Capítulo 4 - Savant MW Borrador por Alba Toro - muestra HTML

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Capítulo 4

 

 

Las peleas por el poder habían aumentado en la empresa SAP, el gobierno estaba ofreciendo una gran cantidad de dinero para la investigación de sus laboratorios. Todas las mentes brillantes del mundo se reunían en las salas de reuniones de esta empresa con el fin de discutir que cerebros analizar para la finalización del experimento 4227.

Travis Richardson era uno de los miembros más antiguos de la empresa, era rubio de ojos oscuros y con mirada asesina, aunque no era uno de los más inteligentes de la empresa  recibía gran parte de los beneficios, era el asesino a sueldo de la empresa o el secuestrador de mentes brillantes. Muchos de los científicos que trabajaban ahora para la SAP habían sido secuestrados por él cuando aun eran bebés. El cerebro de un bebé era difícil de analizar por los médicos normales de un hospital, pero la SAP ya sabía cual sería el cociente intelectual de un bebé incluso antes de nacer.

El prestigio de Travis había disminuido desde que su misión de recuperar al número 26 había fallado completamente, el experimento humano había logrado escapar de la empresa y huir lo suficientemente lejos como para que nadie le encontrase. Ahora su misión era encontrarlo lo antes posible y devolverlo sano y salvo a los laboratorios de la SAP.

 

El centro de inserción de Connecticut poseía uno de los sistemas de seguridad más avanzados de la costa este, yo caminaba al mismo ritmo que Kate siguiendo sus pasos entre los guardias que me miraban con cara seria y enfadada. No comprendía porque me estaban mirando así, tal vez hubiese hecho algo mal. Kate sonrió al ver a una doctora que nos abría la puerta del centro.

 

-         Pero mírate, cuanto has cambiado Lizzie – dijo Kate entusiasmada –

-         Si parece que las clínicas psiquiátricas me rejuvenecen – dijo la mujer riéndose – tu debes de ser Kirk – dijo mirándome a lo lejos – es un placer Kirk

-         Igualmente – dije mirando a los pacientes que se reunían en corros en el patio. Me gustaba estar en presencia de psiquiatras, sabían perfectamente que era lo que me molestaba y evitaban el contacto visual conmigo, era todo un alivio. Todos los pacientes por los que pasábamos miraban desafiantes a Kate, como si les molestase su presencia – ¿Por qué te miran así?

-         Bah, no es nada, a algunos de ellos los recomendé yo para este centro – respondió Kate – pero bueno, mejor aquí que en la cárcel ¿no?

-         Supongo – avancé detrás de Kate mirando desafiante al resto de pacientes –

Al final del pasillo había un ascensor, la chica pulsó el -2 y el ascensor comenzó a bajar.

-         Ya os digo ahora que el chico no habla, o al menos por ahora, tampoco le agrada la presencia de personas en su habitación y no sabemos cual es su nombre, sus huellas dactilares no aparecen en la base de datos del estado – nos informó Lizzie

-         ¿Ha mostrado algún atisbo de violencia? – preguntó Kate esperando a que la doctora nos abriese la puerta de la sala –

-         No, si alguien se acerca simplemente se aleja, no sale casi nunca al patio exterior ni se relaciona con nadie

Me preguntaba cuales habían sido los problemas por los que había pasado ese chico, recordaba mi temporada en el orfanato, justo antes de conocer a Kate, nunca había tenido un solo amigo, pero de vez en cuando me relacionaba con la gente del centro. Ese chico misterioso tenía que haber pasado por algo muy malo.

Lizzie por fin abrió la puerta de la habitación. El interior estaba iluminado por un foco en la parte superior, como la habitación era blanca, la luz rebotaba en las paredes dando una sensación de iluminación absoluta. Una figura estaba sentada en la cama, a medida que entramos en la sala pude distinguir al chico, era rubio de ojos verdes, con el pelo corto y llevaba puesto un chándal grisáceo. Kate se sentó en la mesa del centro de la sala y yo la imité. Sacó un bloc en blanco y unos colores. El chico observaba todo con atención desde la cama.

-         Hola, yo soy Kate y el es Kirk – dijo Kate en un intento de establecer contacto con él – puedes venir a sentarte con nosotros – dijo señalando la silla que quedaba libre –

-         ¿Cómo es posible que no tenga nombre? – le pregunté a Kate – yo no tenía porque aun no me lo habían puesto, pero el es imposible que acabe de nacer ahora

El chico se levantó de la cama y se sentó en la silla observándonos. Tenía la mirada perdida en la caja de colores que Kate había puesto en la mesa, sin pensárselo dos veces cogió el color negro y los folios de la mesa y comenzó a escribir números mientras Kate observaba sorprendida.

Cuando ya hubo acabado de escribir dos líneas pude leer lo que estaba poniendo, se trataba de una sucesión de números, técnicamente de ceros y unos, como el lenguaje de los ordenadores, el chico estaba escribiendo en código binario. Escribía a toda velocidad, como si llevase toda la vida haciéndolo, como si ese fuese su único medio de comunicación.

Kate me observó sabiendo que yo comprendía lo que el paciente estaba haciendo.

-         Está escribiendo en código binario, el lenguaje de los cerebros ordenadores, tal vez tarde bastante, para escribir una palabra con cinco letras necesita una sucesión de 40 números – dije recordando los libros de informática que había tenido la oportunidad de estudiar.

-         ¿No comprendo porque se comunica con nosotros y con los médicos de aquí no? – dijo Kate pensativa – voy a salir un segundo a hablar con Lizzie, espera aquí Kirk

Kate se levantó y se dirigió a la puerta dejándome solo ante el chico que seguía ocupando los folios con los números.

Los folios se fueron acercando hasta mí empujados por las manos del chico, los cogí y observé la sucesión de números que debía traducir:

01001101 01101001 00100000 01101110 01101111 01101101 01100010 01110010 01100101 00100000 01100101 01110011 00100000 00110100 00110010 00110010 00110111 00101100 00100000 01101110 01101111 00100000 01100011 01101111 01101101 01110000 01110010 01100101 01101110 01100100 01101111 00100000 01101100 01100001 00100000 01101101 01100001 01111001 01101111 01110010 00100000 01110000 01100001 01110010 01110100 01100101 00100000 01100100 01100101 00100000 01101100 01100001 01110011 00100000 01110000 01110010 01100101 01100111 01110101 01101110 01110100 01100001 01110011 00100000 01110001 01110101 01100101 00100000 01101101 01100101 00100000 01101000 01100001 01100011 01100101 01101110 00101100 00100000 01101101 01100101 00100000 01100100 01100101 01110011 01110000 01100101 01110010 01110100 11101001 00100000 01101000 01100001 01100011 01100101 00100000 01110101 01101110 01101111 01110011 00100000 01101101 01100101 01110011 01100101 01110011 00100000 01100101 01101110 00100000 01101100 01100001 00100000 01100011 11100001 01110000 01110011 01110101 01101100 01100001 00100000 01100100 01100101 00100000 01110101 01101110 00100000 01101100 01100001 01100010 01101111 01110010 01100001 01110100 01101111 01110010 01101001 01101111 00101100 00100000 01101100 01101111 01100111 01110010 11101001 00100000 01100101 01110011 01100011 01100001 01110000 01100001 01110010 00100000 01101000 01100001 01110011 01110100 01100001 00100000 01110001 01110101 01100101 00100000 01101101 01100101 00100000 01100101 01101110 01100011 01101111 01101110 01110100 01110010 01100001 01110010 01101111 01101110 00100000 01111001 00100000 01101101 01100101 00100000 01110100 01110010 01100001 01101010 01100101 01110010 01101111 01101110 00100000 01100001 01110001 01110101 11101101 00101110 00100000 01001110 01101111 00100000 01110010 01100101 01100011 01110101 01100101 01110010 01100100 01101111 00100000 01101110 01100001 01100100 01100001 00100000 01100100 01100101 00100000 01101101 01101001 00100000 01110000 01100001 01110011 01100001 01100100 01101111 00101100 00100000 01101110 01101111 00100000 01110000 01110101 01100101 01100100 01101111 00100000 01101000 01100001 01100010 01101100 01100001 01110010 00100000 01100011 01101111 01101101 01101111 00100000 01110110 01101111 01110011 01101111 01110100 01110010 01101111 01110011 00100000 01110000 01101111 01110010 01110001 01110101 01100101 00100000 01100011 01110010 01100101 01101111 00100000 01110001 01110101 01100101 00100000 01101101 01100101 00100000 01101000 01100001 01101110 00100000 01101001 01101110 01101101 01101111 01110110 01101001 01101100 01101001 01111010 01100001 01100100 01101111 00100000 01101100 01100001 01110011 00100000 01100011 01110101 01100101 01110010 01100100 01100001 01110011 00100000 01110110 01101111 01100011 01100001 01101100 01100101 01110011 00100000 01100011 01101111 01101110 00100000 01110101 01101110 00100000 01100011 01101000 01101001 01110000 00101110 00100000 01000001 01111001 01110101 01100100 01100001 01101101 01100101 00100000 01100001 00100000 01110011 01100001 01101100 01101001 01110010 00100000 01100100 01100101 00100000 01100001 01110001 01110101 11101101

Todos eses números para una frase que seguramente acuparía 4 líneas como mucho. John Doe (sin nombre) me observaba esperanzado, así que me puse manos a la obra escribiendo la traducción en un folio a parte.

-         Mi nombre es nº 26, no comprendo la mayor parte de las preguntas que me hacen, me desperté hace unos meses en la cápsula de un laboratorio, logré escapar hasta que me encontraron y me trajeron aquí. No recuerdo nada de mi pasado, no puedo hablar como vosotros porque creo que me han inmovilizado las cuerdas vocales con un chip. Ayúdame a salir de aquí

Al concluir la traducción y leerla en alto nº 26 se puso de pie rápidamente saltando de alegría, alguien había logrado entenderle después de tantos días de confusión. Se acercó a mí y me tendió la mano a modo de saludo, yo se la estreché sonriendo, por fin alguien con la habilidad de las matemáticas suficientemente elevada como para competir conmigo.

Kate y Lizzie entraron sorprendidas por la rapidez con la que yo había establecido contacto con el muchacho.

-         ¿Cómo has hecho eso? – preguntó Lizzie sorprendida - ¿Qué le has hecho?

-         Solo he leído lo que él escribió, es muy inteligente tiene el código binario metido en la cabeza, es con lo que se comunica, como una computadora – dije observando a nº 26 – dice que tiene que salir de aquí

-         Me temo que eso no es posible, estará aquí hasta que esté lo suficientemente cuerdo como para salir – espetó Lizzie rápidamente –

-         ¡No está loco! ¡Está así por culpa de los del laboratorio! – grite al escuchar la palabra cuerdo, muchos en el orfanato me habían llamado el loco de los números, el friki o el rarito, y no me gustaba que llamasen así a la gente y mucho menos estando yo allí –

-         ¿Y te crees lo que ha escrito en un papel cuando ni siquiera lo ha escrito en nuestro lenguaje? – pregunto Lizzie cerrando la puerta del nº 26 con llave tras esperar a que saliésemos –

-         Bueno y ¿porqué no? – dije pensativo – eso explicaría porque no habla o porque no se fía de los médicos

Los gritos y los golpes en la puerta aumentaban a la vez que nosotros entrábamos en el ascensor, la única esperanza de salir del reformatorio del nº 26 se estaba alejando poco a poco a medida que yo me acercaba a la salida del centro.

 

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