*) SETI es el acrónimo del inglés Search for ExtraTerrestrial Intelligence, o Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre La misión del Instituto SETI es explorar, entender y explicar el origen, la naturaleza y la prevalencia de vida en el universo. We believe we are conducting the most profound search in human history — to know our beginnings and our place among the stars.  The SETI Institute is a private, nonprofit organization dedicated to scientific research, education and public outreach. El Instituto SETI es una organización privada, sin fines de lucro dedicada a la investigación científica, la educación y la difusión pública. The Institute comprises three centers, the Center for SETI Research , the Carl Sagan Center for the Study of Life in the Universe and the Center for Education and Public Outreach . El Instituto cuenta con tres centros, el Centro para la Investigación SETI , el Centro Carl Sagan para el Estudio de la Vida en el Universo y el Centro de Educación y Sensibilización del Público . Founded in November 1984 , the SETI Institute began operations on February 1, 1985. Today it employs over 120 scientists, educators and support staff. Fundada en noviembre de 1984 , el Instituto SETI comenzó a operar el 1 de febrero de 1985. Hoy en día emplea a más de 120 científicos, educadores y personal de apoyo. Research at the Institute is anchored by three centers. Dr. FUENTE: SETI Institute

Esas palabras, pronunciadas por el astrofísico en una entrevista hacia años, parecían cumplirse en la situación actual. El bombardeo de los asteroides desde la nave nodriza así parecía atestiguarlo.

Smith pidió disculpas y se quitó la americana, colgándola en el respaldo de su silla. Después se remangó la camisa y aflojó el nudo de la corbata. Cogió una cartera que había sobre la mesa y sacó unos folios escritos a mano, con esquemas, símbolos y apuntes.

-Bien – Dijo mirando al Director – como dice el señor Márquez vamos a trabajar. Como iba diciendo todos los bólidos han ido a caer en zonas deshabitadas y desérticas del planeta, - consultó sus notas- entre los paralelos 30º norte y el ecuador. La mayoría de ellos han impactado en los desiertos del Gobi, Badain Jaran, Kumtag, Ordos, Tengger,  Gungartunggut Taklamakán y de Lop, en China; los desiertos del Ryn, Kyzyl Kum, Betpak-Dala en Kazajistán;  desiertos de Kavary y de Lut en Irán, Ran de Kutch en la India y Pakistán, desiertos de Arabia y Rub-Al-Jalí en los países árabes, Sinaí en Egipto, y por último en el Sahara, afectando los territorios del norte y centro de África. No ha habido víctimas que sepamos y las ondas sísmicas producidas por los impactos apenas han sido recogidas por los sismógrafos. Tampoco tenemos constancia que haya caído ningún meteorito en el continente americano o en Europa. Todos se han concentrado en Asia y África, pero a miles de kilómetros de cualquier lugar habitado.

- ¿Qué sentido tiene un ataque a la Tierra si todos los meteoritos han impactado en zonas deshabitadas? – Preguntó Díaz, el ingeniero aeroespacial del INTA – Si hubiesen colisionado en las grandes ciudades la destrucción hubiese sido catastrófica. Teniendo en cuenta la velocidad de caída y las dimensiones de los bólidos, su poder de impacto se podría asimilar, digamos…  a unos 75 kilotones de dinamita, varias veces la bomba atómica de Hiroshima cada uno de ellos.

- Creemos que, en contra de lo que pueda parecer, el ataque ha sido muy selectivo – Respondió Smith con seriedad – Si pensamos en clave estratégica del enemigo. Han bombardeado en zonas deshabitadas, es cierto, pero el objetivo no es destruir infraestructuras, ni el medio ambiente, sino exclusivamente a la especie humana. Verán,  un DROM  enviado por el portaaviones USS George H. W. Bush, actualmente destinado en el Mediterráneo occidental, ha podido captar con sus cámaras a uno de los objetos,  caído en el Sahara de Marruecos. Está dentro de un cráter que ha producido por el impacto de unos veinte metros de diámetro y a unos cinco metros de profundidad. Hemos podido observar que se trata de una esfera de aspecto metálico surcada de cientos de orificios. El DROM se ha podido acercar lo suficiente para captar gracias a su cámara de infrarrojos que está liberando por esos orificios un gas caliente a la atmósfera. De esto no nos cabe duda, ya que se discierne ésta emisión del calor propio de la fricción y la energía propias del impacto.

-¿Un gas caliente? – Repitió Judith aterrada. Los acontecimientos no daban descanso. Era como una montaña rusa en caída libre. Apenas había sentido el alivio al conocer que los meteoritos no habían afectado a zonas habitadas, cuando ésta nueva noticia abría una nueva situación igualmente preocupante.

-Sí, se eleva a gran velocidad hacia la atmósfera y se expande en ella. Teniendo en cuenta la distribución geográfica de estos meteoritos, y que en estos momentos seguramente todos están liberando gases, los vientos dominantes podrían trasladar a corto plazo estos gases a las zonas pobladas de Asia y África. Después al mundo entero. Es prioritario conocer la composición de éstas emisiones para saber a lo que nos enfrentamos. Por eso estoy aquí. Tenemos que ir a recoger muestras del gas para caracterizarlo. Lógicamente y por razones de seguridad ninguna persona se puede acercar a ninguno de los objetos, por lo que se han de utilizar elementos robóticos. El Director Márquez ya ha recibido instrucciones de la NASA y del gobierno español para poner en marcha el dispositivo del laboratorio atmosférico del proyecto InSight (*)  que se ha construido aquí, en estas instalaciones. Es la opción más rápida y eficaz para tener acceso a una información de la que podría depender el futuro de la Humanidad.

Smith guardó silencio, dando tiempo al resto de asistentes para asimilar toda la información que les acababa de proporcionar, consciente de la gravedad de la situación y de la responsabilidad que les había impuesto.

-El laboratorio, el REMS-2 está terminado y en fase de pruebas. Podríamos decir que está listo para funcionar, solamente tendríamos que calibrarlo a las condiciones climáticas y gravitatorias de la Tierra, ya que está ideado para muestrear en Marte  – Comentó Julia – Pero el InSight está en fase de fabricación por elementos en Alemania, Francia, Suiza y Reino Unido. Ensamblarlo por completo podría tardar semanas, sino meses. 

 

 

____________________________________________________________________________

 

(*) La NASA y sus socios internacionales han recibido luz verde para iniciar la construcción de un nuevo módulo de aterrizaje para Marte, después de haber completado con éxito el examen de diseño crítico de la misión InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) perforará por debajo de la superficie de Marte para estudiar su interior. La misión investigará cómo se formaron los planetas similares a la Tierra y cómo desarrollaron la estructura interna de su núcleo, manto y corteza, y recopilará información sobre el subsuelo con instrumentos nunca antes usados en Marte. Otro experimento utilizará el enlace de radio entre InSight y las antenas de la Red del Espacio Profundo de la NASA en la Tierra para medir con precisión una oscilación en la rotación de Marte que podría revelar si tiene un núcleo fundido o sólido. Los sensores del viento y la temperatura así como los de la presión desarrollados por el Centro de Astrobiología de España vigilarán el tiempo en el lugar del aterrizaje, y un magnetómetro medirá perturbaciones magnéticas causadas por la ionosfera marciana. FUENTE: NASA

 

- En efecto, pero la idoneidad de éstas instalaciones para ésta misión también radica en que dispone de un prototipo de ROVER gemelo al CURIOSITY. Hay que instalarle el laboratorio del InSight y lanzarlo en el Sahara occidental, el más cercano a nosotros,  para que examine el meteorito que detectó el DROM.  Disponemos de menos de veinticuatro horas para ello.

-Doctora Massó – dijo el Director Márquez -  Usted y su equipo tendrán que montar el laboratorio REMS-2 del InSight en el ROVER y conectarlo vía satélite para monitorizar los resultados desde el INTA, por desgracia las explosiones sónicas de los meteoritos han dañado una gran parte del sistema de comunicaciones telefónicas y de Internet, por lo que tenemos dificultades para contactar directamente con la NASA. Tendremos que hacer todo el seguimiento y análisis desde nuestro Instituto. Estamos prácticamente aislados a nivel logístico.  Un transporte militar llevará el ROVER al punto previsto del Sahara. El señor Smith la acompañará en todos los preparativos y el seguimiento para prestarle apoyo e informar a sus autoridades a tiempo real. El tiempo es precioso y no podemos desperdiciarlo. En marcha. Los ojos del mundo entero están puestos en nosotros.

La reunión se dio por finalizada y todos excepto el Director, el cual se quedó mirando pensativo por los ventanales de la sala, siguieron a Julia.

Sin tiempo que perder, los ingenieros aeronáuticos comenzaron a preparar el ROVER gemelo del MSL Curiosity. Tenían mucho trabajo y poco tiempo. Era primordial comprobar el buen funcionamiento del generador termoeléctrico de radioisótopos, las cámaras, los espectrómetros, detectores de radiación y configurar la conexión con el satélite Hispasat 1E, en órbita geoestacionaria por la zona del norte de África, que remitiría los datos a tiempo prácticamente real mediante sus 53 transpondedores en banda Ku a un ordenador del INTA,  controlado por Julia, que monitorizaría los resultados que fuese enviando el ROVER. Las partes mecánicas también fueron revisadas al detalle, mientras que se instalaba un dispositivo de electroimanes ideados para sujetar el ROVER en su traslado y posterior descarga en el desierto del Sahara desde un cable de acero. Un enorme helicóptero de doble hélice, el Boeing CH-47 procedente de la base aérea de Cuatro Vientos, aterrizó al lado del hangar del INTA. Los ingenieros recibieron a los tripulantes del helicóptero, el piloto, copiloto y el ingeniero de vuelo,  que se harían cargo del traslado al punto asignado. Los instruyeron en la manipulación del ROVER y los instrumentos de los electroimanes de descarga. A tal fin, se tuvo que adaptar la grúa  de carga de la aeronave con los elementos necesarios.

Paralelamente, Julia calibró el REMS-2 a la atmosfera  y gravedad terráquea. El resto de sensores ya estaban preparados. También comprobó el buen funcionamiento del software, así como las conexiones con el Hispasat para registrar los datos que enviara el ROVER.

Todo ello ocupó un total de trece horas de trabajo frenético, en el transcurso de las cuales prácticamente nadie descansó ni un momento.

El equipo al completo estuvo presente en la carga del ROVER dentro de las tripas del enorme helicóptero.  Era como despedir a un hijo a los pies de un autocar cuando se va de excursión, siempre con una sombra de temor y el deseo de volver a verlo lo más pronto posible, en esta ocasión posiblemente con nefastas noticias.

 

Smith facilitó al ingeniero de vuelo las coordenadas del meteorito que se había de inspeccionar. El ROVER seria depositado a un kilómetro del objetivo. Desde su aterrizaje tendría que hacer el resto del recorrido autónomamente.

Julia no había tenido tiempo de pensar en sus temores, pero ante la visión del helicóptero ya con los rotores en marcha, no pudo evitar sentir una gran desazón. ¿Qué datos les mandaría el REMS-2 cuatro horas más adelante?. ¿Sería el inicio del fin de la Humanidad? Pensó en sus hijos, su marido, en sus padres. Tenía muy claro que en cuanto registrase los datos enviados por el ROVER, acudiría al lado de ellos. Ella ya habría cumplido su trabajo y ahora solamente deseaba estar con los suyos para afrontar lo que les deparara el futuro. 

El helicóptero se elevó en el aire con un terrible rugido de los rotores. Aún estando lejos de la pista de despegue, todos tuvieron que retroceder ante las ráfagas de aire que producían las hélices.  Al poco, las luces rojas parpadeantes de la aeronave desaparecieron en el cielo negro y estrellado. Julia miró su reloj. Eran las cinco de la madrugada. En pocas horas el mundo entero sabría a que se enfrentaba.  Ahora solamente les quedaba esperar.

Julia y Smith fueron convocados por megafonía al despacho del Director Márquez. Les esperaba sentado tras el escritorio. A su espalda habían colgadas numerosas fotografías de personalidades que habían visitado en alguna ocasión las instalaciones del INTA, así como una toma aérea de todas las instalaciones y los terrenos que las rodeaban.

 

 

Julia pensó mientras tomaba asiento, que si bien el trabajo que realizaban en el  CAB,  CSIC-INTA era sobradamente conocido en el mundo científico, el ciudadano de a pie apenas sabía de su existencia, al menos hasta ese día. Era muy probable que aquellas instalaciones pasaran a la historia por haber descubierto la substancia que estaban liberando a la atmósfera los meteoros. Ciertamente estaban realizando una investigación primordial para toda la Civilización y esa idea le pesó en los hombros tanto como el cansancio.    

Han hecho un trabajo excelente, doctora Massó. Felicite a su equipo de mi parte – Dijo Márquez. Parecía tremendamente cansado -  He estado en contacto continuo con el Director de la NASA y el Secretario General de Defensa de nuestro gobierno. Las líneas telefónicas han ido volviendo a la normalidad, pero todavía siguen saturadas por los contactos entre particulares. Los servidores de la red de Internet todavía presentan problemas, por lo que seguimos dependiendo de nosotros mismos para finalizar con éxito ésta misión. El ministerio de exteriores ha informado al Gobierno de Marruecos de la entrada en su espacio aéreo de nuestro helicóptero con el ROVER y prestaran su apoyo para repostar el aparato en una escala antes de llegar al objetivo. También han autorizado la escolta de aviones de combate procedentes del portaaviones USS George H. W. Bush y de un DROM que transmitirá las maniobras de aterrizaje del ROVER y sus movimientos aprovechando la conexión al satélite Hispasat. Todo ello será dirigido desde la sala de control que hemos establecido en el INTA, que estará formado por nuestros ingenieros, científicos y controladores de vuelo del ejército del aire. Descansen una hora y después se pondrá en marcha todo el operativo del seguimiento.

- Si me permite – Dijo amablemente Smith. A diferencia del resto del personal, parecía descansado y activo – Es muy importante que el centro de monitorización de muestras esté aislado de la sala de control. 

Julia y el Director Márquez lo miraron sorprendidos. La terminal de recogida de datos por lógica operativa tenía que estar integrada en la sala de control, ya que era importante el cruce de información entre las diferentes especialidades para el éxito de la misión.

-Es una petición innegociable que me han hecho mis superiores. Esta orden viene directamente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas – Continuó Smith antes de que sus interlocutores protestaran

-La información que nos envíe el REMS-2 será totalmente confidencial. No sabemos lo que nos podemos encontrar, pero en todo caso se han de evitar filtraciones a la prensa que podría generar el pánico a nivel global. Tenemos la gran responsabilidad de combatir una agresión a la Humanidad y necesitamos tiempo para contrarrestarla, la histeria colectiva no nos será de ninguna ayuda. Por éste motivo, se establecerá una sala anexa e independiente a la sala de control en dónde solamente podrá estar la doctora Massó, que monitorizará los datos del REMS-2 y yo mismo, que haré de enlace con usted, señor Márquez y mis superiores. Nadie más, repito, tendrá acceso a los resultados del muestreo. Todos los aquí presentes nos hemos de comprometer en no revelar la información que obtengamos a nadie que no sean nuestros superiores que  estén integrados en los comités de emergencia que se han establecido aquí en España y en Estados Unidos. Ellos ya sabrán qué hacer llegado el momento.

 

- Así se hará – Comentó el Director Márquez dando la reunión por terminada – Nos veremos de aquí a una hora en la sala de control.

Smith y Julia se dirigieron al gran comedor para reponer fuerzas. Se lo encontraron prácticamente vacío, ya que la mayoría del personal estaba realizando los preparativos del aterrizaje del REMS-2 en la sala de control que se había instalado en el INTA. 

Smith se pidió unos huevos fritos con beicon y salchichas acompañados con una cerveza sin alcohol. Julia en cambio, solamente se cogió un café largo. No le entraba nada en el estómago. Se sentaron en una mesa cercana a la gran televisión de plasma para ver las últimas noticias del exterior.

“El ataque” de la nave extraterrestre había sido un fracaso, comentaba el presentador de las noticias. Todos los bólidos habían ido a estrellarse en desiertos de Asia y África sin causar daños personales ni materiales. La última noticia era que al norte de México, en el desierto de Chiuaua, también habían caído algunos de éstos objetos con idéntico resultado. Después de estar pendientes de las imágenes del OVNI facilitadas por la NASA, se había confirmado que éste no había vuelto a lanzar ningún objeto más hacia la tierra desde el primer ataque.  Se vieron imágenes desde diferentes grandes ciudades del mundo, dónde la multitud había salido a las calles para celebrar el fracaso del ataque. Las autoridades aseguraron que estaban estudiando la manera de neutralizar al Objeto, pero debido a su situación de lejanía, estaba fuera del alcance de cualquier misil. Se aseguraba que las fuerzas aéreas de todos los países del mundo estaban alerta y preparadas para neutralizar a los bólidos antes de que impactaran contra la tierra en el caso de que se produjera otro ataque.  Los espacios aéreos comprendidos en el paralelo del Ecuador seguían restringidos por motivos de seguridad. También se informaba que se había montado un dispositivo desde España para estudiar la composición de uno de los bólidos que había caído en el desierto del Sahara. No se dijo nada de los gases que éstos estaban liberando a la atmósfera – meditó Julia – Las autoridades querían una vuelta a la normalidad lo antes posible, dentro de las circunstancias tan poco definidas en las que estaba inmersa la civilización en aquellos momentos. Mientras tanto, la población estaba celebrando en las calles que habían sobrevivido, ajenos al nuevo peligro que los acechaba. El ataque extraterrestre no había sido un fracaso. Miles de objetos esparcidos por zonas estratégicas de la Tierra estaban liberando un gas caliente hacia la atmosfera, en donde se fundirían con los vientos predominantes y extendidos tarde o temprano por todo el globo terráqueo.

Julia sacó del bolsillo de su tejano el teléfono móvil, que tenía en modo de silencio y vio que había infinidad de mensajes de sus padres y de su marido. Todo el personal del CAB, CSIC-INTA, tenía prohibido el uso del teléfono para llamadas personales. No podía trascender al exterior ninguna información de lo que allí estaba ocurriendo. “Esperamos que estés bien y vuelvas pronto. Te queremos” – Pudo leer en los mensajes.

Smith, que estaba comiendo un trozo de salchicha, pareció adivinar los pensamientos de Julia.

- Hábleme de su familia, doctora Massó – Le dijo con una sonrisa.

Julia, visiblemente emocionada, suspiró y guardó el teléfono móvil en el bolsillo del pantalón.

- Tenemos dos hijos preciosos. – Dijo al fin – Andrea de seis años, quiere ser científica como yo. Es demasiado responsable y madura para su edad. En cambio, Marc de tres años es igual que su padre. Inquieto, atrevido y muy extrovertido. Es un niño feliz que se ríe por todo – Mantuvo el silencio durante unos instantes – Mi marido, Martín se llama, es un enorme oso que parece no tomarse nada en serio. Solemos discutir por la educación de los niños, ya que él es de la opinión de que hay que dejarlos crecer con las normas justas y necesarias, sin interferir demasiado para no “ahogarles la personalidad”. Es una forma de ver las cosas curiosa viniendo de un militar... Ellos son mi vida – añadió con un asomo de lágrimas en los ojos. 

- Estoy convencido de que estarán seguros, no se preocupe.

- Sí, los niños están en casa de mis padres, en Loeches, cerca de aquí. En ese sentido no estoy preocupada. Por otro lado mi marido sabe cuidarse solo. Es la típica persona que la sueltas sola en una isla desierta del Caribe y acaba construyendo un hotel para turistas.

- Creo que es usted una persona muy afortunada – Le comentó Smith, sonriendo mientras acababa el último trozo de salchicha – Yo, sin embargo estoy solo. La vida de un diplomático es así. O encuentras a alguien dispuesto a seguirte por todo el mundo o te quedas solo. ¿Nos vamos? La Historia nos espera. 

Cuando entraron en la nave anexa a las instalaciones del INTA observaron que el centro de control ya estaba en pleno funcionamiento. Personas de uniforme controlaban unas mesas con terminales y pantallas con unos cascos inalámbricos de comunicación en la cabeza. Estaban en contacto con el helicóptero que transportaba el ROVER. Otros se comunicaban en inglés con el portaaviones norteamericano y los cazas de la escolta, ya que habían entrado en el espacio aéreo Marroquí. Personal del INTA también estaban sentados delante de sus ordenadores para dirigir el aterrizaje del ROVER cuando llegara el momento.

De pie, en el centro de la Sala, el Director Márquez supervisaba el operativo.

Julia miró un reloj digital numérico de cuenta atrás que habían instalado en una columna de la sala. Quedaban tres horas para que el ROVER aterrizara en el punto previsto. Se dirigió hacia un despacho que le habían habilitado en una sala anexa al centro de control. Allí encontró su terminal conectada a dos pantallas, una de seguimiento y otra de monitorización del REMS-2. Conectó todo el equipo y estuvo verificando su funcionamiento. Como el dispositivo del ROVER estaba operativo, aprovechó para calibrar una vez más los sensores del REMS-2. Cuando lo tuvo todo listo, volvió a la sala de control y se reunió con Márquez y Smith. Quedaba algo menos de treinta minutos.

Márquez reclamó la atención del todo el personal técnico que había en la sala de control.

- Una vez llegado al punto indicado, el Boeing CH-47 se quedará en suspensión a doscientos metros del suelo – Explicó Márquez – y deslizará el ROVER con el motor de descarga unido a cables de acero y los electromagnéticos. Una vez que el ROVER toque tierra, el helicóptero  liberará los cables y los imanes, permaneciendo en espera en el mismo punto hasta que nuestro vehículo regrese de la misión. El ROVER se desplazará un kilómetro por las dunas del desierto hasta el meteorito, se introducirá en el cráter y tomará medidas de los gases que está liberando a través del REMS-2 durante una hora, tiempo suficiente como para poder monitorizar la composición. Después volverá al punto de aterrizaje para ser recogido por el helicóptero con los electroimanes y llevado en suspensión hasta el portaaviones  USS George H. W. Bush, donde será depositado en cuarentena hasta saber los resultados del muestreo. La doctora Massó se hará cargo de la monitorización de los datos enviados por el REMS-2. Estos resultados serán conocidos solamente por el señor Smith, representante del gobierno americano y por mí. La sala anexa donde la doctora Massó realizará sus trabajos estará custodiada por dos agentes de seguridad. Está prohibida la entrada de cualquier persona en el transcurso de los trabajos de monitorización. ¿Alguna duda?

Los técnicos que habían estado prestando atención a las indicaciones de Márquez, permanecieron en silencio y volvieron a sus respectivas responsabilidades. Eran conscientes de lo que había en juego y de la importancia de preservar las informaciones que pudieran obtener en aquella operación.

- Bien, suerte a todos – Terminó Márquez.

El tiempo pasó demasiado deprisa para Julia. Antes de que se diese cuenta el ingeniero de vuelo del helicóptero informó que se posicionaban en el punto de aterrizaje del ROVER, que hacían la descarga sin ningún contratiempo y que lo habían liberado en las arenas del desierto. El DROM aportado por el portaaviones norteamericano fue retransmitiendo la operación prácticamente en directo. El tiempo parecía apacible y las dunas estaban estables, sin movimientos destacables a causa del viento.

El personal del INTA se hizo cargo del control remoto del ROVER, llevándolo a una velocidad de unos quinientos metros por hora, lo que suponía unas dos horas hasta la llegada al punto de muestreo. 

En las pantallas del centro de control se podían observar las cámaras del ROVER cabeceando entre las dunas del desierto, y en otra la visión aérea del DROM que lo estaba acompañando como un amigo infatigable.

 Por fin, la cámara del DROM divisó una columna de humo entre dos dunas. El ROVER se fue acercando lentamente hasta que después de una elevación observó un cráter de arena negra y fundida por el impacto del meteorito. Se fue acercando hasta entrar en el mismo cráter. Había en su interior una esfera de apariencia metálica, hundida en la arena carbonizada hasta sus tres cuartas partes, llena de orificios como un queso de gruyer. Tanto las cámaras infrarrojas del ROVER como las del DROM desde las alturas, detectaron una columna de aire caliente que surgía con enorme potencia del objeto hacia la atmósfera.  

Había llegado su momento, Julia se dirigió hacia el despacho que le habían asignado. Smith la siguió. Observó que la puerta de acceso estaba flanqueada por dos agentes de seguridad privada del INTA, a los cuales conocía de vista. Solían vigilar la entrada a las instalaciones o la zona de aparcamiento. Los saludó con un gesto de cabeza y entró en sus dominios. La puerta se cerró a sus espaldas y vio como Smith ponía el pestillo de seguridad.

-Cualquier precaución es poca – Le dijo.

En cinco minutos, la pantalla de su terminal empezó a reflejar datos. Sabía que se los estaba mandando el REMS-2 exclusivamente a ella, ya que la señal del laboratorio del ROVER estaba encriptada.

Smith se mantenía en pie, con los brazos cruzados, observándola en silencio, a la espera de acontecimientos.

Julia empezó a hacer su trabajo. Observó las treinta y dos columnas de datos que empezaron a desplegarse por la pantalla, todas ellas correspondientes a parámetros que se tenían que interpretar. Lo había hecho ya diariamente con el Curiosity, con los datos que enviaba dos veces al día desde Marte desde el año 2012. No había nadie en el mundo más preparado que ella para monitorizar ese alubión de información. Por eso había sido elegida. Era su momento.

Fue cotejando los aparentes algoritmos que salían en la pantalla con su base de datos. Traduciendo los resultados que en forma de letras y números aparecían en el monitor. Los anagramas de nueve cifras, tenían su correspondencia con la tabla periódica de los elementos químicos. Los tenía que traducir y establecer sinergias.

Trabajó sin descanso, con una velocidad y eficiencia que solamente la experiencia le podía dar. No desechó el uso de una libreta, dónde iba garabateando los datos de interés que observaba. Miraba sus apuntes, la pantalla encriptada de datos y los programas de traducción.

Después de una hora de intenso muestreo, se quedó mirando a Smith, el cual no había variado en lo más mínimo su posición. Seguía de pie, con su elegante traje de color marrón, los brazos cruzados y observándola fijamente.

- Ya lo tengo – Le dijo Julia. Estaba temblando – Se lo que está liberando ese objeto.

Smith siguió imperturbable.

- Diga, doctora, ¿a qué nos enfrentamos? – Dijo finalmente.

- Se lo voy a decir ahora mismo – Julia fue modificando su rostro, hasta el momento cansado y macilento, hasta una enorme sonrisa que iluminó su cara de repente. Parecía otra persona, mucho más joven y vital. Incluso hermosa – O3.

- ¿Perdón?

- O3 – le contestó Julia – Ozono. Ese trasto está liberando ozono. Inocuo para nosotros, revitalizador para nuestra atmósfera. No sé como han conseguido licuarlo en un objeto tan pequeño para que produzca una emisión tan intensa. Están regenerando nuestro aire con algo tan importante para la continuidad de nuestra supervivencia como es el ozono. ¿No lo entiende? No nos están atacando. ¡Están salvándonos después de décadas de contaminación!

Julia saltó de su silla y abrazó a Smith, dándole dos besos en la cara. No paraba de reír y llorar a la vez.

Smith apartó a Julia cogiéndola por los hombros. La miró fijamente a los ojos

-¿Está segura, doctora Massó?

- ¿A usted le parece que puedo bromear con éste tipo de cosas? – Le contestó Julia sin parar de reír – Estamos salvados. Esos extraterrestres no han venido a exterminarnos, si no a salvarnos. Su gobierno, el mío, todos haríamos bien en ponernos en contacto con ellos y darles las gracias.

- Doctora Massó – Le dijo Smith sin soltarle los hombros – Es una noticia maravillosa para el mundo – Todo y estar riéndose, sus ojos permanecían fríos como el hielo. Julia no se percató de éste detalle.

- Tengo que ir con mi familia y darles las buenas noticias – Explotó Julia después de innumerables horas de tensión extrema. Estaba eufórica – Quiero abrazar a mis hijos, a mi marido, a mis padres. Necesito estar con ellos.