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HALO: PRIMER GOLPE

PRIMER

GOLPE

ERIC NYLUND

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ERIC NYLUND

INDICE

SECCIÓN REACH

CAPÍTULO UNO

CAPÍTULO DOS

CAPÍTULO TRES

CAPÍTULO CUATRO

SECCIÓN 1 THRESHOLD

CAPÍTULO CINCO

CAPÍTULO SEIS

CAPÍTULO SIETE

CAPÍTULO OCHO

CAPÍTULO NUEVE

CAPÍTULO DIEZ

CAPÍTULO ONCE

SECCIÓN 2 LA DEFENSA DE LA BASE CASTILLO

CAPÍTULO DOCE

CAPÍTULO TRECE

CAPÍTULO CATORECE

CAPÍTULO QUINCE

SECCIÓN 3 RESCATE

CAPÍTULO DIEZ Y SEIS

CAPÍTULO DIEZ Y SIETE

CAPÍTULO DIEZ Y OCHO

CAPÍTULO DIEZ Y NUEVE

CAPÍTULO VEINTE CAPÍ-

TULO VEINTIUNO

SECCIÓN 4 GAMBIT

CAPÍTULO VEINTIDOS

CAPÍTULO VEINTITRES

CAPÍTULO VEINTICUATRO

CAPÍTULO VEINTICINCO

SECCIÓN 5 MASACRE EN ERIDANUS SECUNDUS

CAPÍTULO VEINTISEIS

CAPÍTULO VEINTISIETE

CAPÍTULO VEINTIOCHO

CAPÍTULO VEINTINUEVE

CAPÍTULO TREINTA

SECCIÓN 6 OPERACIÓN: PRIMER GOLPE

CAPÍTULO TREINTA Y UNO

CAPÍTULO TREINTA Y DOS

CAPÍTULO TREINTA Y TRES

CAPÍTULO TREINTA Y CUATRO

CAPÍTULO TREINTA Y CINCO

CAPÍTULO TREINTA Y SEIS

SECCIÓN 7 HARBINGER

EPÍLOGO

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ERIC NYLUND

CAPÍTULO UNO

0622 horas, 30 de Agosto del 2552 (Calendario Militar)

/ UNSC Buque el Pillar of Autumn,

Sistema Epsilon Eridani cerca de la Estación Gamma en Reach

El Spartan -104 Frederic hacia girar un cuchillo de combate, sus dedos eran ágiles a pesar de la

voluminosa armadura de combate MJOLNIR que portaba sobre su cuerpo.

La hoja trazaba en el aire una complicada serie de arcos finos. Los pocos refuerzos del personal

Naval en la cubierta regresaban exhaustos y evitaban sus ojos; al Spartan quien empuñaba un

cuchillo y estaba seguramente acompañado por la presencia de varios cuerpos muertos.

Él estaba nervioso y estaba más que en una misión normal. El objetivo original del equipo, era la

captura de una nave Covenant; habían estado restregándose en la cara de la nueva ofensiva del

enemigo. El Covenant tenía como ruta dirigirse hacia Reach, donde la últimos comandantes del

Mando Espacial de las Naciones Unidas (UNSC) estaban fortificados.

Fred no podía ayudar, pero esperó a que usaran las tropas en tierra y tuvieran un combate nave a

nave. El cuchillo dio vueltas.

Alrededor de él, sus camaradas cargaron armas, apilaron sus equipos y se preparaban para el

combate, sus esfuerzos se redoblaron desde que el Capitán de la nave tuvo personalmente al

quien tendría el mando de la misión, era el líder del equipo: SPARTAN-117; pero Fred estaba algo

atrasado en ello. Solo Kelly terminó en guardar su equipo antes que él.

Él balanceó en el momento, el cuchillo hacia su dedo blindado. Permaneció ahí perfectamente, por

varios segundos.

La gravedad que causó el Pillar of Autumn hizo un sutil cambio en la punta del cuchillo. Fred lo

lanzó desde el aire y lo enfundó en un solo hábil movimiento. Sintió un frío estremecimiento sobre

su estomago cuando se produjo la fluctuación de gravedad, lo que significa: que la nave había

justamente cargado, por supuesto otra complicación.

El Jefe Maestro el SPARTAN 117-John, caminó hacia el panel COM más cercano, cuando el

Capitán Keyes atiborró con su rostro la pantalla. Fred sintió un ligero movimiento a su derecha, una

mano sutil, que era proveniente de Kelly. Él abrió una frecuencia privada COM hacia su compañera

de equipo.

"Parece que tenemos más sorpresas", dijo Kelly.

"Entendido", respondió Fred, "Aunque creo que he tenido bastantes sorpresas para ésta misión."

Kelly lanzó una risita.

Fred centró su atención en el intercambio de John hacia Keyes. Cada Spartan fue seleccionado

desde edad temprana y entrenado por la alta ciencia militar; habiendo sufrido múltiples

procedimientos de aumento: bioquímicos, genéticos y de cibernética. Dando como resultado, a que

un Spartan podía escuchar un alfiler cayendo en una tormenta de arena y cada Spartan en la

habitación estaba interesado en lo que el capitán tenía que decir . Si vas a pasar por el

infierno, Capitán/Oficial Méndez, el primer maestro de los Spartans, dijo una vez, tendrás que hacerlo de manera ingeniosa...

El Capitán Keyes frunció el seño sobre la pantalla de la nave, sosteniendo una pipa en su mano.

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HALO: PRIMER GOLPE

Aunque su voz era tranquila, el Capitán aferraba la pipa que era de color blanco apretado los

nudillos cuando resumía la situación. El único espacio donde el buque estaba atracado era en una

de las instalaciones orbítales en REACH, la cual había fracasado en eliminar su base de datos de

navegación. Si los datos NAV (navegación) cayeran en manos del Covenant, el enemigo tendrá un

mapa hacia la Tierra.

"Jefe Maestro", el Capitán dijo: "Creo que el Covenant usará un Slipspace, dando un salto a una posición a las afueras del puerto espacial. Ellos tratarán de alcanzar a sus tropas en la estación,

antes de que las armas de la Súper MAC puedan derribar sus naves. Este será una misión difícil;

Jefe. Estoy... abierto a sugerencias. "

"Nos ocuparemos de ella", respondió el Jefe Maestro.

El Capitán Keyes amplió sus ojos y se inclinó hacia adelante en su silla de mando. "¿Exactamente

cómo, Jefe Maestro?"

"Con todo el debido respeto, Señor, los Spartans están entrenados para manejar misiones difíciles.

Dividiré mi escuadra. Tres abordarán el puerto espacial y se asegurarán de que los datos NAV no

caigan en las manos del Covenant. El resto de los Spartans irá a tierra firme y repelerá las fuerzas

de invasión".

Fred apretó los dientes. Teniendo en cuenta su elección, prefirió pelear contra el Covenant en

tierra. Al igual que sus compañeros Spartans, detestaba estar en servicio fuera del planeta. La

operación era a bordo del puerto espacial y estaría en peligro a cada paso, desconociendo el

despliegue del enemigo, sin gravedad, con el intelecto inútil y sin la suciedad debajo de sus pies.

Eso no era la cuestión, de hecho: Las misiones espaciales eran la tarea más difícil, por lo que Fred

intentó en ser voluntario para ello.

El Capitán Keyes consideró la sugerencia de John. "No, Jefe Maestro. Es demasiado arriesgado;

tenemos que asegurarnos de que el Covenant no obtenga los datos NAV. Usaremos una mina

nuclear, colóquelo cerca del anillo de acoplamiento y detónelo. "

"Señor, el EMP (Pulso Electromagnético, de granadas de plasma en este caso) calcinará las

bobinas de los superconductores de las armas orbitales. Y si utiliza las armas convencionales del

Pillar of Autumn, la base de datos NAV podrá aún sobrevivir. Si el Covenant hace una búsqueda

entre los restos, obtendrán los datos. "

"Cierto", dijo Keyes y dio un golpecito cuidadosamente a su pipa llevándola a su barbilla. "Muy bien, Jefe Maestro. Tomaremos su sugerencia. Trazaré un curso sobre la estación de

acoplamiento. Enliste a su Spartans y prepare dos naves de descenso Pélicans. Los lanzaremos.”

Él consultó con Cortana. “En cinco minutos".

"Si, Capitán. Estaremos listos".

"Buena suerte," dijo el Capitán Keyes y la pantalla se oscureció.

Fred quitó la atención sobre el Jefe Maestro cuando se dirigió a encarar a los Spartans. Fred

empezó a dar un paso hacia delante; pero Kelly le dio un pequeño golpe.

"Jefe Maestro", ella dijo, " Permiso para dirigir la misión espacial. " La maldita siempre había sido más rápida.

"Denegado", dijo el Jefe Maestro. "Yo estaré dirigiendo eso”.

"Linda y James", continuó. "Estarán conmigo. Fred, tu serás líder del Equipo Rojo. Tendrás el mando de la operación táctica terrestre. "

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ERIC NYLUND

"¡Señor!" Fred gritó y su voz comenzó a protestar como si dudara. Ahora no era momento para

cuestionar órdenes... cuanto mucho él lo había estado esperando. "¡Sí, señor!"

"Ahora estamos listos", dijo el Jefe Maestro. "No tenemos mucho tiempo. "

Los Spartans permanecieron de pie por un momento. Kelly convocó, "¡Atención!". Los soldados

quebraron filas y le dieron al Jefe Maestro un estridente saludo, el cual éste les devolvería

inmediatamente.

Fred cambió a la frecuencia del Equipo Rojo y gritó, "¡Muévanse, Spartans! Quiero al equipo

reunido en noventa segundos y las preparaciones finales en cinco minutos. Joshua: Enlaza con

Cortana y que me obtenga un mapa e información actual sobre la zona de aterrizaje, no me

importa si sólo son imágenes climatológicas o de satélite, pero quiero fotos y los quiero en antes de

noventa segundos. "

El Equipo Rojo saltó hacia la acción.

El nerviosismo previo a la misión se había ido, sustituido por una fría calma. Había trabajo que

hacer y Fred estaba ansioso por hacerlo. El oficial de vuelo Mitchell se aturdió cuando una ráfaga

de energía fue disparada dentro de la bahía de aterrizaje y vaporizó un metro de sección del muro.

Al rojo vivo, el metal fundido se esparció por la ventana principal de la nave de descenso Pélican.

Esto se destornillará, él pensó y golpeó los propulsores del Pélican. El arma de metal color verde (barras de combustible…posiblemente) se proyectaba al mismo tiempo que una columna de fuego

azul/blanco, entonces dañaron las afueras de las bahías del lanzamiento del Pillar of Autumn

dentro del espacio. Cinco segundos después el infierno se desató. Las próximas ráfagas de

energía provenían del los buques liderados por el Covenant, que cortaron sus posiciones y cayeron

sobre un COMSat. El satélite de comunicaciones se vino abajo, desintegrándose en fragmentos

brillantes.

"Es mejor que se sostengan"

Mitchell anunció a sus pasajeros en la bahía de tropas de la nave de descenso.

"Tenemos compañía”

Una multitud de naves atacantes Seraphs del Covenant, volaban en una estrecha formación y se

precipitaban a través del espacio para interceptar el curso de la nave de descenso. Los motores del

Pélican ardieron y la pesada nave cayó en picada hacia la superficie de Reach. Los combatientes

alienígenas aceleraron y ráfagas de plasma parpadeaban salientes desde sus posiciones.

Un perno de energía anterior cortó el babor de la nave, en sentido estricto desapareció parte de

la cabina de Pélican. La voz Mitchell se oyó a través del sistema COM:

"Bravo Uno a Knife Dos Seis: Necesito un poco de ayuda por aquí."

Él piloto rodó el Pélican para evadir un masivo pedazo, que se había desprendido de los restos de

una patrulla muy cercano a la proveniente onda de asalto. Debajo del acalorado fuego de plasma,

logró esquivar a tiempo la insignia del UNSC forjado en el pedazo de metal.

Mitchell frunció el seño. Esto empeoraba a cada segundo.

"Bravo Uno a Knife Dos Seis ¿Donde diablos estás? ", Gritó.

Cuatro enormes formas aparecieron, estas naves se abarcaron dentro de la posición y alcance de

Mitchell; eran pesados, eran Longswords.

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HALO: PRIMER GOLPE

“Knife Dos Seis a Bravo Uno", una tersa voz femenina se escuchó a través de canal COM.

"Mantén tus pantalones arriba. Hoy es un buen día para hacer negocios". Dijo la piloto del Longsword

Demasiado bueno. Apenas los Longswords tomaron posición para escoltar la nave de descenso,

cuando Seraphs del Covenant se aproximaron, abriendo una barrera de fuego de plasma. Tres de

los cuatro escoltas Longswords del Pélican cambiaron su curso, dirigiéndose a toda potencia hacia

las naves del Covenant. En la oscuridad del espacio, los cañones se iluminaban y los misiles

grababan senderos fantasmales; las armas de energía del Covenant cortaban la oscuridad de la

noche y las explosiones se esparcían por el cielo.

El Pélican y su único escolta aceleraron en línea recta hacia el planeta. Se dispararon pernos de

plasma que atravesaban los restos; la nave de descenso giró y maniobró cuando los misiles y

bolas de plasma se atravesaban sobre su camino. Mitchell se sorprendió cuando las armas de

defensa orbital de Reach abrieron fuego. Una bola blanca fundió directamente el metal sobre el

Pélican y su escolta, cuando ellos se dispararon por debajo de la plataforma de defensa en forma

de anillo de la superestructura.

Mitchell envió al Pélican a la atmósfera del planeta. Llamas vaporosas sobresalían peligrosamente

por toda la nariz de la nave y el Pélican se mecía de un lado a otro.

"Bravo Uno, ajusta el ángulo de ataque" , la piloto del Longsword le informó.

"Estás entrando a gran temperatura".

"Negativo", dijo Mitchell. "Estamos entrando rápidamente la superficie no lo lograremos. Contactos enemigos a mis cuatro y tres”.

Una docena más Seraphs del Covenant dispararon a sus motores y en ángulo descendente hacia

las dos naves.

"Afirmativo: a las cuatro y tres. Voy por ellos, Bravo Uno", la piloto del Longsword anunció.

“Derribemos a esos malditos."

El Longsword giró vertiginosamente hacia la formación Covenant. No había posibilidad de que la

piloto pudiera derribar a una docena de Seraphs. Knife Dos Seis sabía eso. Mitchell sólo esperó a

que los preciosos segundos de Dos Seis fuera más que suficiente. El Pélican abrió sus reservas de

oxígeno y quemó combustible, cayendo en picada a tierra a cien metros por segundo. Un aura

tenue de llamas envolvió a la embarcación estruendosamente de un rojo a un terrible naranja.

La sección posterior del Pélican se había desprendido por accidente, donde usualmente los

asientos están en la sección de izquierda a derecha. Los generadores de soporte vital entre el

servidor de seguridad, los pasajeros y el compartimiento del piloto; también se habían desprendido,

haciendo una habitación.

Bajo en otras circunstancias, tales modificaciones podrían dejar espacio en la bahía de tropas, sin

embargo, estaba ocupado. Veintisiete Spartans se aferraban a la nave; agachados en su armadura

MJOLNIR para absorber el impacto del rápido descenso. Su armadura era de media tonelada de

aleación de negro, con placas de cerámica débilmente iluminadas de verde y el parpadeo de los

emisores de los escudos de energía. Visores polarizados y cascos llamativos, los hacían lucir como

héroes griegos y a su vez máquinas humanas. A sus pies, había bolsas de equipamiento, cajas de

municiones y estaban anclados en su lugar. Todo se sacudía dentro de la nave y el aire denso se

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ERIC NYLUND

incrementaba cada vez más.

Fred golpeó el canal COM y gritó: "¡Sujétense!" La nave se sacudió y luchó por mantener el

equilibrio. La SPARTAN-087 Kelly, se acercó y abrió una frecuencia.

"Jefe, vamos a tener mala comunicación de la escuadra después de caer en el planeta", ella le dijo.

Fred hizo una mueca de enojo cuando se dio cuenta de que había sólo una emisión FLEETCOM 7

(Comunicación de Flota 7 De hecho se puede referir a "Control", pero el término más adecuado es

"Comando", donde las naves se reportan, al igual que los Almirantes): Tenía correo basura en la radio de cada nave en rango. Maldición.

Abrió un canal privado hacia Kelly. "Gracias", él dijo. Ella respondió con un sutil movimiento de cabeza. Sabía mejor que era un simple error y con un segundo en el mando, Kelly también estaba

arreglando los errores en su canal COM. Él necesitaba a su sólida roca (Kelly). Necesitaba

a todo el Equipo Rojo y un alambre bien fuerte que los uniera. Lo que significa que él necesitaba asegurarse de mantenerlos juntos. No más errores.

Comprobó los biomonitores de la escuadra. (Aparato receptor que toma las imágenes directamente

de las instalaciones filmadoras y sirve para controlar la transmisión. Bio, puede derivarse a una

pantalla específica para identificar signos vitales, pero es especulación)

Mostraban a todos en luz verde en su HUD, con rítmicos pulsos marginalmente acelerados. El

piloto era otra historia aparte. El corazón de Mitchell se disparaba como un rifle de asalto.

Cualquier problema con Equipo Rojo no era físico; los biomonitores confirmaron mucho más. Los

Spartans eran utilizados para misiones difíciles; el Alto Mando de la UNSC nunca los enviaba al

trabajo "fácil".

Su trabajo esta vez era tocar tierra y proteger los generadores que dan energía a las plataformas

del Cañón Orbital de Aceleración Magnética (MAC). La flota estaba siendo arrasada a pedazos en

el espacio. Las armas del masivo MAC eran la única cosa que mantenía al Covenant a reabastecer

sus líneas y tomar Reach.

Fred sabía algo que Kelly y los demás Spartans coincidían, era dejar atrás al Equipo Azul en

manos del Jefe Maestro. Habría infinitamente preferido estar con el Equipo Azul. Conocía a cada

Spartan aquí, sentía como si estuvieran tomando el camino más fácil allá afuera. Si las naves y sus

jinetes mantuvieran alejado a la oleada de asalto Covenant, La misión del Equipo Rojo era vía

terrestre y era necesario abrirse camino.

La mano de Kelly golpeó el hombro de Fred y él lo reconoció como un gesto consolador. La

agilidad de Kelly era como la de una navaja, ésta se multiplicó cinco veces por la reacción de los

circuitos de su armadura MJOLNIR. Ella no lo habría tocado "accidentalmente" a menos que

significaba algo y el gesto hablaba por si solo. Antes de que pudiera decirle algo a ella, el ángulo

de gravedad del Pélican se implantó en los estómagos de los Spartans.

“Nos estamos aproximando" , avisó el piloto.

Los Spartans flexionaron sus rodillas cuando el Pélican se balanceó cuando daba un apretado giro.

Una caja rompió sus correas de retención, rebotó y se pegó en la pared.

El canal COM se abrió con estática y apareció la voz de la piloto del Longsword: "Bravo Uno aquí Knife Dos Seis, enemigos contraatacando. Estoy recibiendo fuego enemigo " El canal bruscamente se llenó de estática.

Una explosión azotó al Pélican y pedazos de metal salieron de su grueso casco. Parches de

8

HALO: PRIMER GOLPE

armadura ardiente y algunas burbujas empezaron a salir. Las explosiones de energía indicaban la

ebullición del metal, llenando el interior con humo por una fracción de segundo, antes de que la

atmósfera presurice la nave y golpee profundamente con neblina su interior. La luz del sol fluía a

través de la lacerada armadura de Titanio-A.

El Pélican se tambaleó y Fred vislumbró 5 Seraphs Covenant pilotando de manera turbulenta en el

aire.

"Tengo que esquivarlos" el piloto gritó. "¡Sosténganse!"

El Pélican se lanzó hacia delante y sus motores explotaron por la sobrecarga. Los estabilizadores

de la nave de descenso salieron volando y el Pélican giró fuera de control.

Los Spartans se sujetaron de las vigas transversales cuando sus equipos estaban siendo arrojados

en el interior de la nave.

"Será una caída infernal, Spartans" , su piloto les dijo por el canal COM.

"Piloto automático programado para el ángulo. Demonios los estoy perdiendo, Voy a"

Un destello de luz iluminó la escotilla de la cabina y la diminuta ventana de vidrio se destrozó junto

con el compartimiento del pasajero. El biomonitor del piloto no marcó signos de vida.

La taza de vertiginosidad aumentó y pedazos de metal e instrumentos salieron libremente

rompiéndose y bailando alrededor del compartimiento. SPARTAN-029 Joshua era el más cercano

a la escotilla de la cabina. Tiró a si mismo y dijo algo acerca de "explosiones de plasma". Él pausó por un segundo y luego agregó: "Voy a redirigir el control hacia la terminal hacia aquí. Con su

mano derecha, furiosamente intervino los comandos sobre el teclado montado en la pared. Los

dedos de su izquierda excavaban dentro del muro de metal.

Kelly rastreó a lo largo del marco de estribor, que permanecía allí por los movimientos oscilantes

del Pélican fuera de control. Se dirigió hacia popa en el compartimento de pasajeros y dio

puñetazos a un teclado y avistó los pernos explosivos que caían hacia la escotilla. (¿Barras de

combustible de los Seraphs?)

"¡¡Cúbranse!!" ella gritó.

Los Spartans respondieron la orden. La escotilla explotó y salió disparada lejos de la embarcación.

Fuego fluyó a lo largo del exterior del casco. En cuestión de segundos, aquel compartimento se

convirtió en un horno explosivo. Kelly se inclinó para estar fuera de alcance de la nave Seraph, el

calor resoplaba los escudos de energía de su armadura.

Las aeronaves Seraph del Covenant dispararon sus láseres, pero la energía de las armas se

dispersaban en la estela súper- acalorada del Pélican cayendo. Una nave alienígena cayó fuera de

control, tan profundo dentro de la atmósfera que era difícil maniobrar con facilidad. Los otros

giraron y retrocedieron de vuelta hacia el espacio.

" También demasiado calor para ellos, eh ", mencionó Kelly. "Estamos por nuestra cuenta."

"Joshua", Fred lo llamó. "¿Cuál es el reporte?".

"El piloto automático se ha ido y la cabina de control está fuera de línea," Joshua respondió.

"No puedo contrarrestar nuestro curso con los propulsores". Dio un golpe en un comando; el puerto del motor se sacudió y la nave viró lento y cesó.

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ERIC NYLUND

"¿Podemos aterrizar?" preguntó Fred.

Joshua no dudó en dar la mala noticia. "Negativo. La computadora no tiene solución para nuestros

vectores de entrada". Tecleó rápidamente en el teclado. "Voy a conseguir mas cantidad de tiempo posible."

Fred pensó sobre sus opciones limitadas. No tenían paracaídas, ni cápsulas de salvamento

propulsadas por cohetes. Solo había una simple opción: Podrían viajar directamente hacia el

infierno en este Pélican… o podrían salir.

"¡¡Prepárense para un rápido descenso!!", Fred gritó. "Cojan su equipo. Surtan sus trajes con gel hidrostático a máxima presión. Arriba, Spartans…tendremos un aterrizaje forzoso”.

"Aterrizaje forzoso " era una ironía. Los Spartans y su armadura MJOLNIR eran resistentes. Los escudos de energía de la armadura, el gel hidrostático y los circuitos reactivos, junto con la

estructura ósea aumentada de los Spartans, puede ser suficiente para soportar un aterrizaje de alta

velocidad... pero no un impacto supersónico. Fue una apuesta peligrosa. Si Joshua no podía frenar

el descenso del Pélican; Tendrían que saltar.

"Estamos a doce mil metros", Kelly gritaba, todavía agachada en una esquina de la puerta de

popa.

Fred le dijo a los Spartans: "Listos, vayan a popa y salten a mi señal".

Los Spartans agarraron sus equipos y se trasladaron hacia la escotilla de apertura. Los motores del

Pélican rugieron cuando Joshua anuló los propulsores para invertir sus posiciones. La

desaceleración arrastró al equipo Spartan y todo el mundo se sujetó, o trató de hacerlo. Joshua

utilizó el tiempo que quedaba, para tratar de tomar cierto control de la nave y resistir; después la

nariz del Pélican se destrozó. Un sónico estampido se escuchó a través de la nave, cuando caía

por debajo de su velocidad Mach 1. El armazón de la nave se estremeció y algunos remaches

aparecieron.

"Estamos a ocho kilómetros y este ladrillo sigue cayendo rápido," llamó Kelly.

"Joshua, vallamos a popa", ordenó Fred.

"Afirmativo " Joshua respondió.

El Pélican gimió horriblemente y el armazón de la nave hacía un sonido metálico a causa de la

fricción, luego, crujía cuando la aeronave temblaba y se arqueaba. Fred colocó sus blindados

guantes sobre la pared y trató de mantener junta la aeronave solo un poco más.

No funcionó. La esclusa del motor explotó y el Pélican cayó fuera de control. Kelly y los Spartans

se acercaron a la escotilla de popa. No había más tiempo.

"¡¡Salten!!" gritó Fred. “¡Vamos: Spartans, vamos, vamos, vamos!"

El resto de los Spartans saltaron de la popa y lucharon contra las fuerzas de G del Pélican

cayendo.

Fred agarró a Joshua y saltaron juntos.

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HALO: PRIMER GOLPE

CAPÍTULO DOS

0631 horas, agosto 30,2552 (Calendario Militar)

\ sistema Epsilon Eridani,

posición y área desconocidos, Planeta Reach.

Fred vio el cielo y la tierra en rápida sucesión ante su HUD. Décadas de entrenamiento tomaron

lugar. Esto era como un salto en paracaídas... excepto que esta vez no hubo tal. Se esforzó para

que sus brazos y piernas se abrieran; ya en posición de águila, controló sus vueltas y la velocidad

de frenado. Al mismo tiempo parecía avanzar lentamente y acababa a toda velocidad, algo que

Kelly había denominado " Tiempo SPARTAN ". Realzó los sentidos y aumentó la fisiología, lo que significaba que en períodos de estrés, el pensamiento Spartan reaccionaba más rápido que un

humano normal. La mente de Fred se aceleró cuando absorbió la situación táctica.

Él activó su censor de movimiento, impulsando el rango de gama al máximo. Su equipo apareció

como una señal en su HUD. Con un suspiro de alivio, vio que todos de los 26 de ellos estuvieron

presentes y colocándose en formación U.

“Las Fuerzas de tierra Covenant, podrían haber estado siguiendo al Pélican", Fred les habló vía

COM. "Esperen fuego Anti-Aéreo”.

Inmediatamente los Spartans rompieron la formación y se dispersaron a través del cielo. Fred

corrió el riesgo de echar un gran vistazo al Pélican que caía. Éste enviaba fragmentos del blindaje

de metal y feos arcos de residuos esparciéndose, antes de que se impactara sobre la ladera de

una montaña nevada.

La superficie de Reach se extendió ante sí, a unos dos mil metros más adelante. Fred vio una

alfombra de bosques verdes, montañas fantasmales a la distancia y pilares de humo que se

elevaban desde el oeste. Él vio una particular cinta de agua que reconoció: El Río “El Gran

Cuerno”.

Los Spartans habían entrenado en Reach la mayoría de ellos a muy temprana edad. Éste fue el

mismo bosque donde (CPO) Maestre Méndez los había dejado cuando eran niños. Sólo con

algunas piezas de un mapa y sin alimentos, ni agua, o armas. Habían capturado cautelosamente a

un Pélican y regresaron al Cuartel General. Esa fue la misión en el cual John, ahora el Jefe

Maestro, se había ganado el mando del grupo, la misión que los había forjado en un equipo.

Fred dejó a un lado los recuerdos. No era el regreso a casa. La Instalación de entrenamiento de la

Reserva Militar 01478-B de la UNSC, debería estar estacionada en el oeste. ¿Y los generadores?

Él pidió el mapa del terreno y fue desplegado en su pantalla. Joshua había hecho bien su trabajo:

Cortana decentemente había emitido las imágenes del satélite, así como una topografía completa

del mapa. No era tan bueno como un mosquito espía, pero era lo mejor que Fred había esperado

en corto plazo. Dejó un indicador NAV en la posición del complejo del generador y cargó los datos

sobre el objetivo vía COM hacia su equipo.

Tomó un profundo respiro y dijo: "Ese es nuestro objetivo. Nos movernos hacia allí, pero

manteniendo nuestro ángulo de entrada al mínimo. Apuntando desde las copas de los árboles.

Dejémonos caer lentamente. Si no pueden, Apunten al agua... y que métanse en sus brazos y

piernas antes del impacto. ".

Parpadearon 26 luces de reconocimiento azules, confirmando su orden.

(Nota: Los visores de los Spartans muestran destellos de luz, que es el estado de cómo están o su

respuesta a los demás del equipo.

Verde: Todo normal o área despejada o estado de un Spartan

Azul: Confirmación

11

ERIC NYLUND

Rojo: Alerta de peligro comunicada por un Spartan (solo en caso de emergencia))

"Presuricen sus hidrostáticos justo antes de su impacto." anunció Fred

Se correría el riesgo de embolias de nitrógeno para sus Spartans, pero venían a toda velocidad, el

cual era una gran carga para el Spartan, calculándose unos 130 metros por segundo. Tuvieron que

presurizar el relleno de gel o sus órganos serían aplastados contra la impenetrable armadura

MJOLNIR cuando cayeran.

Las luces de reconocimiento parpadearon de nuevo... aunque Fred tenía una ligera sensación de

incertidumbre.

Faltaban quinientos metros para llegar.

Tomó un último vistazo a sus Spartans. Que estaban dispersos en el horizonte como trozos de

confeti. Juntó sus rodillas y cambió su centro de masa, intentando nivelar su ángulo cuando se

aproximó a las copas de los árboles. Funcionó, pero no tan bien o tan rápido como había esperado.

Un centenar de metros más. Su escudo parpadeó cuando rozó las coronas más altas de los

árboles. Respiró profundamente, tan profundamente como le era posible, tomó sus rodillas, y se

colocó en forma de una pelota (posición fetal.) Él sobrecargó los sistemas de hidrostática y

presurizó el gel que rodeaba su cuerpo. Mil cuchillos diminutos le apuñalaban, a diferencia de

cualquier otro dolor que había experimentado ya en el programa SPARTAN-II, el cual había sido

alterado quirúrgicamente.

Los escudos de la armadura MJOLNIR se convirtieron en una gran bengala, cuando hacía trizas

las ramas y luego una repentina ráfaga se originó cuando se impactó en el centro muerto de un

tronco grueso. Provocó un gran estruendo como si fuera un misil blindado. Cayó, y su cuerpo

absorbió rápidamente una serie de impactos de fuego. Era como tomar una imagen completa del

rifle de asalto a quema ropa. Segundos después Fred golpeó un hueso para detenerse.

Su traje se estropeó. Ya no podía ver ni oír nada.

Permaneció en estado limbo y luchó para estar consciente y en alerta. Momentos más tarde, su

HUD se llenó de estrellas. Se dio cuenta entonces de que el traje no estaba en mal

funcionamiento... Él lo estaba. "¡Jefe!" la voz de Kelly se hizo eco en su cabeza, como si saliera al final de un largo túnel. "Fred, levántate", le susurró Kelly. "Tenemos que irnos."

Su visión se aclaró y lentamente giró sus manos y rodillas. Algo le dolía por dentro, como si su

estómago se hubiera desgarrado, cortándose en pequeños pedacitos y luego, éstos volvían a estar

todos juntos restableciéndose incorrectamente. Tomó un respiro. Eso dolía, también.

El dolor era bueno le ayudó a mantenerse en alerta.

"Estado", él tosió. Su boca sabía como a cobre.

Kelly se arrodilló a su lado y en un canal privado COM le dijo: "La mayoría de las personas tiene

daños menores: unos pocos generadores de escudo golpeados, sistemas de censores y una

docena de huesos rotos y algunas contusiones. Nada que no podamos compensar. Seis Spartans

tienen lesiones más graves. Pueden luchar desde una posición fija, pero tienen movilidad limitada.

"

Ella exhaló profundamente y luego añadió: "Cuatro están MEA” (Muertos en Acción)

Fred lidió sobre sus pies. Estaba mareado, pero se mantuvo en posición vertical. Tuvo que

permanecer sobre sus pies no importando como. Él tenía que hacerlo por el equipo, para

mostrarles que aún tenían en funcionamiento a un líder. Podría haber sido mucho peor, pero cuatro

muertos era bastante malo.

Ninguna operación Spartan había visto tantos muertos en una sola misión y esta operación apenas

12

HALO: PRIMER GOLPE

estaba comenzado. Fred no era supersticioso, pero no podía ayudar y sentía que la suerte de los

Spartan se les estaba acabando.

"Hiciste lo que tenías que hacer", dijo Kelly, como si ella le estuviera leyendo su mente. "La mayoría de nosotros no lo habrían hecho si no hubieras estado sobre tus pies. "

Fred rió en disgusto. Kelly pensó que había aterrizado sobre sus pies, pero todo lo que había

hecho él, era aterrizar sobre su trasero. Él no quería hablar de ello, no por ahora. "¿Alguna otra buena noticia?”, él dijo. "Muchas", respondió ella. "Nuestro equipo, las cajas de municiones, las bolsas de armas extra, están dispersas por toda nuestra ZA (zona de aterrizaje). Sólo unos pocos

de nosotros tenemos rifles de asalto, tal vez cinco en total. "

Fred instintivamente alcanzó su MA5B y descubrió que los clips de anclaje en su armadura habían

sido deteriorados en el impacto y algunos ya no estaban en su lugar. Tampoco ninguna granada en

su cinturón. Su bolsa de salto se había ido, también. Se encogió de hombros. "Vamos a

improvisar", Fred dijo. Kelly recogió una piedra y la aventó.

Fred resistió el impulso bajo su cabeza y atrapó su aliento. No había nada más que él pudiera

hacer ahora, solo sentarse, descansar y pensar. Tenía que haber alguna manera de conseguir que

sus Spartans salieran de aquí en una sola pieza. Era como un ejercicio de entrenamiento, todo lo

que él tenía que hacer era averiguar la mejor manera de cumplir su misión, sin sus equipos.

No había tiempo, sin embargo. Ellos habían sido enviados a proteger los generadores y de seguro

el Covenant no estaban endemoniadamente asentados alrededor, a la espera de que los Spartans

dieran el primer paso. Las columnas de humo se marcaban sobre el Alto Mando (HighCom) de

Reach fue una prueba de ello.

"Ensambla el equipo", Fred le dijo a ella. "Formación Beta. Estamos en camino hacia a los generadores a pie. Empaqueta a nuestros heridos y muertos. Envíalos con las armas hacia delante

como exploradores. Tal vez nuestra suerte cambie. "

Kelly gritó sobre la COM de la escuadra: "Muévanse, Spartans. Formación Beta hacia el punto

NAV”.

Fred inició un diagnóstico a su armadura. El subsistema de hidrostática había roto un sello, y los

niveles de presión eran funcionalmente mínimos. Podía moverse, pero tendría que remplazar el

sello, antes de que fuera capaz de esquivar rápidamente el fuego de plasma.

Cayó detrás de Kelly y vio a sus Spartans en la periferia controlando la táctica amigo-enemigo.

No podía verlos muy bien, ya que se distribuyeron a la distancia y de árbol en árbol para evitar

cualquier tipo de sorpresas Covenant. Todos ellos se trasladaban en silencio a través del bosque:

luz y sombras; un ocasional silencio por parte de la luminosidad verde de la armadura.

"Rojo-Uno aquí Rojo-Doce. Contacto, un solo enemigo... neutralizado”

"Uno por aquí también", informó Rojo-Quince. "Neutralizado". Tenía que haber más. Fred sabía que el Covenant nunca viajaba en pequeños grupos.

Peor aún, si las tropas del Covenant están desplegándose en grandes números, significa que la

acción mantenida en órbita ha cambiado horriblemente. . . por lo que era sólo cuestión de tiempo

antes de que esta misión fuera de mal en peor.

Estaba intentando a escuchar a su equipo sobre el control del campo, casi se topó con un par de

Jackals. Él instintivamente se ocultó en la sombra de un árbol y se mantuvo inmóvil. Los Jackals no

lo habían visto. Los Aliens eran como pajarracos, olfatearon el aire y luego avanzaron con más

cautela cerrándose hasta la posición oculta de Fred. Agitaron sus pistolas de plasma antes de que

hicieran un clic sobre sus escudos de energía.

13

ERIC NYLUND

Los pequeños campos protectores se extendieron sobre el campo ondeando y solidificándose con

un sonido silencioso. (Se desplegaron los escudos Jackals) Fred abrió su canal COM hacia Rojo-

Dos, dos veces. En respuesta la luz azul de reconocimiento parpadeó de inmediato a su llamada

para el apoyo.

De repente los Jackals se dirigieron hacia su derecha y olfatearon rápidamente. Una gran roca

sobresalía desde la izquierda en dirección a los alíens. Un gran golpe dio en la cresta occipital del

Jackal líder dejándole una grieta. La criatura fue abatida y cayó al suelo sobre un charco de sangre

púrpura. Fred se lanzó hacia adelante y en tres sencillos pasos se cargó al resto de los Jackals. Él

evadió en todo momento el escudo energía y agarró la muñeca de la criatura. El Jackal chilló de

miedo y de sorpresa.

Él trató difícilmente de arrebatar la pistola del Jackal de su brazo y luego, giró. El Jackal forcejeó

por su propia arma y la piel áspera de su cuello se notaba su esfuerzo.Fred lo apretó tanto que

pudo sentir como se le rompían los huesos al alien. La pistola de plasma resplandecía

brillantemente a un verde esmeralda. Un Jackal salió detrás a sus espaldas, al menos parte de la

cabeza. Fred recogió las armas del suelo y Kelly emergió desde los árboles. Él le arrojó a ella una

de las pistolas de plasma la cual ella atrapó en el aire.

"Gracias. Prefiero mi rifle, que a este pedazo de basura”, dijo ella.

Fred asintió, sujetó otra arma de plasma y la colocó a su arnés. "Supera esa mi3rda de arrojar

piedras", respondió.

"Afirmativo, Jefe", dijo asintiendo. "Pero lo dudo". Agrego ella

"Rojo-Uno", la voz de Joshua llamó por la SQUADCOM. (Comunicador COM de la escuadra).

"Estoy a media distancia delante de ti. Tiene que ver esto."

"Entendido", le dijo Fred. "Equipo Rojo, Permanezcan aquí y esperen mi señal”

La luz de reconocimiento parpadeó. Y medio agazapado, Fred hizo su camino hacia Joshua. Había

una luz adelante: Las sombras se aclararon y desaparecieron porque los bosques se habían ido.

Los árboles habían sido arrasados, cada uno voló en astillas o fue carbonizado.

También había cuerpos, miles de Grunts, cientos de Elites y de Jackals, llenando el campo abierto.

Había también humanos, todos muertos. Fred pudo ver a varios marines todavía ardiendo en fuego

de plasma. Había un tanque Scorpion volcado, Warthogs con sus neumáticos en llamas y un

Banshee también. Estaba enganchado sobre un bucle de alambre de púas y todavía estaba

encendido, en estado de propulsión, listo para retomar el vuelo hacia la interminable órbita.

El complejo del generador estaba sobre el lado más lejano del campo de batalla, sin embargo,

estaba intacto. Los búnkeres estaban reforzados con concreto, armados con ametralladoras

alrededor de la construcción. Los generadores estaban profundamente debajo de ella. Hasta ahora

parecía que el Covenant no había logrado acceder a ellos, aunque no cederían en intentarlo.

"Contactos adelante", susurró Joshua.

Cuatro señales aparecieron en su censor de movimiento. Las etiquetas Amigo o enemigo se

identificaron como Marines de la UNSC, de la Compañía Charlie. Los números de serie

aparecieron al lado de los hombres, cuando su HUD recogía un mapa topográfico de la zona.

14

HALO: PRIMER GOLPE

Joshua le entregó a Fred su rifle de francotirador y observó a los contactos a través de la visión de

largo alcance. Eran marines, por supuesto. Ellos hurgaban entre los cuerpos y en la basura del

área, patrullando y en busca de supervivientes, armas y municiones.

Fred frunció el ceño, algo acerca de la forma en como la escuadra de marines se movía, algo no

estaba bien. Carecían de unidad de cohesión, con sus líneas cortadas y expuestos. No estaban

utilizando ninguna cobertura disponible. A través de los ojos experimentados de Fred, los marines

ni siquiera parecían avanzar hacia una dirección específica. Uno de ellos sólo estaba deambulando

en círculos.

Fred envió una transmisión directa a través de la frecuencia global de la UNSC. "Patrulla Marine, este es el Equipo Rojo-Spartan. Nos aproximamos a su posición desde sus seis. Cambio ".

Los marines giraron repentinamente y en dirección a Fred y con sus rifles de asalto en guardia.

Hubo estática en el canal COM, luego, una voz ronca apática respondió: "¿Spartans? Si ustedes

son lo que dicen ser… seguro de que podríamos echarles una mano. "

"Lo sentimos, perdimos la batalla, Marine."

“¿Perdieron?" El Marine dio una breve risa amarga. "Demonios, Jefe esto sólo fue el primer round”.

Fred devolvió el rifle francotirador a Joshua, apuntando hacia sus ojos y luego a los marines en el

campo. Joshua asintió, con fusil en hombros y observando a los marines. Sus dedos

permanecieron inmóviles cerca del disparador del gatillo, sin quitarlos de encima. No está mal en

ser cuidadoso. Fred se levantó y caminó hacia el grupo de marines. Recorrió su camino pasando a

través de las entrañas de cuerpos Grunts, metales retorcidos y de los neumáticos calcinados de lo

que una vez había sido un Warthog.

El hombre miró como si hubieran estado en el infierno y luego regresar. Todos ellos soportaron

quemaduras, abrasiones y los kilómetros de largo, mirando indicativamente de cerca la impresión.

Ellos miraron boquiabiertos a Fred y sin aliento, fue una reacción que se había visto a menudo,

cuando los Marines por primera vez vislumbraban a un Spartan: dos metros de altura, con media

tonelada de armadura y salpicados con sangre alienígena. Era una mezcla de terror, de sospecha

y miedo.

Fred odiaba eso. Sólo quería luchar y ganar esta guerra, al igual que el resto de los soldados en la

UNSC. El soldado parecía querer salir corriendo, cuando estaba cerca de aquella figura. Fred

removió su casco, dejó ver su recortado cabello rojo y el soldado le dijo observándole.

"Jefe, es mejor regresar a la base con nosotros antes de que nos ataquen de nuevo. "

Fred asintió. "¿Cuántos hay en su compañía, soldado?"

El hombre miró a sus tres compañeros y sacudió la cabeza. "¿Perdón, jefe?" Estos hombres

estaban probablemente al borde de la demencia por aquella batalla, por lo que Fred controló su

impaciencia y contestó con una voz flexible tanto como él podía:

"Sus etiquetas de identificación dicen que ustedes son de la Compañía Charlie, soldado. ¿Cuántos

son? ¿Cuántos heridos hay? ".

"No hay heridos, Jefe", respondió el soldado.

" No hay compañía" ni ambos. Somos todos los que quedamos".

15

ERIC NYLUND

CAPÍTULO TRES

0649 horas, 30 de agosto de 2552 (Calendario Militar)

/ Sistema Epsilon Eridani,

Instalación de Generadores de Defensa Orbital A-331,

Planeta Reach.

Fred miró por encima del campo de batalla en la parte superior del búnker sur, su puesto de mando

temporal. La estructura había quedado precipitadamente levantada y parte del concreto de rápido

secado no se había endurecido por completo.

El búnker no era la mejor posición defensiva, pero le dio una vista despejada del área, cuando su

equipo trabajaba para intensificar el perímetro del complejo del generador. Los Spartans enrollaron

alambre afilado, enterraron paquetes de minas ANTILON y barrieron el área en patrullas. Un

equipo de fuego de seis hombres buscaban en el campo de batalla armas y munición.

Satisfecho de que la situación fue tan estable como era posible, él se sentó y comenzó a quitar

partes de su armadura. Bajo en circunstancias normales, un equipo de técnicos ayudaría en tal

labor, pero con el paso del tiempo todos los Spartans habían aprendido a hacer reparaciones

rudimentarias del campo. Él localizó un sello roto de presión y rápidamente lo reemplazó con uno

intacto que él había recobrado de la armadura del SPARTAN-059.

Fred frunció el ceño. Odió la necesidad de despojar el equipo del traje de Malcolm. Pero

deshonraría a su camarada caído por no usar su regalo, aquella pieza de repuesto.

Recordó como fue la caída del Pélican y terminó de instalar el sello. La auto-recriminación fue un

lujo que él podría permitir y los Spartans del Equipo Rojo no tuvieron un monopolio en esos

tiempos difíciles.

Marines sobrevivientes de la Compañía Charlie habían mantenido alejado el asalto Covenant con

baterías de torretas, Warthogs y un par de tanques Scorpion durante casi una hora. Los Grunts

habían ido a la carga a través del campo de minas y despejaron una ruta para los Jackals y Elites.

El teniente Buckman, CO (Comandante Oficial) de los Marines, había recibido órdenes para enviar

a la mayor parte de sus hombres hacia el bosque, en un intento para flanquear al enemigo. Llamó

para obtener soporte aéreo, también.

Lo consiguió.

El Alto Mando (HighCom) de Reach debió de haberse dado cuenta de que los generadores

estaban en peligro de ser invadidos, así que alguien entró en pánico y envió bombarderos para

arrasar el bosque en un radio de medio kilómetro. Eso barrió la ola de asalto Covenant. Matando

también al Teniente y a sus hombres.

Qué desperdicio.

Fred sustituyó el último componente de su armadura y la encendió. Sus luces de estado pulsaron

un azul frío. Satisfecho, estaba de pie y activó la COM.

"Rojo-Doce, dame un reporte de la situación".

La voz de Will crujió sobre el canal. "Perímetro establecido, Jefe. Ningún contacto enemigo”.

"Bien," Fred contestó. "¿Estado de Misión"?

"Diez torretas recuperadasy ahora proveemos cubrir los campos de fuego alrededor de la

16

HALO: PRIMER GOLPE

instalación del generador," dijo Will. “Tenemos a tres aviadores Banshee trabajando. También

hemos recuperado treinta de aquellos generadores de escudo que portan los Jackals y varios

centenares de rifles de asalto, pistolas de plasma y granadas”.

"¿Municiones? Las necesitamos".

"Afirmativo, señor," dijo Will. "Lo suficiente como para durar una hora de fuego continuo". Hubo una pausa corta, después añadió: "El Cuartel General (HQ) debió haber enviado refuerzos en algún

punto, porque hemos recuperado una caja marcada ALTO MANDO ARMERÍA OMEGA".

"¿Qué hay en eso"?

"Seis misiles de tierra y de aire ANACONDA”. La voz de Will apenas escondió su alegría. "Y un par de cabezas tácticas nucleares FURIA". Fred dio un silbido sutil. La Cabeza Táctica Nuclear FURIA

era la cosa más cercana que la UNSC tenía en su arsenal a una granada nuclear. Era del tamaño y

forma de un balón de futbol sobreinflado. Suministraba un poco menos que la proporción de un

megatón, y estaba sumamente limpio.Desafortunadamente, no les servía para nada en esta

situación.

"Asegura esa artillería ASAP. No la podemos usar. El EMP (PEM: Pulso Electromagnético) freiría

los generadores”.

"Entendido," Will dijo suspirando decepcionado.

"¿Rojo-Tres"? Fred preguntó. "Reporte".

Hubo un momento de indecisión. Joshua susurró: "Nada bien aquí, Rojo Uno. Estoy puesto en la

cordillera entre nuestro valle y el siguiente. El Covenant tiene a una masiva ZA (Zona de aterrizaje)

instalada. Hay una nave enemiga sobre la estación y estimo que un fuerte batallón de tropas

enemigas está en tierra. Grunts, Jackals, equipamiento y armas de soporte están siendo

desplegadas. Parece que se alistan para el “Round” número dos, señor”. Fred sintió un hueco frío

en su estómago. "Dame una toma".

"Entendido".

Una foto diminuta apareció sobre el HUD de Fred y él vio lo que tenía Joshua localizado a través

de su mira telescópica: Un crucero Covenant permanecía a unos treinta metros por encima de la

superficie. La nave suministró armas de energía y artillería de plasma. El rango de las armas de

sus Spartans no podrían alcanzar a esa cosa sin ser carbonizados.

Un ascensor gravitacional conectaba la nave a la superficie de Reach y las tropas lloviendo a

cántaros – miles de ellos: Legiones de Grunts, tres escuadrones repletos de Elites piloteando

Banshees y al menos una docena de tanques Wraith.

No tenía mucho sentido, sin embargo. ¿Por qué el crucero no se acercó más y abrió fuego? ¿O

pensó el Covenant que allí podría haber otro ataque aéreo? El Covenant nunca dudaba durante un

asalto... sino el hecho que él estaba todavía vivo tratado de decir que las reglas del enfrentamiento

enemigo, en cierta forma habían cambiado.

Fred no estaba seguro por qué el Covenant estaba siendo cuidadoso, pero él tomó un descanso.

Le daría tiempo para resolver cómo detenerlos. Si los Spartans tienen movilidad, podrían ser

capaces de enfrentar una fuerza que dimensionara con tácticas y golpes sorpresas. Manteniendo

una posición fija, que era historia aparte.

"Actualízame cada diez minutos," él le dijo a Joshua. Su voz se escuchaba de repente fuerte y seca.

"Entendido".

“¿Rojo-Dos?” ¿Algún progreso sobre el enlace que nos proporcione el SATCOM? (Comunicación

Satelital)

17

ERIC NYLUND

"Negativo, señor," Kelly murmuró, la tensión espesaba su voz. Ella había estado encargándose de reparar las comunicaciones de la Compañía Charlie. "Hay informes de batalla interfiriendo el

espectro entero, pero de lo que he podido obtener, es que afuera allá arriba; la pelea no va bien.

Necesitan este generador intacto, no importa lo que vaya a costarnos”.

"Entendido", Fred dijo. "Manténme…. "

"Espera. Trasmisión entrante para la Compañía Charlie desde el Alto Mando en Reach".

¿El Alto Mando? Fred pensó que los cuarteles generales en Reach habían sido invadidos.

"¿Códigos de verificación"?

"Comprobando," Kelly contestó."Códigos confirmados"

"¿Compañía Charlie"? ¿Jake? ¿Qué demonios está pasando ahí? ¿Por qué usted no ha sacado a mis hombres aún "?

"Éste es el Oficial Superior SPARTAN-104, Líder de Equipo Rojo", dijo Fred, "ahora a cargo de la Compañía Charlie". Identifíquese”.

"Ponga al Teniente Chapman, Spartan" u na voz irritada se escuchó.

"Eso no es posible, señor," Fred le dijo, instintivamente dándose cuenta de que él le hablaba a un oficial y añadiendo lo honorífico. "Excepto por cuatro Marines, la Compañía Charlie dejó de existir".

Hubo una pausa, bastante llena de estática. “Spartan, escúcheme muy cuidadosamente.Éste es el

Vice Almirante Danforth Whitcomb, Jefe Segundo de Operaciones Nav ales. ¿Sabe usted quién les dio la paliza, hijo?"

"Sí, señor," respondió Fred protestando cuando el Almirante se identificó. Si el Covenant escuchara a escondidas esta transmisión, el oficial superior simplemente habría sido un blanco enorme.

"Mi personal y yo fuimos echados a un barranco al sureste de donde el Alto Mando solía

estar," Whitcomb continuó. Traiga a su equipo y extráiganos, inmediatamente".

"Negativo, señor, no puedo hacer eso. Tengo órdenes directas de proteger la instalación del

generador de energía de las armas orbitales”.

"Revoco esas órdenes," gritó el Almirante. “Hace dos horas, tengo el mando táctico de la defensa de Reach. Ahora, no me importa si usted es un Spartan o Jesucristo bajando del condenado Río el Gran Cuerno; – le estoy dando una orden directa. De acuerdo, Spartan”.

Si el Almirante Whitcomb ahora estaba a cargo de la defensa, entonces una buena cantidad de

colosales jefes habrían sido puestos fuera del cargo cuando el Cuartel General recibió el golpe.

Fred vio una diminuta luz amarilla transmitiéndose en su visor. Su biomonitor indicó una elevación

en su presión sanguínea y su ritmo cardíaco. Él notó que sus manos temblaban, casi

imperceptiblemente.

Él controló esa situación y accionó la COM. "Afirmativo, señor. ¿Habrá soporte aéreo?”

"Negativo. La nave Covenant sacó fuera de combate a nuestros Longswords y bombarderos en la

primera oleada”.

“Muy bien, señor. Los sacaremos de ahí.

Mantenga la posición. "Jefe" . La COM terminó en ese instante.

18

HALO: PRIMER GOLPE

Fred se preguntó si el Almirante Whitcomb era responsable del centenar de Marines muertos, los

cuales habían intentado proteger los generadores. Sin duda él era un excelente líder de Flota...

pero ¿Oficiales de Flotas dirigiendo operaciones terrestres? No era extraño que la situación

estuviera fuera de su alcance.

¿Habría presionado al joven teniente e inexperto a flanquear a un enemigo superior? ¿Habría él

enviado soporte aéreo con órdenes de inundar con bombas el área?

Fred no confió en el juicio del Almirante, pero tampoco podía ignorar una orden directa de él.

Él desplegó una lista del Equipo sobre su HUD: Veintidós Spartans, seis mal heridos los cuales

apenas podían caminar y cuatro Marines cansados, quienes habían pasado a través del mismo

infierno. Tenían que repeler la fuerza masiva Covenant. Tenían que extraer al Almirante Whitcomb

también. Y como siempre, su supervivencia era en el mejor de los casos; una consideración

terciaria.

Tenía armas para defender la instalación: Granadas, torretas, y misiles.

Fred hizo una pausa. Quizá éste era el camino equivocado para considerar la situación táctica. Él

estaba pensando en defender la instalación, cuando debería haber estado pensando acerca de

que los Spartans eran mejores en – la ofen siva.

Él tecleó el SQUADCOM (Comunicador de la Escuadra). "¿Alguien capturó esa última

transmisión"?

Las luces de aceptación parpadearon.

"Bueno. Aquí está el plan: Nos dividimos en cuatro equipos.

"Equipo Delta–" él resaltó a los Spartans heridos y los cuatro Marines en la lista de nombres.

"acudirán a este lugar". Él cargó un mapa táctico en el área y colocó una marca NAV en un

barranco a dieciséis kilómetros al norte. "Tomen dos Warthogs, pero salgan de ellos y escóndalos

si encuentran alguna resistencia. Su misión es asegurar el área. Ésta será la posición de retirada

de la escuadra. Mantengan abierta la puerta trasera para nosotros”.

Inmediatamente aceptaron. Los Spartans conocían el barranco como la palma de sus manos.

No estaba marcado en cualquier mapa, pero era donde habían sido entrenados por meses con la

Dra. Halsey. Debajo de la montaña, había cavernas que la Oficina de Inteligencia Naval (ONI)

había convertido en una instalación ultra secreta. Estaba fortificada y revestida contra la radiación,

probablemente podía resistir cualquier cosa; incluyendo un golpe nuclear directo. Un agujero

perfecto para esconderse si todo empeoraba.

"Equipo Gamma". Fred seleccionó Rojo-21, Rojo-22, y Rojo-23 de la lista de nombres. “Ustedes

extraerán al Almirante y a su personal, luego los traerán de regreso a los generadores.

Necesitaremos tripulación adicional”.

"Afirmativo", dijo Rojo-21.

Técnicamente Fred seguía la orden de Whitcomb para extraerlo desde su actual posición. De lo

que el Almirante no se daba cuenta, sin embargo, era que probablemente hubiera estado más

seguro quedándose allí.

"Equipo Beta - Fred seleccionó a Rojo-20 y Rojo-4. "– ustedes están a la defensa del generador".

"Entendido, Jefe".

"Equipo Alpha"- él seleccionó a Kelly, Joshua, y a sí mismo.

"Esperando órdenes, señor," Joshua dijo.

19

ERIC NYLUND

"Iremos a ese valle para matar a cualquiera que no sea humano".

Fred y Kelly observaron a los tres Banshees que habían sido metidos a la fuerza en el complejo

provisional. Fred miró con atención dentro de la cabina del piloto de la nave más cercana y accionó

la manija de activación. El Banshee emergió un metro hacia arriba, su impulsor antigravedad

resplandeció en un brillante azul débil, y comenzó a avanzar. Él lo detuvo, y el Banshee cayó al

suelo. Rápidamente Fred probó lo otros dos, y también se levantaron del suelo.

"Bien. Todo funcionando”.

Kelly se cruzó de brazos. "¿Daremos un paseo"?

Un Warthog se detuvo en el camino y derrapó hacia una parada enfrente de ellos, Joshua en el

volante. La parte de atrás sujetaba la mitad de una docena de misiles Jackhammer y un trío de

lanzacohetes. Una caja de madera negra estaba en el asiento del pasajero, con una cinta de color

verde-esmeralda que cada soldado de la UNSC se refería como "EB Verde".

"Misión cumplida, señor," Joshua dijo cuando bajó del Warthog.

Fred sujetó un Lanzacohetes, un par de proyectiles, y un rollo de cinta del 'Hog (Wathog).

"Necesitaremos estos cuando ataquemos al Covenant al otro lado de la montaña," él explicó.

"Cada uno de ustedes asegure un lanzacohetes y algunas municiones en un Banshee".

Joshua y Kelly se detuvieron en lo que estaban haciendo y empezaron a confrontarlo.

"Permiso a hablar, señor," Kelly preguntó.

"Concedido".

"Estoy totalmente a favor de una buena batalla Fred, pero esas probabilidades están un poco

asimétricas incluso para nosotros... como diez mil a uno".

"Podemos manejar de cien a uno," Joshua intervino en la conversación, "tal vez unos quinientos a uno, con un poco de planificación y soporte, pero en contra de estas probabilidades, un asalto

frontal parece –"

"No va a ser un asalto frontal," dijo Fred. Él enganchó el lanzacohetes en la cabina estrecha del piloto del Banshee. "Pásenme la Cinta".

Kelly arrancó un pedazo de cinta y se la pasó.

Fred alisó la cinta adhesiva y fijó en su lugar el lanzacohetes. "Jugaremos con esto tan

silenciosamente como podamos," dijo Fred.

Ella consideró el plan de Fred por un momento y entonces preguntó, "Entonces, asumiendo que los

engañamos permitiéndonos entrar dentro de sus líneas ... ¿L uego Qué"?

"Tanto como me gustaba, no podemos usar las cabezas tácticas nucleares," Joshua meditó, "No en las lejanías del valle. La montaña no es lo suficientemente alta para bloquear el EMP (Pulso

Electromagnético, PEM). Quemará el generador de defensa orbital".

“Hay otra manera para usarlos," Fred les dijo. "Vamos a abordar el crucero – a través de su

elevador gravitacional – y detonaremos la bomba nucle ar adent ro. Los escudos de la nave

amortiguarán el pulso electromagnético”.

"También convertirá a esa nave en la granada de fragmentación más grande de la historia," Kelly comentó.

"Y si alguna cosa sale mal," dijo Joshua, "Terminaremos arriba, con cerca de mil tipos rudos y enojados".

20

HALO: PRIMER GOLPE

"Somos Spartans", dijo Fred. "¿Que podría salir mal"?

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ERIC NYLUND

CAPÍTULO CUATRO

0711 horas, 30 de agosto de 2552 (Calendario Militar)

/ Sistema Epsilon Eridani,

Valle Longhorn, Planeta Reach.

La alarma dio bocinazos y Zawaz se puso rápidamente en pie con un aullido sorprendido. El

pequeño alíen, un Grunt vistiendo una armadura naranja, caminó sigilosamente y dejó caer su

escaner de movimiento. Entró en miedo y recuperó el dispositivo con una temblorosa garra. Si el

escaner se hubiera dañado, los Elites podrían haber utilizado su cuerpo como reactor de escudo.

Si sus amos supieran que él había estado dormido en su puesto, podrían hacerle algo peor q ue

matarlo. Lo podrían entregar a los Jackals.

Zawaz le dio un escalofrío.

Afortunadamente, el escáner todavía funcionaba, y el diminuto alienígena suspiró de alivio. Tres

contactos rápidamente se acercaron a la montaña que separaba al cuadro de líderes de Zawaz, y

de las distantes fuerzas humanas. Él trató de alcanzar la bocina preventiva pero se relajó, cuando

su detector identificó a los contactos – eran aviadores Banshee.

Él miró con atención sobre el borde sucio de su agujero protector para confirmarlo. Él localizó tres

de las aeronaves Banshee aproximándose. Zawaz resopló. Fue extraño que el vuelo no estuviera

en la lista, en su horario de la patrulla. Él consideró alertar a sus superiores, entonces lo

reconsideró. ¿Qué ocurre si fueran Elites en alguna misión secreta?

No, era más conveniente no cuestionar tales cosas. Ser ignorado. Vivir otro día. Ese era su credo.

Él anidó de vuelta a su agujero, reanudó el detector de movimiento a largo alcance, y rezó para

que no sonara otra vez. Se enroscó en una apretada pelota e instantáneamente cayó en un

profundo sueño.

Fred condujo su formación de vuelo en U. Las aeronaves púrpuras y rojas arquearon hacia arriba y

sobre las copas de los árboles de aquella cordillera, ganando tanta altitud, como los Banshee

podrían manejar – cerca de trescientos metros. Como él se despejó de las copas, vio la manera de

soltar el acelerador.

El valle era de diez kilómetros y la montaña delante de él, densos pinos de abeto que se afilaron y

dieron paso a los campos maltratados y el Río El Gran Cuerno más allá. Acampados en las

praderas estaban miles de miles de tropas Covenant. Su masa cubría el valle entero, y la delgada

luz del sol, sofocada por el humo; destelló sobre un mar de armaduras rojas, amarillas y azules. Se

movían en estrechas columnas y se abarrotaron a lo largo del borde del río – eran demasiados y

parecía que alguien le había dado una patada al hormiguero más grande en la existencia.

Y estaban construyendo. Cientos de tiendas de campaña en forma de ligeros domos blancos; y

estaban siendo levantadas, la atmósfera se marcaba por los respiradores de metano de los Grunts.

A lo lejos, había cabañas extrañas poliédricas de las unidades de los Elites, cuidadas por una larga

línea de docenas de tanques en forma de escarabajo Wraith. Las torres de guardia resaltaron en el

valle; Ellos subieron vertiginosamente hacia arriba, de los peldaños de las bases móviles, diez

metros de alto y montados con torretas de plasma.

Las reglas efectivamente habían cambiado. En más de cien batallas, Fred nunca había visto al

Covenant establecerse en campamentos de tal magnitud. Todo lo que ellos hicieron fue matanza.

Flotando atrás toda esta actividad, casi rozando contra las colinas más lejanas, el crucero

Covenant permanecía fijo a unos treinta metros, separado de la superficie. Parecía como un gran

pez inflado con aletas estabilizantes regordetas. Su ascensor gravitacional estaba en operación, un

tubo de energía brillante que movía materia hacia arriba y desde el suelo. Montones de cajas de

madera púrpura, caían flotando suavemente desde la nave. En la luz de la tarde él podía ver sus

22

HALO: PRIMER GOLPE

armas atestándose a lo largo de su longitud, lanzando sombras arácnidas a través de su casco.

Sus Banshees se nivelaron y Fred se dejó caer para regresar a su formación junto con Kelly y

Joshua.

Él echó un vistazo de nuevo hacia la nave enemiga y las torres de guardia. Un buen golpe de esas

armas los podría dejar fuera.

Fred vio a otras patrullas Banshee rodeando el valle. Frunció el ceño. Si se acercaban a ellos, los

pilotos enemigos casi ciertamente les exigirían conocer sus asuntos... y no había manera de saber

las rutas establecidas de las patrullas. Eso significaba que él tenían que tomar una ruta alternativa

de vuelo: Directamente por debajo y en el medio, sobre la horda Covenant.

Sólo necesitarían una oportunidad para hacer esto. Probablemente obtendrían sólo una.

Él activó la frecuencia COM. "Ve" .

Kelly golpeó el acelerador y se deslizó hacia el crucero. Fred se abalanzó detrás de ella. Él Armó el

arma de barras de combustible incorporado en el Banshee.

Estaban a seis kilómetros del crucero cuándo Kelly logró la máxima velocidad de su aeronave.

Grunts y Jackals sobre los campos por debajo, estiraron sus cuellos cuando los Spartans brillaron

por encima de ellos.

Tuvieron que ir más deprisa. Fred sintió cada ojo Covenant observándolos. Él descendía,

intercambiando su altitud por la aceleración, Joshua y Kelly hicieron lo mismo.

Símbolos de comunicación destellaron y se desplegaron a través de los parabrisas del Banshee. El

software de la UNSC incorporado en sus armaduras, trabajaba solo con algunos de los lenguajes

hablados Covenant - no sus palabras escritas. Extraños caracteres se deslizaron a través de la

pantalla del Banshee.

Fred golpeó uno de los símbolos de respuesta.

Hubo una pausa, la pantalla se aclaró, y docenas de más símbolos destellaron, dos veces más

rápido.

Fred cliqueó para desactivar la pantalla.

Faltaban tres kilómetros y su corazón latía tan duro que el escuchaba como relampagueaba en sus

oídos.

Kelly tomó ligeramente la delantera. Ella estaba ahora treinta metros del suelo, ganando tanta

velocidad como ella podía, conduciendo directamente al elevador gravitacional del crucero.

La próxima torre de guardia la rastreó; Su cañón de plasma dio una llamarada y disparó.

La aeronave de Kelly ascendió y se inclinó para evadir el fuego de energía. El perno de gas

ionizado y sobrecalentado, rozó contra el fuselaje de estribor. Espray de energía derritió la parte

delantera del Banshee en curso, y su nave desaceleró.

Una docena de torretas de plasma empezaron a rastrearlos.

Fred se inclinó y comenzó a disparar. Las ráfagas de energía del arma primaria del Banshee,

bombardearon la torre de guardia. Joshua hizo lo mismo, y un río de fuego de plasma se movió a

gran velocidad hacia las torres.

Fred cambió por el arma pesada del Banshee, y una esfera de energía se arqueó en dirección a la

base de la torre. Empezó inclinándose gradualmente, luego colapsó.

23

ERIC NYLUND

Kelly no disparó. Fred recorrió su camino y vio que ella ahora estaba medio agachada encima de

su veloz Banshee. Ella tenía un pie debajo de la cinta adhesiva que había asegurado la bomba

atómica y ahora la sujetaba en su mano, preparándose para lanzarla.

Un fragmento de cristal puntiagudo, una ronda de un aguijoneador Covenant, resonó el escucho de

Fred. Él lanzó una mirada debajo.

CovenantGrunts y Jackals hirvieron en agitación – cien disparos mal dirigidos arquearon por

encima de Fred; nubes brillando de agujas cristalinas y pernos de plasma abundaron a través del

aire y desbastó en pedacitos el fuselaje de su Banshee.

Fred inclinó su Banshee de izquierda a derecha, esquivando los pernos de plasma de las tres

torres de guardia que lo perseguían. Él se alineó para una segunda oleada ametralladora y las

brillantes armas de energía enviaron a los Grunts a diseminarse.

Faltaban cien metros.

Kelly se reclinó, enrolló su cuerpo y se alistó para lanzar el dispositivo nuclear como si fuera un

lanzamiento de bala (Estilo de Deporte).

El crucero Covenant cobró vida y sus armas rastrearon a los Banshees. Una docena de dedos de

plasma se materializaron en el aire; Arcos de fuego azul-blanco los trataron de alcanzar.

Un perno golpeó la nave de Joshua. Los escudos improvisados del Banshee se sobrecargaron y

desaparecieron. Las cápsulas antigravedad de la aeronave se derritieron y se doblaron. La

aeronave alienígena se sacudió girando, cuando su superficie de mando se deformó y Joshua cayó

detrás de Fred y Kelly, cuando entraron al elevador gravitacional de la nave.

Fred tecleó su COM para localizar a Joshua pero recibió sólo estática. El tiempo se veía pasar tan

lento, dentro del rayo de luz púrpura que transportaba los bienes y tropas hacia y desde el

estómago de la nave. El extraño resplandor los rodeó e hizo un cosquilleo en la piel, como si

estuviera adormecida.

Su Banshees se elevaron hacia una abertura en la parte inferior del trasportador. No estaban

conduciendo sus aeronaves dentro de la nave, sin embargo; viajaban demasiado rápido y cruzaban

el rayo antes de que fueran tres cuartas partes del camino hacia la cima.

Fred miró alrededor. No vio a Joshua en ninguna parte. Pernos de plasma golpeaban la pared del

ascensor gravitacional y fueron desviados como si fueran unos lentes gigantes.

Kelly lanzó la bomba atómica directamente dentro de la garganta del crucero.

Fred tomó los controles del Banshee y arqueó la aeronave al borde de la nave; Kelly estaba justo a

la derecha detrás de él. La luz desapareció y emergieron al otro lado de la nave Covenant.

Detrás de ellos, el ascensor gravitacional se distorsionó, Fred vio a las tropas Covenant disparando

sus armas hacia el cielo. Y escuchó diez mil voces gritando por sangre.

Fred escuchó un sonido metálico en el COM de Joshua, pero su luz de reconocimiento se quedó a

oscuras.

Fred quiso desacelerar y regresar por él, pero Kelly descendió en picada, acelerando hacia el suelo

y ella entró en el bosque que alfombraba la falda de la montaña. Fred la siguió. Fueron escasos

metros por encima del suelo; esquivaron árboles y bombardearon a través del denso follaje. Un

puñado de disparos y explosiones destellaron en lo alto. Volaron a toda velocidad y no miraron

atrás.

Emergieron desde la línea de árboles y sobre el polvo de la nieve sobre la cima de la montaña. Se

encorvaron sobre una cordillera de granito, cambiaron de dirección y aceleraron de nuevo. Los

Banshees derraparon lentamente sobre el suelo.

24

HALO: PRIMER GOLPE

El cielo se puso blanco. El visor de Fred se polarizó hacia el parámetro más sombrío. Relámpagos

pasaron sobre su cuerpo. Fuego y metal derretido florecieron sobre la cordillera, hirvieron hacia el

cielo y cayeron en el valle. El granito sobresalió de la montaña y se convirtió en polvo; la nieve a su lado se derritió en arroyos enlodados.

El visor de Fred lentamente se despolarizó.

Kelly se reclinó a través de su Banshee. La sangre brotó del acoplamiento de su armadura sobre

su hombro izquierdo. Ella buscó el sello de su casco, lo encontró y lo desprendió fuera de su

cabeza.

"¿Lo conseguimos"? Ella respondió jadeante. Brotaba sangre desde la esquina de su boca.

"Creo que sí," Fred le dijo a ella.

Ella miró alrededor. "¿Joshua"?

Fred sacudió su cabeza. "Fue golpeado en el camino".

Había sido fácil volar para él hacia la cara cercana de la muerte. Decir esas palabras fue cien

veces más difícil.

Kelly descendió y dejó caer su cabeza en contra su Banshee.

"Quédate aquí, voy a echar un vistazo.” Fred accionó su Banshee y se levantó paralelamente al

relieve. Él empujó la nave un poco más lejos y consiguió su primera vista del valle.

Fue un mar de llamas. Cientos de llamas ardieron sobre el agrietado suelo cristalizado.

(Glassy/Glaseado) Dónde el cauce de Río el Gran Cuerno había estado corriendo a lo largo, ahora

había sólo una gran grieta llena de vapor. No había pistas del crucero o de las tropas Covenant

que saturaron el valle momentos antes. Todo lo que quedó fue un campo de ardiente fuego,

huesos torcidos y metal. Al borde de esta carnicería estaban palos ennegrecidos; - los restos del

bosque -todos apoyándose fuera del centro de la explosión.

Diez mil muertes Covenant. No fue digno perder a Joshua o cualquiera de los otros Spartans, pero

al menos era algo. Quizá habían comprado suficiente tiempo, para que las armas orbitales MAC

pudieran apoyar la batalla en lo alto y a favor de las flotas. Tal vez sus sacrificios salvarían a

Reach. Eso valdría la pena.

Fred miró hacia arriba en el cielo. El vapor hacía difícil ver cualquier cosa, pero había movimiento

en lo alto: Sombras apenas visibles navegaban sobre las nubes.

El Banshee de Kelly apareció al lado del suyo y sus cápsulas antigravedad chocaron.

Las sombras en lo alto tomaron forma; Tres cruceros Covenant atravesaron las nubes y fueron a la

deriva hacia la instalación del generador. Su artillería de plasma brilló intermitentemente y

resplandeció con energía.

Fred abrió su canal COM y cambió la intensidad de la señal al máximo.

"Equipo Delta": Regresen. ¡¡Regresen ahora"!!

La estática se escuchó sobre el canal y varias voces se interponían. Fred escuchó a uno de sus

Spartans; no pudo decir quien era,- rompió a través de la estática.

"La instalación del Reactor Siete ha sido puesto en peligro. Estamos cayendo. Podríamos salvar el número tres".

Hubo una pausa cuando el que hablaba gritaba órdenes a alguien más:

25

ERIC NYLUND

"¡¡Estalla esas cargas ahora!!”

Fred cambió a FLEETCOM (Comunicación de Flota De hecho se puede referir a "Control", pero el

término más adecuado es "Comando", donde las naves se reportan, al igual que los Almirantes) y transmitió:

"Alerta, Pillar of Autumn, los reactores en tierra están siendo tomados. Armas orbitales en peligro.

Nada que podemos hacer. Hay demasiados. Tendremos que usar bombas atómicas. Alerta, Armas

orbitales MAC estarían más probablemente neutralizadas. Pillar of Autumn, ¿me copian? Cambio".

Más voces llenaron el canal y Fred pensó que él escuchó la voz del Almirante Whitcomb, pero

cualquier orden que el daba era incomprensible. Después había sólo estática y en ese entonces el

canal COM murió.

Los cruceros dispararon salvas de plasma que quemó el cielo. Explosiones distantes sonaron con

fuerza, y Fred se esforzó para ver si había cualquier fuego de respuesta – cualquier señal que

dijera que sus Spartans estaban peleando o estaban retirándose. Su única esperanza era el

movimiento; el fuego enemigo hizo trizas una posición fija.

“Regresen”, silbó. "Ahora, rayos".

Kelly le golpeó ligeramente sobre el hombro y señaló hacia arriba.

Las nubes se abrieron como una cortina, dibujado como una bola de fuego de cien metros, a

travesaba estruendosamente sobre aquella posición. Fred vio los contornos apenas visibles de

docenas de naves de batalla Covenant a baja órbita.

"Bombardeo de plasma," Fred susurró.

Él había observado esto antes. Todos ellos lo habían visto. Cuando el Covenant conquistaba un

mundo humano, disparaban sus baterías de plasma principales contra el planeta – abrían fuego

hasta hervir sus océanos y hasta reducirlo a la nada, dejando un globo terráqueo destruido y

cristalizado (glaseado).

"Eso es todo," Kelly murmuró. “Hemos perdido. Reach va a caer”.

Fred observó cuando el plasma entró en colisión sobre el horizonte y el cielo se puso blanco,

entonces se desvaneció a negro cuando millones de toneladas de cenizas y de escombros

mancharon el sol.

"Tal vez," dijo Fred.

Él armó su Banshee.

“Puede que no. Vamos, no hemos terminado aún”.

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26

HALO: PRIMER GOLPE

SECCIÓN 1___________________

THRESHOLD

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ERIC NYLUND

CAPÍTULO CINCO

1637 horas, 22 de septiembre 2552 (Calendario Militar) \

A bordo de la nave de combate Longsword,

sistema inexplorado, sobre el campo de escombros de Halo. Tres

semanas después.

El jefe maestro se colocó en el asiento del piloto del Longsword. Pero no cabía. El contorno del

asiento había sido diseñado para alguien con un traje estándar de vuelo Naval y no para la

voluminosa armadura MJOLNIR. Se rascó la cabeza y respiro profundamente. El aire tenía un

extraño sabor metálico, que carecía de la calidad del aire filtrado por su traje.

Este era el primer momento de tranquilidad que tenía para descansar, también para pensar y

recordar. En Primer lugar fue el éxito satisfactorio en el espacio sobre Reach, el cual fue un

amargo sabor después de que Linda fuera asesinada y el Covenant cristalizó (glaseó) el plantea…

y al Equipo Rojo. Había pasado tiempo en el críotubo del Pillar Of Autumn, el vuelo desde Reach y

el descubrimiento de Halo… Y del Flood.

El miraba hacia fuera a través de una ventana y luchó tratando de sacar de su memoria la

repugnancia del brote Flood. Quien había construido Halo lo había utilizado para contener la

sensible forma virulenta, quien había estado cerca de apoderarse de todo. Rápidamente se

restableció la herida en su cuello, causada por una forma de infección Flood, durante la batalla final

sobre la superficie de halo, que todavía dolía (emocionalmente). Quería olvidarlo todo…

especialmente al Flood, todo el dolor interno que le causó.

En el sistema lunar Basis, se podía ver como un disco de color gris plateado, permanecía en la

oscuridad del espacio y más allá estaba en silencio el gigante de gas púrpura/Morado Treshold.

(Siii amigos en el libro es morado y no naranja como lo conocemos.) Entre la luna y el planeta

gaseoso se establecía un resplandor, una extensión de escombros; metales, piedras, hielo y todo

lo que había sido alguna vez Halo.

“Escanea de nuevo”, el Jefe Maestro le dijo a Cortana.

“Ya terminé”, respondió con voz desalentadora, “No hay nada allá afuera. Te lo dije: solo polvo y

ecos”.

El Jefe Maestro cerró su puño y por un momento sintió la necesidad de golpear algo.

Se relajó, estaba sorprendido por su temperamento. Había estado exhausto anteriormente; y sin

duda la batalla en Halo, ha sido la más angustiosa de su carrera, pero nunca había estado

propenso a tal comportamiento. La lucha contra el Flood debió haberlo debilitado, más de lo que él

había creído.

Con el esfuerzo de sacar al Flood de su mente. Tendría tiempo para tratar con eso más tarde… o

no. Preocuparse ahora no serviría de nada.

“Explora el terreno de nuevo”, él repitió.

La diminuta figura holográfica de Cortana apareció montada sobre un panel holográficol, entre los

asientos del piloto y del operador del sistema. Ella cruzó sus brazos sobre su pecho, visiblemente

irritada con la petición del Jefe Maestro.

“Si no encuentras algo por ahí que podamos utilizar”, él le dijo a ella

“Estamos muertos”. “Esta nave no tiene unidad de Slipspace y tampoco críotubos.”

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HALO: PRIMER GOLPE

“No hay manera de volver y de reportar. La electricidad, el combustible, el aire, la comida, el agua;

solo tenemos lo suficiente para un par de horas”.

“Entonces”, concluyó pacientemente cuando pudo manejar la situación, “Escanea de nuevo”.

Cortana suspiró explosivamente y su holograma se disolvió. Activó el panel de escáner, sin

embargo, símbolos matemáticos llenaron la pantalla.

Un momento después, en el panel de escáner apareció Cortana y dijo:

-“No hay nada todavía, Jefe. Todo lo que estoy recogiendo es un fuerte eco desde la luna… pero

no hay señales del transpondedor (aparato de comunicaciones, o el que recoge señales y

frecuencias) y no hay llamadas de auxilio”.

-“¿No estas haciendo una exploración activa?”

Su diminuto holograma apareció de nuevo y esta vez su figura se iluminó estáticamente y dijo:

“Hay millones de millones de objetos, si quieres puedo empezar a buscar e identificar cada pieza

individualmente. Si nos sentamos aquí y no hacemos nada más, eso nos tomaría 18 días.”

“¿Que pasa si alguien por ahí, apaga su transpondedor? ¿Y si no quieren ser encontrados?” dijo el

Jefe.

“Eso es muy…” Cortana se congeló por una fracción de segundo. La estática a su alrededor

desapareció, y ella miró hacia el espacio -“interesante”.

“¿Qué?” replicó el jefe.

Cortana observó distraída, parecía que estuviera inmóvil.

“Datos nuevos, la señal de eco es cada vez más fuerte”.

“¿Que significa?” dijo el jefe.

“Significa que…”, ella respondió, “…no es un eco”

El panel de escáner volvió a la vida, cuando Cortana activó el equipo de detección de largo alcance

del Longsword.

“Uh-oh” ella dijo, un momento después.

El jefe se asomó sobre el panel de escáner, Cortana identificó el contacto. Su distintivo, la bulbosa

silueta de un crucero Covenant hacia dentro de los límites de la vista, se movía alrededor del otro

lado de la luna.

“Apagatodo”, él dijo.

“Excepto los escáneres y minimiza el poder para mantenerte en línea”.

El Longsword se oscureció; el holograma de Cortana parpadeo y se desvaneció, ella apago el flujo

de energía del sistema del holograma.

El crucero se movió hacia el campo de escombros, rondando como un hambriento tiburón. Otro

crucero apareció, luego otro y a continuación tres más.

“¿Estado?” susurró el jefe, sus manos se cerraron sobre el control de armas.

“¿Nos han descubierto?”

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ERIC NYLUND

“Están utilizando la misma frecuencia para escanear este sistema”, dijo Cortana dentro del casco

del jefe.

“Que raro, no se menciona nada de este fenómeno en los archivos de la UNSC o en la ONI sobre

el Covenant... ¿Por qué supones que ellos usan las mismas frecuencias?”

“No importa eso…,” dijo el jefe,… “Están aquí y buscando algo. Como dije antes, si hay

supervivientes ahí afuera, podría ser peor”.

“Yo puedo escuchar sus ecos” dijo Cortana, su voz era baja y de un procedimiento extraño,

Operando a niveles de potencia bajos, parecía limitar su comportamiento colorido. “Proceso activo:

analizando señales Covenant. Guardando respaldo de sus exploraciones. Necesito más tiempo

para ésta tarea. Estoy construyendo múltiples filtros algorítmicos. Personalizando la firma actual

para el software de reconocimiento”.

Otra nave redondeada apareció en el horizonte de Basis, es la más grande nave del Covenant que

el Jefe Maestro había visto. Tenía la forma de tres bulbos de uno de sus destructores,pero ésta

debe tener mas de 3 kilómetros de largo, 7 torretas de plasma estaban montadas en una sola

pieza, con fuego suficiente para sacarle las tripas a una nave de la flota de la UNSC.

“Recogiendo las transmisiones encriptadas del nuevo contacto”, Cortana susurró. “Descifrando…

muchas charlas… órdenes que se les están dando a los cruceros. Parece estar dirigiendo las

operaciones de la flota del Covenant en el sistema”.

“Una nave líder” murmuro el Jefe. “interesante”.

“Exploración todavía en curso, de pie jefe”.

John salió del asiento. El no tenía la intención de permanecer con siete buques de guerra del

Covenant en el sistema. Se dirigió al compartimiento de popa del Longsword. Evaluó lo que había

de equipo a bordo. El podría tener algo de suerte y encontrar unos pocos de aquellos misiles

nucleares “Shiva”.Los había visto por primera vez, cuando abordó la nave, el críotubo había sido

removido. Y no estaba seguro del por qué, pero tal vez, como todo los demás en el Pillar Of

Autumn, la nave se había estado acondicionado para su misión original de alto riesgo.

Donde se supone que estaba la unidad de crio-preservación había un nuevo panel de control. El

Jefe lo examinó y descubrió que era un sistema de colocación de minas en el espacio “Moray”. No

con el suficiente poder. El sistema del Moray podría prescindir de hasta tres docenas de minas

flotantes.En las minas había diminutas unidades químicas de combustible, que les permitía

mantener una posición fija o moverse para seguir objetivos específicos. Estos vendrían a la mano.

Se trasladó al compartimiento de armas y forcejeó para abrirla, pero estaba vacío.

El Jefe comprobó su rifle de asalto: totalmente funcional, pero solo tenia 13 rondas en el cargador.

“Tengo algo” dijo Cortana.

Regresó al asiento “Muéstramelo”. Mencionó el jefe.

Sobre la pantalla más pequeña, apareció una silueta: una pequeña, en forma de bala y cónica con

propulsores de maniobra en un extremo.

“Podría ser un críotubo” dijo Cortana, “ los propulsores y fuentes de alimentación pueden estar

colocados en sus secciones de popa en caso de emergencia… si una nave tiene que ser

abandonada, por ejemplo”.

“Y la mayoría de la tripulación del Pillar Of Autumn nunca tuvo la oportunidad de ser revividos

desde la criopreservación”, dijo el Jefe, “ellos podrían haber sido tirados por la borda antes de que

la nave aterrizara. Muévete hacia él, enciende sólo los propulsores.” Dijo el jefe.

“Trazando curso” dijo Cortana, “Propulsores comprometidos”. Hubo una ligera aceleración.

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HALO: PRIMER GOLPE

“ETA en 20 minutos Jefe, dado el actual patrón de búsqueda del crucero del Covenant, he

estimado que encontraran la vaina en 5 minutos”.

“Tenemos que avanzar mas rápido” le dijo el Jefe, “pero sin encender los motores. La unidad de

emisión se mostrará como un ataque a sus censores”.

“Espera” dijo Cortana, “Llegaremos allá”

El Jefe se puso su casco y la atmósfera quedo sellada. Los impulsos de estado se iluminaron en

verde. “Listo”, el dijo.

La escotilla de popa del Longsword fue abierta de golpe.

Hubo un sonido explosivo de la atmósfera ventilada. El Longsword saltó hacia delante, el jefe se

golpeo la cabeza en la parte de atrás del casco.

“Ajustando el curso” dijo con calma Cortana, “ETA en 2 minutos.”

“¿Cómo vamos a detenernos?” preguntó el jefe.

Ella suspiró “¿Tengo que pensar en todo?”

La escotilla de popa se cerró, John escucho el tenue silbido de la presión interna de los

compartimientos. Uno de los distinguidos cruceros del Covenant frenó y dio vuela en dirección

hacia ellos.

“Recogiendo la fuerte señal de una actividad mayor de exploración” informó Cortana.

El jefe coloco las manos sobre la consola del sistema de armas. Se tardó varios segundos en que

las armas cargasen. Los cañones de 110 mm rotaron inmediatamente para abrir fuego, pero los

misiles debían esperar para que el software iniciara y asegurara el objetivo. Para entonces el

crucero ya habría acribillado a un centenar de ellos y posiblemente convirtiera al Longsword en

escoria fundida.

“Intentando interferir sus escáneres”, dijo Cortana. “Eso puede comprarnos algo de tiempo”.

El crucero Covenant giró y se alejó, lentamente, y dio vuelta convirtiéndose de nuevo en una

amenaza para la comparativamente pequeña nave Longsword. No tomaron ninguna otra medida…

como si estuvieran esperando a que ellos quisiesen acercarse.

Hasta ahora todo bien. El jefe apretó y relajo sus manos. “No estamos muertos aún”.

Él miro en la pantalla de exploración. El contacto misterioso apareció en una imagen clara:

definitivamente es un criótubo de la UNSC. El jefe se dejó caer y se dio cuenta de que él creía que

era una sola vaina; pero de hecho eran tres de ellos, colocados lado a lado.

Tres posibles sobrevivientes fuera del Pillar Of Autumn de los cientos de personas en total. El jefe

deseaba que hubiera más. El Capitán Keyes estuvo aquí. La opinión del Jefe de Keyes había sido

la táctica espacial más brillante que había encontrado… pero incluso el capitán lo hubiera pensado

dos veces antes de acercarse al Covenant y a sus 7 buques de guerra con un solo Longsword.

Él corría el riesgo de que la embarcación se alimentara con más potencia los sistemas de Cortana.

Si iban a pensar a través de esta, él la necesitaba tan eficaz como fuese posible.

“Nuevo contacto”, dijo Cortana, interrumpiendo sus pensamientos.

“Creo que es, de todos modos. Sea lo que sea, esta pegado a un pedazo de roca, es de medio

kilómetro de diámetro. Maldición, justo está rotando fuera de mi vista”.

En la pantalla Cortana reveló una silueta parcial, con un extraño ángulo sobre la superficie de la

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ERIC NYLUND

roca. Ella dibujó un relieve sobre sus contornos, el polígono rotó, éste concidió en un esquema, era

una nave de descenso Pélican.

“Coinciden con una tolerancia del 58 %, ellos podrían haberse estacionado allí para evitar su

detección, como tu sugerías”.

El Jefe sintió un ligero tono irritante en la voz de Cotana, como si le molestara que ella no lo

hubiera pensado antes.

“o…”, Cortana continuó,”… es más probable, que la embarcación sólo se estrelló allí”.

“No lo creo”. Señalo a la pantalla. “La posición del ala indica que la nariz esta lista para despegar.

Si se hubiera estrellado, estaría de otra forma”.

Otro crucero del Covenant se trasladó hacia esta nueva nave.

“Se acercan, Jefe”. Le dijo Cortana. “Prepárate y luego ve a recuperar las vainas”.

El Jefe aseguro su arnés y se desvió de la popa. Él sujetó una correa, lo amarró a algo al final de

su traje, y otra correa en la pared del Longsword. Sintió la maniobrabilidad de los propulsores de

fuego y la nave giró 180 grados.

“Descompresión en 3 segundos” dijo Cortana.

El Jefe abrió la escotilla de armas vacía y se introdujo parcialmente dentro. Sujetándose él mismo.

Cortana disminuyó la presión en la escotilla de popa, y el interior de la nave explotó, El jefe cerró

de golpe la puerta del compartimiento, doblando un centímetro de espesor del Titanio-A.

Él se trepó al exterior y Cortana le mostró una flecha azul en el NAV sobre su HUD, indicando la

ubicación de los críotubos a la deriva.

El Jefe salto fuera del Longsword.

Flotó por el espacio. Estaba solo a 30 metros desde las vainas, pero si hubiera adivinado lo mal

acerca de su trayectoria, y perdido el objetivo, no tendría una segunda oportunidad. En el momento

en que él tratara de regresar al Longsword y lo intentara una vez más, las naves del Covenant los

matarían a todos.

El estiró sus brazos para alcanzar los cilindros, a solo 20 metros. Su aproximación se estaba

apartando. Cambió su rodilla izquierda y la colocó más cerca de su pecho y empezó a dar vueltas

lentamente.

10 metros.

La parte superior de su cuerpo giro hacia abajo en relación a las vainas. Si él diera la vuelta

justamente cuando pasara junto a los criótubos, le daría a él un alcance extra para hacer contacto.

Él tendría esa esperanza.

Él giró de nuevo…. casi permanecía hacia arriba, ahora.

3 metros.

Estiró sus brazos hasta el codo mientras que sus articulaciones crujían, estiro sus manos, y alargó

sus dedos. Rozó la punta de sus dedos contra la superficie lisa del primer criótubo. Se deslizó cada

vez más luego tocó la segunda vaina. Se flexiono pero no logró sujetarla. El tocó la superficie de la

tercera y última vaina… su dedo medio quedó enganchado en el chasis.

Su cuerpo nadó hacia dentro, enroscándose, y aterrizo sobre la vaina. Rápidamente colocó sus

correas a través del chasis, asegurándose él mismo a esto, y con un tirón combinado en masa

lograrían regresar al Longsword.

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HALO: PRIMER GOLPE

“Rápido Jefe”, dijo Cortana por el COM, “Tenemos problemas”.

El Jefe vio exactamente el problema, el cual era: Los motores de 2 cruceros del Covenant ardían

en un azul eléctrico, acelerando hacia el Longsword. El plasma y las armas láser a lo largo de sus

cascos, calentándolos y pasando de un rojo a naranja, cuando se preparaban para disparar. Él tiró

tan rápido como pudo, haciendo pequeños ajustes con los músculos de sus piernas; para

impulsarse en movimiento, pero no podía enviarse hacia la gravedad cero.

El Longsword era un blanco para aquellos cruceros del Covenant. Cortana no podía disparar a los

motores hasta que él estuviera a bordo. Incluso si él y las vainas sobrevivieran a los propulsores,

Cortana hizo maniobra evasiva para que el jefe y su carga llegaran hacia al final de la

nave. Cortana made would snap him and his cargo like the end of a whip.

Los cruceros del Covenant lo tenían dentro del campo de tiro, perfectamente alineados para

destruir al Longsword. Tres misiles se dispararon en el espacio, impactando sobre el estribor de la

nave líder del Covenant. La explosión se esparció inofensivamente, a través de su escudo, el cual

brillaba de plata, cuando se disipó la energía.

El Jefe giró su cabeza y vio al Pélican despegar del asteroide donde se había escondido.

Disparándose en curso perpendicular hacia los dos cruceros Covenant. Los cruceros parecían más

interesados en la caza de presas vivas como el inmóvil Longsword. El Jefe dio un último tirón sobre

la correa. Él y las vainas volaron a través de la escotilla de popa y se estrellaron en la cubierta del Longsword. Inmediatamente Cortana selló la escotilla y encendió los motores. El Jefe subió al el

asiento del operador del sistema, aceleró y voló hacia los cruceros. Activó el sistema de armas.

Los dos cruceros Covenant arrancaron los motores al igual que el Pélican, y han entrado en una

densa región de los escombros de Halo, esquivando un pedazo de metal y rocas, manejando por

encima de una bola de hielo, cargaron atravesando y destrozando nubes de metal alienígena. El

Covenant abrió fuego: Pernos de energía y explosiones repercutieron en los escombros y se perdió

de vista el Pélican.

“No cualquiera pilota un Pélican, el sabe de estas cosas”, dijo Cortana.

“Les debemos un favor” John disparó las armas del Longsword, y diminutos puntos de plata

irrumpieron en el crucero del Covenant deformando los escudos.

“Hay que liquidar esa deuda”. Dijo el jefe.

“Te das cuenta…”, dijo Cortana, “…que realmente no puedes dañar los cruceros del Covenant”.

El crucero se alentó y giró hacia ellos.

“Vamos a ver eso. Dame una solución para disparar los misiles. Quiero de ellos un objetivo hacia

sus torretas de plasma, justo antes de que abran fuego. Ellos tienen que dejar caer una sección de

sus escudos por una fracción de segundo.”

“Trabajando”, respondió Cortana, “Sin datos precisos, sin embargo, tendré mis cálculos en base a

varias hipótesis. Una cadena de números matemáticos aparecieron en el panel del operador de